Ese es el punto
Antes, tocaba ir a la oficina y él ocupaba plenamente las tres dimensiones, sobre todo si uno se fijaba en la barriga.
Ese es el punto
Photo by Alejandro Barba on Unsplash
Antes, tocaba ir a la oficina y él ocupaba plenamente las tres dimensiones, sobre todo si uno se fijaba en la barriga.
Estaba también sujeto al tiempo, cosa muy evidente cuando llegaba tarde. Olía a cigarrillo y la silla rechinaba bajo su peso cuando se reía de bromas que no necesitaban ser tan graciosas. En 3D, podía esconderse detrás de alguien, salir al baño, fingir que revisaba algo… pero a pesar de todo, no se sentía a gusto.
Llegó el home office, la pantalla lo redujo a dos dimensiones y él se sintió feliz y aliviado.
Los primeros meses, prendía la cámara — fondo oficial, camisa presentable. Pero todos podían verlo simultáneamente y se sentía observado de una manera que no podía soportar mucho tiempo. Entonces, empezó a apagar la cámara. No de golpe. Primero los jueves, luego los lunes, luego todos los días, con la excusa del ancho de banda o de la luz. A nadie le importaba mucho.
Un martes, el scrum master le recordó que encender la cámara no era opcional, pero él dijo que tenía un problema técnico. El scrum master insistió: que el equipo, que la comunicación, que la conexión. Él dijo que entendía, que lo resolvería pronto. La semana siguiente, el scrum master lo intentó otra vez, y después solo lo dejó pasar.
La voz fue lo siguiente. No la perdió dramáticamente, simplemente empezó a calcular cuándo era estrictamente necesaria y cuándo no, y decidió que casi nunca lo era. Escribir en el chat del meeting le parecía más limpio y controlable: “Sin bloqueos… Lo reviso… Listo para la demo.” Perfecto y funcional. Suficiente, incluso, para que algunos respondieran con un “pulgar arriba”.
Pronto, ya solamente abría el link del meeting y escuchaba. Y así, la última dimensión se fue sin más ceremonia. Ni cara, ni texto; solamente una presencia registrada: “conectado”, “disponible”, un ícono (porque la gente que trabaja así llama a los iconos) verde que el sistema actualiza automáticamente.
Y ahí está, sin longitud, sin área, sin volumen. En un lugar que no ocupa, ni perturba.
Su nombre sigue en el tablero y tiene tareas asignadas. En los sprint plannings el sistema lo pone como activo y cuando el scrum master pregunta si todos están listos, todos, menos él, dicen “Sí”.
Cuando todos han salido de la reunión, el punto dice “.”
메타데이터
- post_id
- cedf61e4f3bc
- slug
- ese-es-el-punto-cedf61e4f3bc
- url
- https://medium.com/@eduardopillado/ese-es-el-punto-cedf61e4f3bc
- canonical_url
- https://medium.com/@eduardopillado/ese-es-el-punto-cedf61e4f3bc
- author_url
- https://medium.com/@eduardopillado
- status
- ok
- fetched_at
- 2026-07-30 04:15:25