¿Cómo entablar una buena conversación?
Imagina que tomas un ascensor y hay una persona a tu lado. Por los próximos seis o siete pisos, ambos van a compartir ese reducido espacio…
¿Cómo entablar una buena conversación?
Imagina que tomas un ascensor y hay una persona a tu lado. Por los próximos seis o siete pisos, ambos van a compartir ese reducido espacio. ¿Qué haces primero, verificar el celular o mirar hacia el techo?
Sentirnos incómodos al compartir el limitado espacio con un desconocido, es una reacción natural. Sabemos que no podemos entablar una conversación porque no disponemos del tiempo, y esto hace que actuemos desconectados o de prisa. ¿Sabes por qué sucede esto? Porque en nuestro ADN está la voluntad y el deseo de relacionarnos con los demás.
De forma casi instintiva buscamos la manera de caer bien, y sabemos que una buena conversación es el principio para lograrlo. A los adolescentes les pasa lo mismo y lo vemos particularmente con las redes sociales, o lo que la madre Teresa llamó “la lepra moderna”. La necesidad de sentirse aceptados hace que piensen que mientras más “likes” reciban en sus fotos, mas avalados son.
El cantautor y escritor, Jesús Adrián Romero, explica en su libro “Besando mis rodillas” que no existen sustitutos para la necesidad de amigos y de relacionarnos en comunidad, ni siquiera Dios. Él llena un vacío, pero se queda otro. C.S. Lewis, teólogo y escritor, dijo “el amor eros nos lleva a tener cuerpos desnudos, pero el amor fileo nos lleva a tener personalidades desnudas”. Sin embargo, las redes sociales nos han llevado a tergiversar ese deseo de conocer y ser conocidos, ya que la mayoría de las personas crean una imagen irreal y superficial y publican fotos que vayan de acuerdo con esa imagen. Entonces, ¿cómo podemos conocer personas y permitirles que nos conozcan para establecer lazos duraderos?. La respuesta es simple: conversando con transparencia.
Yo sé que muchos de los que me leen, son introvertidos y les cuesta muchísimo entablar una plática. Algunos hasta prefieren aislarse antes de romper el hielo y conversar con extraños. Por eso hoy te quiero compartir 7 claves simples para iniciar una conversación donde sea y con quien sea, compartidos por la comunicadora experta y famosa locutora en Dubai, Malavika Varadan:
- Con entusiasmo y positivismo se tú el primero en iniciar la plática con un “buenos días”, “hola” o preguntándole “¿cómo va su día?”
- Evita las conversaciones cortas y superficiales. ¿Cómo? Haz una pregunta personal. Por ejemplo: ¿de dónde eres? ¿dónde viven tus padres? y si tiene un nombre raro, dile: “Tienes un nombre peculiar ¿de dónde surgió?”
- Identifica los “yo también”, o esos puntos que pudieran tener en común. Y de seguro te estarás preguntando, qué puedes tener en común con un perfecto extraño. Para comenzar, están los dos en el mismo lugar y a la misma hora, de seguro vas a encontrar algo en común. Quien sabe si estudiaron en la misma esuela o fueron a universidades similares.
- Asegúrate de dar un cumplido (ojo, no me refiero a un piropo) Trata de brindar un cumplido que sea único y no un cliché. Decirle a una mujer hermosa, lo hermosa que es, no va a resultar. Sin embargo, hacerle un cumplido por su buen gusto por los zapatos, puede hacer la diferencia.
- Pídele una opinión. Esta fórmula es casi infalible, pues abre la comunicación y fomenta el intercambio de ideas. No pidas opinión sobre algo complicado o intimidante, escoge algo genérico. Pregunta sobre recomendaciones de series o películas, o sobre algún buen lugar en el área para comer.
- No escuches para contestar, escucha para conocer. Mantén contacto visual con la persona, de modo que sienta que estás presente en la conversación y le estás prestando atención.
- Recuerda los pequeños detalles de sus respuestas, en especial, su nombre. Hay un cambio en la conversación cuando le hablas por su nombre a la persona que acabas de conocer, la hace sentir responsable de responder.
Ciertamente, estas siete maneras de iniciar una conversación no te van a garantizar que la otra persona desee continuar platicando contigo, pero puedes correr el riesgo de que se entusiasme y desee seguir conversando. Entonces ¿por qué no atreverse a romper el hielo e iniciar esa primera conversación con entusiasmo y honestidad?
La gente que se abre y conversa con honestidad, es la gente auténtica. Esos son los verdaderos amigos, gente libre de complicaciones ante los cuales no tenemos nada que ocultar, a quienes no tenemos que impresionar y por consiguiente, experimentamos la verdadera libertad. Va a sonarte extraño, pero las relaciones de pareja que he tenido han sido porque yo he dado el primer paso. Quizás por venir del mundo de las Comunicaciones, iniciar conversaciones con extraños se me hace increíblemente fácil, y como me encanta hacer la gente reír, gano terreno con relativa inmediatez.
Pero no siempre fue así. Cuando cursaba la escuela intermedia era el clon de Betty la Fea. ¿Se acuerdan de la telenovela? Pesaba unos 50 kilos, usaba espejuelos, tenía la dentadura separada, una nariz desfigurada a causa de una accidente que tuve de niña y no tenía ni idea de cómo arreglarme. Así que como ningún chico me quería de novia y no encajaba en el grupo de las chicas populares, me refugié en los estudios. Sacaba puro 100 en todas la clases, fui presidenta de la clase graduada en dos ocasiones y aún conservo medallas y reconocimientos por desempeño académico que llenan una sala del Louvre cómodamente.
Soy lo que lo que los gringos llaman un “late bloomer”. Apesar de no ser atractiva físicamente, la confianza en mí llegó con apenas 15 años cuando comencé a trabajar como locutora de radio en una importante estación. Entonces mis maestras me adoraban y mis compañeros me admiraban. Sentía que si lograba transmitir esa seguridad que proyectaba detrás del micrófono, en mi vida personal, podía obtener lo que quisiera, y así fue. El chico por el cual me desvelaba escribiendo en un diario en las noches y que no sabía de mi existencia, se convirtió en mi novio dos años más tarde. Y ojo, era el chico más lindo y popular de la toda la escuela. Claro está, me arreglé la vista, me puse braces, comencé a ganar peso y aprendí a arreglarme, lo que aumentó la seguridad en mí.
Nunca olvidaré nuestra primera cita. Él me invitó a cenar a un hermoso restaurante en la costa y luego fuimos a dar un paseo por el tablado que bordea el Faro de Rincón. Nos sentamos en unos asientos de madera a ver la luna, cuando de repente, todo tembloroso me mira y me dice “me muero por besarte pero sé que no es lo correcto”, a lo que yo con la firmeza del acero le dije “para mí es lo correcto” y lo besé.
Cuando nos presentamos tal cual somos y sin timidez, grandes cosas suceden. No tenemos que fingir y somos auténticamente libres y ese es el tipo de amistades que quieres tener cerca, personas auténticas y honestas con las que puedas ser tú. Ahora bien, tienes una nueva asignació: la próxima vez que veas a un extraño, se tú la primera o el primero en conversar… lo menos que puede pasar es que nazca una bonita amistad, y si todo fluye, quien se sabe si terminan en el altar.
Por: Yarizbeth “Lola” Ortiz
메타데이터
- post_id
- 111dbb62a28e
- slug
- cómo-entablar-una-buena-conversación-111dbb62a28e
- url
- https://medium.com/@solteracodiciadapod/c%C3%B3mo-entablar-una-buena-conversaci%C3%B3n-111dbb62a28e
- canonical_url
- https://medium.com/@solteracodiciadapod/c%C3%B3mo-entablar-una-buena-conversaci%C3%B3n-111dbb62a28e
- author_url
- https://medium.com/@solteracodiciadapod
- status
- ok
- fetched_at
- 2026-07-20 05:39:15