Un personaje oscuro circula por los pasillos de Plaza Castilla
En los pasillos marmóreos de Plaza de Castilla — donde todo el mundo parece ir deprisa hacia ninguna parte — circula desde hace años un…
Un personaje oscuro circula por los pasillos de Plaza Castilla

En los pasillos marmóreos de Plaza de Castilla — donde todo el mundo parece ir deprisa hacia ninguna parte — circula desde hace años un personaje que camina sin levantar sospechas, pero deja un reguero de ecos que se oyen mejor en frecuencias reservadas. Está camuflado y se hace llamar abogado.
Dicen que perteneció al CESID, que se paseó por despachos de inteligencia como quien hace footing por la Casa de Campo, y que en una época en la que a España se le movían los cimientos más que los bigotes de Tejero, él presentó un informe que nunca nadie vio, firmó con tinta que nadie secó y denunció lo justo para que no le llamaran a declarar… ni de rebote.
Se jacta de haber intentado frenar el golpe del 23-F, aunque no consta ni su nombre entre los testigos, ni su sombra en los márgenes del sumario. Debía estar en la parra. Eso sí, a toro pasado y desde la barrera, ha contado su versión con convicción digna de quien tiene el futuro garantizado… en forma de pensión y contactos.
Va siempre acompañado de un llavero peculiar: una moneda de Franco que lleva como quien lleva un relicario, pero sin la parte emocional. No se sabe si es por nostalgia, por superstición o por simple falta de monedas de euro. Lo cierto es que, cuando camina, la moneda tintinea como un recordatorio de que el pasado nunca se fue: solo cambió de traje.
Sus amistades, por otra parte, son más ilustrativas que cualquier biografía autorizada: entre ellas, figuras cuya relación con la democracia recuerda al vínculo entre un pulpo y una bicicleta. Es decir, ninguna. Gente que se fotografió de joven bajo el estandarte de CEDADE y ahora escribe columnas defendiendo la libertad de expresión… siempre que no hable de fosas.
A pesar de sus credenciales, su narrativa parece estar siempre un poco… en la parra. Aunque con ese apellido, quizás sea hereditario.
El verdadero peligro no está en lo que hizo o dejó de hacer en 1981, sino en cómo sigue operando hoy desde el confortable anonimato del respeto institucional. Sin toga, pero con contactos. Sin pistola, pero con retórica. Sin vergüenza, pero con llavero.
Si ha llamado a la puerta de tu despacho: ten cuidado. Opera en red.
Y por eso hay que decirlo claro: la defensa del Estado de Derecho no es una opción, es un deber. Quienes creemos en la legalidad, en los procedimientos y en la democracia con todas sus grietas, sabemos que lo que amenaza nuestras instituciones no siempre entra con estruendo. A veces, se cuela despacito, en silencio, con una moneda antigua en el bolsillo y el relato bien ensayado.
El Vengador de Castilla
메타데이터
- post_id
- 1cc855b3b080
- slug
- un-personaje-oscuro-circula-por-los-pasillos-de-plaza-castilla-1cc855b3b080
- url
- https://medium.com/@plantaoctava/un-personaje-oscuro-circula-por-los-pasillos-de-plaza-castilla-1cc855b3b080
- canonical_url
- https://medium.com/@plantaoctava/un-personaje-oscuro-circula-por-los-pasillos-de-plaza-castilla-1cc855b3b080
- author_url
- https://medium.com/@plantaoctava
- status
- ok
- fetched_at
- 2026-06-28 10:39:35