← Back to list

Especial de enfermedades mentales: codependencia emocional

La codependencia no es un pan, mis queridos solitarios. He dicho.

The Solitarios Club · 2025-10-28 22:04 · 0 claps · 6.2 min read
#dependencia-emocional #trastornos-mentales #codependencia #español #medium-español
Open on Medium ↗

Especial de enfermedades mentales: codependencia emocional

La codependencia no es un pan, mis queridos solitarios. He dicho.

Ustedes, que se preguntarán: “¿Qué tiene que ver un pan con un trastorno mental?”, eso mismo pregunto yo.

Ya que, para mi desagrado, he notado que en redes sociales el término: migajera o migajero se ha vuelto tan bizarramente popular. Y, como la insaciable investigadora que soy (busqué en Google), encontré que el termino se refiere a aquella persona que se conforma con los mínimos gestos de afectos o atención por parte de su pareja, o personas con las que desea establecer una relación.

Pero, contrario a lo que se cree, el término “migajero” no es tan nuevo. Desde el año 2023, el medio BBC menciona que expertos en conducta de España, India y Estados Unidos han venido usando el término “breadcrumbing”, que se refiere a alguien que da migaja emocional; dicho de otra forma, cuando una persona envía señales mínimas de atención para mantener enganchada a la otra parte, pero sin querer llegar a un compromiso real.

En el caso de México, las historias no solo abordan a los “casi algo”, sino también he leído historias de relaciones de noviazgo, donde la codependencia parece ser la reina de la situación. Abundan testimonios de personas que aseguran haber estado dispuestas a tener relaciones con infidelidad incluida, solo para mantener la relación “funcionando” y retener a la persona amada.

Aunque es aquí donde toda la gracia se pierde — al menos para esta autora — ,ya que banalizar un tema hasta reducirlo a un simple término o a memes le quita la profundidad a un asunto que ata a muchos a sufrir en manos de quienes dicen amarlos. Al final, todo se reduce a una frase popular y graciosa. Y no, no lo es.

Tengo que admitir que las redes sociales me provocan cierto rechazo, porque todo lo que tocan lo banalizan. Pero esto no es banal: la codependencia, es una cadena que ata al sufrimiento. Ese sufrimiento se disfraza de amor, usurpa algo sublime y lo corrompe para engañarnos. La codependencia ha tomado rehén al verdadero amor, a quien ya vemos como el nuestro enemigo.

Así que, en este especial sobre la codependencia emocional iremos hasta el fondo del tema y plantearemos posibles soluciones.

La codependencia emocional se puede definir como un patrón perseverante de necesidades emocionales insatisfechas que se intentan cubrir de forma inadecuada con otras personas.

Es decir, la persona que la padece intenta compensar sus necesidades emocionales mediante sus relaciones de pareja.

De tal manera que, aunque la sociedad valore el amor intenso y apasionado, mi solitario amoroso, la problemática está en lo que no se dice: el desequilibrio de la relación. No es raro observar que en la relaciones de codependencia uno dé y aporte más.

Estas relaciones se basan en la sumisión, la idealización y el miedo al rechazo y al abandono, por lo que la persona y la relación que mantiene con ella se vuelve lo más importante, dejando de lado el resto de sus facetas.

Para este punto, queda claro que la codependencia puede hacer que la persona que la padece aguante humillaciones, malos tratos, nulo interés por parte de la pareja, etc.

En consecuencia, si la relación llegara a terminar, la persona podría experimentar angustia y/o ansiedad, incluso dejar de encontrarle sentido a su vida. Todo un síndrome de abstinencia con todas las de la ley. Sin embargo, ese calvario desaparece cuando la expareja contacta al dependiente o cuando éste encuentra otro amor. Porque, como dice aquella famosa frase: “un clavo saca a otro clavo”.

Sin embargo, como no me gusta solo decir lo obvio, en este momento les compartiré algo que me cambió la forma de ver las cosas (y espero que a ustedes, mis solitarios psicológicos, también), pues al ser las personas que tienden a este patrón tienden a tener tres perfiles predilectos como potencial pareja, aunque aquí aclaro que cada caso es individual y no se puede tomar como una ley:

  1. Personas narcisistas: individuos que sienten un amor desmedido por sí mismos. Normalmente presentan un egoísmo extremo y desvinculación afectiva hacía los demás
  2. Personas posesivas: individuos que desean la exclusividad de su pareja de manera enfermiza, ocupando un papel casi tiránico y encontrando placer en sentirse superiores a su pareja, sobre quien pueden descargar su rabia y hostilidad.
  3. Personas problemáticas: individuos que podrían definirse como “complicadas” o autodestructivas. Un ejemplo de ello serían personas con adicción a sustancias.

Pongámoslo en contexto, sí tu amigo/a, pariente o conocido codependiente no solo se relaciona con cada personaje “solo porque sí”, o porque carece de autoestima (que eso también es un síntoma de la codependencia), sino porque hay todo un sistema mental detrás de esto: Uno al que aún no le encuentro el hilo o el meme para saber mejor porque esto es así.

Afortunadamente, como no todo es oscuridad, también les he venido a mostrar soluciones (porque soy team resolver, en lugar de solo quejarme).

Obviamente, antes que nada, mi solitario en recuperación, debes saber que, para obtener cualquier resultado satisfactorio, es necesario acudir a un especialista (psicólogo), pues no hay nadie mejor para diagnosticar y tratar casos de codependencia.

Los pasos que mostraré a continuación pueden ayudarte a orientarte, pero nunca van a sustituir la terapia y ayuda profesional.

Para comenzar, tenemos que poner sobre la mesa un concepto: el enemigo del codependiente no son sus parejas, sino algo más profundo: la necesidad afectiva.

Y ya que sabemos de dónde viene el problema, mismo que hemos identificado con el corazón en la mano. No caigas en pánico, ya sabes que adoleces así que es un avance.

El siguiente paso es intentar visualizar a la necesidad afectiva como una persona independiente de ti. Piensa en ella como en la persona a la que más odies, y de esta manera podrás tomar cierta distancia de tan doloroso mal.

Ya que, ahí está la clave de todo: tener actitud para enfrentar el problema. Tomar un papel activo te ayudará a superarlo, y además, te permitirá dar el siguiente paso que es tener contacto cero con la persona que estoy casi segura que entra en la descripción de “tóxica”.

La cuestión es entender que no tienes que agradarle a todo el mundo, y eso está bien. Hay personas a las que no vale la pena caerles bien. No tienes que buscar tu valor en nadie, sino en ti mismo; ese es el eje central de la situación.

El siguiente paso es aprender el arte de ser selectivos; es decir, entender que tenemos el derecho a filtrar a quienes entran en nuestro corazón. Algo complejo, lo sé, porque nadie nos enseña cómo conectar adecuadamente con los demás, solo a ser amables a costa de nosotros mismos.

La autoestima debería ser nuestra prioridad, sin llegar al narcisismo, claro está, pero no está mal valorarse y hacerse respetar de forma civilizada. Deja de atacarte y céntrate en lo positivo de estar lejos de quien te daña.

Ya que hay una gran verdad en todo esto: si alguien te pone condiciones para “amarte” y estar contigo, deja de ser amor y pasa a ser chantaje. Claro que no se trata de aplaudirle todo a tu pareja, pero siempre hay que entender que los comentarios para mejorar son positivos cuando se busca que tu ser amado crezca, y siempre en un contexto positivo y saludable.

En contraste, también debe haber cabida en tu mente la posibilidad de que la relación puede terminar, especialmente en casos como infidelidades, conflictos continuos, malos tratos o una relación inexistente. Hay momentos donde es mejor dejar ir.

Finalmente, si has sorteado todos los obstáculos, has de saber que viene la parte más larga, en la que la paciencia es fundamental: la rehabilitación. Por lo tanto, si no sabes qué hacer o tienes el pendiente de una recaída en tan desgastante situación, la solución es: afinar la mira.

Evita, como el gato al agua relaciones con personas que sean narcisistas, problemáticas o posesivas. En general, todos deberíamos hacer eso.

Entiende tu individualidad: no acoses con llamadas, y mucho menos renuncies a tu vida o te sometas a chantajes para demostrar cariño.

Acelerarte en conocer a alguien, exigir comprobaciones de cariño y la voracidad amorosa son los enemigos a vencer si se quiere amar sanamente. No te pierdas a ti mismo amando a alguien más.

La verdadera y saludable forma de vincularte se llama “deseo afectivo”, ya que la intención de relacionarse con los demás, incluida una pareja, debería ser un deseo, no una urgencia, necesidad o desesperación.

Por lo que, después de haber entendido a conciencia toda esta información, recuerdo con tristeza que yo fui alguna vez así; no hace mucho, pero a veces siento que ha pasado una vida.

Espero que como si de un secreto guardado en una botella de cristal en medio del mar se tratara, esta información encuentre a quien lo necesite. Tal vez sea mi forma de decirle a todo aquel que lo necesite que no está solo. Ahora están en The Solitarios Club, el lugar donde los solitarios nos hacemos compañía.

Si desean conocer más sobre la codependencia, esta columna se inspira en el libro La superación de la dependencia emocional, del autor Jorge Castelló Blasco, donde podrán encontrar información más amplia y detallada sobre todos los pasos mencionados en este texto para mejorar las relaciones con los demás y nosotros mismos.

Y tú, mi solitario, ¿alguna vez has aceptado migajas de alguien? Te leo en comentarios.


메타데이터
post_id
2dc5c8de420f
slug
especial-de-enfermedades-mentales-codependencia-emocional-2dc5c8de420f
url
https://medium.com/@thesolitariosclub/especial-de-enfermedades-mentales-codependencia-emocional-2dc5c8de420f
canonical_url
https://medium.com/@thesolitariosclub/especial-de-enfermedades-mentales-codependencia-emocional-2dc5c8de420f
author_url
https://medium.com/@thesolitariosclub
status
ok
fetched_at
2026-06-09 15:37:30