Minerva
Lo entiendo, ya nada hay de ti para mí. Nada hay ya que quieras darme, ni ese infierno con que me solías torturar. Ahora tu eres verdugo de…
Minerva
Lo entiendo, ya nada hay de ti para mí. Nada hay ya que quieras darme, ni ese infierno con que me solías torturar. Ahora tu eres verdugo de alguien más, y yo que ya no te sirvo, a mí ya no me deseas. Dejé de ser un buen siervo, tu fuiste dejando de desearme, me volví antagónico a tu sed de control, y dejaste de desearme.
Nuestras voluntades se volvieron enemigas.
Cuando perdí la paciencia, cuando use las garras que tengo como garras, y los colmillos que tengo como colmillos. Entonces, te dañé, me defendí, aun así, a veces me pongo celoso, porque es otro el torturado que con su sumisión se gana tu mirada y el tacto de tu cuerpo.
Mi diosa torturadora, la representante del destino en mi tragedia griega. Deseo ser deseado por ti, incluso, cuando me deseas como esclavo y nada más. Un mínimo de tu mirada, un mínimo de reconocimiento, eran suficiente para mí, que mi deseo siempre fue ser deseo tuyo.
Me mata esta tragedia dialéctica entre el querer ser libre y el querer seguir siendo esclavo, entre la dignidad y el anhelo de ser mirado. Es que contigo yo siempre salgo perdiendo, ya sea con el dolor de que me desees humillado o la indiferencia de tu ausencia que me vuelve a hacer sentir torturado.
Amar aquí no es elección, sino fatalidad.
Y que miedo da mirar que no existe, ni nunca existió, un lugar que creíste tuyo.
메타데이터
- post_id
- 2fa63537db40
- slug
- minerva-2fa63537db40
- url
- https://medium.com/@tomasfernandezb269/minerva-2fa63537db40
- canonical_url
- https://medium.com/@tomasfernandezb269/minerva-2fa63537db40
- author_url
- https://medium.com/@tomasfernandezb269
- status
- ok
- fetched_at
- 2026-08-21 03:21:54