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La silla maldita

Hace un mes vi una pregunta sobre el origen de la supuesta frase “El que se sienta en esa silla se vuelve loco” de Emiliano Zapata. Al no…

Jesús Guerra Ocampo · 2024-05-11 18:39 · 0 claps · 6.3 min read
#mexico #history #revolution #mexican-revolution #zapata
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La silla maldita

Hace un mes vi una pregunta sobre el origen de la supuesta frase “El que se sienta en esa silla se vuelve loco” de Emiliano Zapata. Al no recibir respuesta, decidí investigar.

Cuenta la leyenda que al entrar Pancho Villa y Emiliano Zapata al Palacio Nacional en diciembre de 1914, Zapata se rehusó a sentarse en la silla presidencial, ya que ésta estaba maldita. Es supuestamente así como fue Villa quién terminó sentándose en ella para la famosa foto de ambos caudillos.

Es una anécdota que nuestro propio presidente ha repetido en varias ocasiones, incluso confesando que que mandó “limpiar” la silla.1 2 ¿Pero realmente sucedió así?

La famosa fotografía de “Villa en la silla presidencial” del archivo Casasola.

La famosa fotografía de “Villa en la silla presidencial” del archivo Casasola.

La frase

Ninguno de los principales biógrafos del Caudillo del Sur o el Centauro del Norte recogen esta supuesta anécdota. Ni John Womack Jr. en Zapata y la revolución mexicana ni Friedrich Katz en su libro Pancho Villa la mencionan.

Es Paco Ignacio Taibo II quien nos da la más detallada descripción del incidente en su libro Pancho Villa: Una biografía narrativa. Ahí, nos cuenta cómo sucedió la fotografía:

Al llegar a Palacio para reunirse con Eulalio Gutiérrez, Zapata y Villa pasaron por un salón donde había cuatro sillas acomodadas cerca de una pared, en la que hay pintado un mural que el autor no logra identificar; entre las sillas llamó su atención una en especial, garigoleada y repleta de dorados, con el águila del imperio de Maximiliano en el respaldo. Gómez Morín la describe con gracia: “Comparada milimétricamente con otras sillas es relativamente pequeña, pero el estuco desportillado de sus tallas, el raído terciopelo guinda de su forro y sus chimuelas guirnaldas doradas acusan un porfiado uso”. El caso es que alguien descubrió la silla. 3

Taibo recoge varias versiones del evento, pero en ninguna, se menciona la famosa frase de la silla maldita:

Meraz piensa que la foto que se tomará “es una foto dirigida, pero no por Casasola (si es que él la tomó) sino por Villa y/o por Zapata”. Rito Rodríguez dirá que la idea fue 406 de Villa, que mandó pedir un fotógrafo y le dijo cuando lo tenía enfrente: “Espéreme tantito, amiguito”, para ladearse un poco antes de que disparara la cámara. Se dice que se produjo la siguiente conversación entre los dos generales: — Siéntese usted — dijo Villa. — No, siéntese usted, mi general — respondió Zapata, y Villa habría accedido. Cecilio Robles, un viejo villista, ofreció una versión más simple. Cuenta que Villa dijo: “Voy a ser presidente de la república un tantito”, y se sentó en la silla. 4

La frase de la silla maldita parece entonces estar ausente de las recolecciones del evento que nos han llegado. ¿De dónde, entonces, se originó?

Taibo recoge otra anécdota, no de Emiliano Zapata, si no de su hermano Eufemio Zapata, en donde declara en un discurso que él

“quemaría inmediatamente la silla presidencial, porque todos los hombres que ocupan esa silla, que parece tener maleficio, olvidan al momento las promesas que hicieron”. 5

Aquí por fin aparece la idea de la silla maléfica. Taibo toma esta relación del libro La Convención Revolucionaria de Aguascalientes de Vito Alessio Robles. Alessio Robles, quien estuvo presente en los hechos, narra la llegada del recién electo Presidente Eulalio Gutiérrez al Palacio Nacional, en donde lo recibe Eufemio Zapata con este emotivo discurso. Aquí el fragmento completo (énfasis mío):

“Cuando los del Sur nos lanzamos a la lucha, por recobrar nuestras perdidas libertades, hice yo una solemne promesa a mis soldados: que al tomar la capital de la República, quemaría inmediatamente la silla presidencial, porque he comprendido que todos los hombres que usan esta silla, que parece tener un maleficio, olvidan al momento las promesas que hicieron cuando eran simples revolucionarios. Desgraciadamente no he podido cumplir mi promesa, pues he sabido que don Venustiano Carranza se llevó la silla, diciendo que dondequiera él era el Presidente y debería usarla en los lugares en que estuviera.” 6

Parece entonces que AMLO — o quién le haya contado la anécdota — confundió dos eventos distintos: la toma de la fotografía de Pancho Villa y Emiliano Zapata y el discurso de su hermano Eufemio.

Retrato de los Generales Emiliano Zapata y Eufemio Zapata. De Gildardo y Octavio Magaña Cerda. Fuente.

Retrato de los Generales Emiliano Zapata y Eufemio Zapata. De Gildardo y Octavio Magaña Cerda. Fuente.

Por su parte, el escritor Martín Luis Guzmán, cuenta en su novela autobiográfica El águila y la serpiente que Eufemio se mostraba emocionado por mostrar la supuesta silla presidencial (énfasis mío):

Ante la silla presidencial declaró con acento de triunfo, con acento cercano al éxtasis: “¡Ésta es la silla!” Y luego, en un rapto de candor envidiable, añadió: “Desde que estoy aquí, vengo a ver esta silla todos los días, para irme acostumbrando. Porque, afigúrense nomás: antes siempre había creído que la silla presidencial era una silla de montar”. Dicho esto, se dio Eufemio a reír de su propia simpleza. Y con él reímos nosotros. 7

Sin embargo, el Presidente Eulalio Gutiérrez parece haber acabado con el entusiasmo de Eufemio.

Pero Eulalio, que desde hacía rato se quemaba por soltarle una cuchufleta al general zapatista, se volvió a él y, poniéndole suavemente una mano sobre el hombro, le lanzó este dardo con su voz meliflua y acariciadora. — No en balde, compañero, se es buen jinete. Usted, y otros como usted, deben estar seguros de llegar a presidentes el día que sean así las sillas que se les echen a los caballos. Eufemio, como por magia, dejó de reír. Se puso receloso, sombrío. La agudeza de Gutiérrez, demasiado cruel y, quizás, demasiado oportuna, le había tocado en el alma. 8

Banquete en el Palacio Nacional después de la entrada triunfal de los ejércitos de Villa y Zapata en la capital. Fotografía de Sabino Osuna, 6 de diciembre de 194. Fuente.

Banquete en el Palacio Nacional después de la entrada triunfal de los ejércitos de Villa y Zapata en la capital. Fotografía de Sabino Osuna, 6 de diciembre de 194. Fuente.

La presidencia de Eulalio Gutiérrez no duraría mucho, éste decidió salir de la capital el 16 de enero de 1915 y trasladar su gobierno a San Luis Potosí, donde renunció formalmente al cargo el 2 de junio de 1915, cuatro meses después de tomar el cargo. Parece la maldición le había llegado también a él.

La silla

A todo esto, ¿era esa la silla presidencial? De acuerdo con Taibo, no había tal cosa.

En el México republicano, inclusive en el de Díaz, no existía un salón de recepciones organizado en torno a la silla presidencial; si la silla existía, sería una común y corriente, como tantas que se ven en las fotos de Madero, Huerta o Carranza, pensadas para ser usadas en un despacho, un comedor, una sala de reuniones, el palco de un desfile. ¿Qué se llevó entonces Venustiano a Veracruz? Se llevó el mito. Y Eufemio quería quemar el mito. Y Pancho y Emiliano construyeron el mito con una silla inventada, para quitársela a Carranza con una fotografía. Es curioso, era la silla simbólica que ninguno de los dos quería para sí. 9

Sin embargo, la falta de la silla histórica no ha detenido la fuerza de la silla metafórica en el imaginario colectivo del mexicano.

De esta silla surge el referente que nos ha de acompañar a los mexicanos los siguientes 100 años: la idea de que se combate por la silla, la imagen de la silla como centro del país, como cúpula de la pirámide, como centro del poder. 10

Se vienen las elecciones ahora en México, y de nuevo se decidirá quién se sentará en esa maldita silla.

“Existe una segunda versión” cuenta Taibo, “menos popular, de la foto. En ella Zapata está hablando con Villa y éste parece hallarse fascinado por el sombrero de charro que Emiliano tiene en las rodillas. A Villa, al que enloquecían los sombreros, debe de haberle causado un choque el sombrero del suriano, un ‘sombrero jarano de pelo de conejo de anchas alas, de los llamados de 20 onzas’.” 10

“Existe una segunda versión” cuenta Taibo, “menos popular, de la foto. En ella Zapata está hablando con Villa y éste parece hallarse fascinado por el sombrero de charro que Emiliano tiene en las rodillas. A Villa, al que enloquecían los sombreros, debe de haberle causado un choque el sombrero del suriano, un ‘sombrero jarano de pelo de conejo de anchas alas, de los llamados de 20 onzas’.” 10

Notas

  1. Domínguez, Pedro, “Por esta razón, AMLO mandó a limpiar la silla presidencial,” MILENIO, Grupo Milenio, 21 de mayo del 2020, https://www.milenio.com/politica/amlo-mando-limpiar-silla-presidencial-razon.
  2. “¿AMLO usa la ‘silla embrujada’ de Palacio Nacional? Cuenta que le hizo una ‘limpia’,” El Financiero, Grupo Multimedia Lauman, 20 de febrero del 2024, https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/2024/02/20/amlo-usa-la-silla-embrujada-de-palacio-nacional-cuenta-que-le-hizo-una-limpia/.
  3. Paco Ignacio Taibo II, Pancho Villa: Una biografía narrativa (México DF: Planeta, 2006), 406.
  4. Ibid, 406.
  5. Ibid, 407.
  6. Vito Alessio Robles, La Convención Revolucionaria de Aguascalientes, (Biblioteca Virtual Antorcha, 2003), Capítulo 53 “La entrada del Presidente Eulalio Gutiérrez y del General Francisco Villa a la capital de la República”, página 247. https://www.memoriapoliticademexico.org/Efemerides/10/Img/Alessio-Convencion-Antorcha.pdf
  7. Martín Luis Guzmán, “El águila y la serpiente,” en Obras completas I (México, D. F.: Fondo de Cultura Económica, 2010), Segunda Parte, Libro Quinto, Capito 5 “Los zapatistas en el palacio”.
  8. Ibid.
  9. Paco Ignacio Taibo II, Pancho Villa: Una biografía narrativa (México DF: Planeta, 2006), 408.
  10. Ibid, 408.
  11. Ibid, 408.

Bibliografía

Alessio Robles, Vito. La Convención Revolucionaria de Aguascalientes. Biblioteca Virtual Antorcha, 2003. https://www.memoriapoliticademexico.org/Efemerides/10/Img/Alessio-Convencion-Antorcha.pdf

“¿AMLO usa la ‘silla embrujada’ de Palacio Nacional? Cuenta que le hizo una ‘limpia’.” El Financiero. Grupo Multimedia Lauman, 20 de febrero del 2024. https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/2024/02/20/amlo-usa-la-silla-embrujada-de-palacio-nacional-cuenta-que-le-hizo-una-limpia/.

Domínguez, Pedro. “Por esta razón, AMLO mandó a limpiar la silla presidencial.” MILENIO. Grupo Milenio, 21 de mayo del 2020. https://www.milenio.com/politica/amlo-mando-limpiar-silla-presidencial-razon.

Guzmán, Martín Luis. “El águila y la serpiente.” en Obras completas I. México, D. F.: Fondo de Cultura Económica, 2010.

Taibo II, Paco Ignacio. Pancho Villa: Una biografía narrativa. México D. F. : Planeta, 2006.


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