← Back to list

Soy el río

Pienso en las historias del río: las mías, las ajenas, las que no conozco, las que están al borde de la orilla y las que quedaron hundidas…

María Virginia Costa · 2025-10-18 13:37 · 0 claps · 2.5 min read
#paraná #río #agua #acuática #piscis
Open on Medium ↗

Soy el río

Pienso en las historias del río: las mías, las ajenas, las que no conozco, las que están al borde de la orilla y las que quedaron hundidas en el canal. Todas traspasadas por el agua, llenas de memoria líquida y latente que atraviesa cuando nos llama el río. Una cartografía que contiene todas las voces de mi tierra.

Un mapa que cuenta.

Pienso en esta memoria compartida y me vuelvo náufraga en un caudal de palabras que se me desborda.

Y si yo fuese el río,

¿cómo sería?

acaso,

¿puedo ser el río?

Y cuando digo río,

digo Paraná,

y evoco a todas las voces que se arrastran con la corriente, que se desprenden del agua. Una polifonía acuática que me abraza.

Entro al río con todos los sentidos. Con todo lo sentido.

Quisiera definir qué parte del río atravieso pero, después de un tiempo dentro, mi piel se vuelve rugosa y se asemeja a los pequeños relieves que se forman en la superficie del agua y a los pliegues del fondo barroso, y ya me es imposible discernir

dónde yo

y dónde el río.

Ya no hay límite visible, no hay borde, no hay costa, no hay frontera:

sólo un caudal de agua viva latente que hace eco en la memoria líquida de mi tierra.

¿Me volví río,

soy el río?

Veo los camalotes, las ramas, y algún desecho flotar en mi superficie, a las embarcaciones pasar lento, a los nadadores de aguas abiertas volverse peces abrazándome en cada una de sus brazadas. Siento los espineles de los pescadores hundiéndose en mí, a las canoas de los malloneros con su paso lento de motor casi desvencijado subir a contracorriente.

Puedo palpar las boyas ancladas en mi barro, las sogas que en cada amanecer apoyan religiosamente los guardavidas sobre mi piel. Toco suavemente las manos que se sumergen en mi humedal y sueltan sus flores como ofrendas, también las que penetran hasta el barro y se llenan de arcilla, veo las lenguas de los caballos cansados besar mis aguas para refrescarse.

Respiro con la calma de este río que observa, en silencio, cada movimiento.

Adentro mío un mundo acuático está siendo: peces, algas, rocas, barro, objetos perdidos, palabras guardadas, recuerdos olvidados. El mundo acuático está latiendo conmigo o yo con él.

Dentro del agua el cemento calla, y la vida pulsa en un eco que acerca a los sonidos, me demoro en un palpitar, puedo sentir la vida de otra manera… ¿son mis latidos, son los del río? estoy en un paisaje vivo.

Abro los ojos abajo del agua y veo mis brazos moverse pero el río se mueve conmigo y ya no sé a quién se devuelve ese ademán. Puedo atravesar toda la permeabilidad de su materia.

No hay nada,

sólo río

y con esto basta.

Me vuelvo una con sus sedimentos.

Su permeabilidad me aloja, permite que lo habite.

Ya no veo mi cuerpo:

estoy colmada de río.

Esta impermanencia que todo lo borra,

no hay huella que no se llene de río, la gravedad del agua me despoja del peso, no siento mi vacío, me lleno toda de río: me siento el río.

Atardece en mis aguas. Desde acá puedo sentir cómo el sol apoya, delicadamente, su cuerpo dorado en mi horizonte y durante dos minutos y siete segundos somos uno y descubro que, también, contengo todo el cielo en mí.

Este cuerpo, que es mi límite, es también y por consecuencia, mi horizonte. La posibilidad de fundirme con la potencia del agua.

Cuando estoy adentro del río no estoy adentro del río:

Soy el río.


메타데이터
post_id
3dbef80947be
slug
soy-el-río-3dbef80947be
url
https://medium.com/@costamavi/soy-el-r%C3%ADo-3dbef80947be
canonical_url
https://medium.com/@costamavi/soy-el-r%C3%ADo-3dbef80947be
author_url
https://medium.com/@costamavi
status
ok
fetched_at
2026-07-16 14:23:42