Nada es permanente.
Nada es permanente. Lo repito.
Nada es permanente.

La vista desde el piso 6 del edificio 1 de BLCU. Un lujito.
Nada es permanente. Lo repito.
Esa vista preciosa que ilumina mis días se pudo haber ido de un plumazo. En un esfuerzo por dar utilidad a una de las regiones más lejanas del país, están evaluando (volver, en mi caso, pues estuve allí un día) mandarnos al campus en la isla de Hainan.
La isla, quizás la zona de libre comercio más extrema del país, aloja en el punto más al sur de isla, lo que representa el clima más tropical que se pueda percibir en China, un campus que parece sacado de una película, porque se ve espectacular, pero también porque se ve ficticio.
Cuando manejé, por un cuatri, la cátedra de sociología, supuse que iba a repetir el material con el cual yo había estudiado. Material que me maravilló por no parecerse a nada de lo que había leído en la tecnicatura, textos más históricos y generalistas de la condición humana. No, esto era sociología de las organizaciones, ergo el material se refería a las interacciones humanas en espacios de trabajo.
El espacio, justamente, es un punto clave en el análisis. La disposición especial de las oficinas puede influir en la comunicación, y como tal, en todos los procesos de la organización.
Bueno, imagínense pasar de estar en la capital del país, a vivir en una habitación en un campus en el medio de la nada. ¿Cómo eso puede influir en los procesos de aprendizaje? ¿Cómo puede influir en el autoestima? ¿Cómo puede influir en el vínculo entre estudiantes?
Iba a escribir un artículo acerca del aprendizaje aquí. Una mini catarsis, que me guardaré para finales del semestre pues estamos entrando al clímax ahora y debo enfocar el láser, pero…han habido cambios, empezando porque aquí ha muerto la mano dura. Las universidades se van contagiando del virus estadounidense, y empiezar a ser flexibles, lo cual en mi parecer es un círculo vicioso. Una vez que cedés, perdiste territorio, y no lo vas a recuperar, al contrario, lo seguirás perdiendo en cada cesión.
Al menos acá no estudian major en estudios africanos. Se están volcando a carreras vinculadas en IA. Pero el proceso es tan importante, o más, que el resultado. Estar en China me permite ver eso. El confucianismo, el taoísmo, y otros -ismos, valoraban el camino pues es la materia prima, es lo que sostendrá el supuesto triunfo, cual estructura de un edificio.
Pero volviendo al lamento, si bien a mí no me afecta la decisión (lo haría el año que viene, ya habiendo ingresado en la carrera), muchos amigos y conocidos aquí se irían, con lo cual indirectamente también recibiríamos el golpe, por perder parte del día a día que supimos construir en dos meses de estadía.
Nuestros terapeutas, a la hora del duelo, nos suelen recordar esto, de que nada es para siempre, y de que todo pasa. Pero que situaciones que suelen darse en un lapso de tiempo mayor, se sucedan semana tras semana, no da tiempo ni al acostumbramiento, ni al duelo.
Temo que todos terminemos esta situación siendo más resilientes, a costa de ser más insensibles. Ese es mi mayor peligro, pues yo, doctorado en dolor, sé que aunque se sufre, es el mejor parámetro que podemos tener. Una cosa es tolerar a pesar de recibir el golpe, y otra es tolerarlo porque no lo sentimos. Un día ese golpe puede ser más duro de lo que pensamos, y no nos recuperemos nunca.
No todo está mal, mañana vamos a Mutianyu, y el ámbito fuera del aula es el mejor para conocerse entre los compañeros. Que estos sucesos nos sirvan para unirnos.
메타데이터
- post_id
- 3ec35aad7e88
- slug
- nada-es-permanente-3ec35aad7e88
- url
- https://medium.com/@lucardo/nada-es-permanente-3ec35aad7e88
- canonical_url
- https://medium.com/@lucardo/nada-es-permanente-3ec35aad7e88
- author_url
- https://medium.com/@lucardo
- status
- ok
- fetched_at
- 2026-06-24 04:09:36