← Back to list

Playas de Presente

Me encanta la mar. En ella todo está cerca. Sin embargo es inmensa. Casi todo cabe.

Salvador Perez ツ · 2026-02-14 11:01 · 0 claps · 2.5 min read
#narrativa #comunidad #soil-stories #pensamientos #poesia
Open on Medium ↗

Playas de Presente

Me encanta la mar. En ella todo está cerca. Sin embargo es inmensa. Casi todo cabe.

Escribo su pronombre y me pregunto: ¿por qué “él”? Recuerdo en mi infancia una parte de mi familia que vive cerca de la costa. Hablando en valenciano decían: “anem a la mar”. Tiene sentido, ¿no?

Un ser en cuyas entrañas se genera vida. Que nos soporta pese a que rompamos continuamente sus entrañas.

Sí, me encanta la mar.

Digo que casi todo cabe en ella porque hace un tiempo pensamos que era una palabra vacía y sin horizontes. Descubrimos que no. Que no es una palabra. Es un ser. Llena de vida.

Nos sumergimos en ella, navegamos, respiramos su frescura. Jugamos en su orilla. O cerca de ella. Todavía es una niña que canta.

Una orilla que sigue limpia. En la que, a pocos metros, la suciedad arrastrada por la ignorancia, el hedor que llega desde el odio y la oscuridad del egoísmo cada vez se acercan más.

Las olas tienen miedo. Miedo a que la resaca allane el camino para que vuelva lo ya olvidado. Para que la suciedad, el hedor y la oscuridad la colonicen de nuevo.

Costó tanto…

Afortunadamente, más allá de las escolleras protectoras de lo tradicional, surgen pequeños bancos de no pesca. Ágiles, indetectables, capaces de viajar en esa inmensidad hasta llegar a playas que no existen todavía. Espacios de mar que no habíamos visto porque nadie nos habló de ellas.

Una vez allí buscan su propia tortuga. En su caparazón depositarán el fango que arrastran en sus corazones. Esta vez ese fango lo esparciremos entre todas. En él depositaremos las semillas que han emergido de nosotras mismas.

Nace así un nuevo suelo. La base para una flora y fauna diversas. Un suelo en el que el sonido del agua dibuja música. Sonidos que se escuchan como armonías disonantes que, en realidad, son la nueva sinfonía de la vida.

Pero no todos vieron el fango.

Bancos de peces que no escucharon el agua. Que dejaron de nadar sin darse cuenta. Bajo la costra, respiran. Todavía. Con los ojos muy abiertos hacia fuera. Sin ver lo que vibra dentro.

Pero respiran. Todavía respiran, y eso es suficiente. Dentro y fuera de la coraza, un hilo. Nada más. Suficiente.

Me encanta la mar. En ella todo está cerca. Sin embargo es inmensa. Casi todo cabe.

Caben nuevas tortugas. Huevos que eclosionan en la playa. Pequeños seres nuevos que se deslizan por la arena en busca de la orilla. Con caparazones casi transparentes.

Muestran nuevos lugares. Sobre ellos podemos depositar tierra. Tierra del fondo marino que sigue limpia. El fango no llegó. Esta tierra sí.

Pero la tortuga no sabe bucear. Todavía.

En su caminar busca la complicidad de otros peces que, desde su anhelo colectivo de libertad, se unen como bancos. Un chillido silencioso hace girar las miradas hacia donde todavía no hay nada.

No quiere limpiar. No quiere perfumar. No quiere alumbrar. Quiere escuchar qué le pide la mar.

La mar les pide a las tortugas que vengan. Que salgan de esa playa. Que se ofrezcan, desde la reciprocidad con la vida. Que pongan su caparazón al servicio de las que buscan. Las que no se conforman y se han dado cuenta. Las que saben lo que no quieren habitar y, pese a estar todavía entre sus muros, ya han encontrado la grieta por la que sacar su propio suelo.

Un suelo donde la tierra y el fango se mezclan. Nace una playa nueva. Libre.

El sistema está roto. Nosotras no vamos a arreglarlo. Vamos a construir otra cosa. Con caparazones. Sin estructuras.


메타데이터
post_id
41ec9fe92b0b
slug
playas-de-presente-41ec9fe92b0b
url
https://medium.com/@voroperez/playas-de-presente-41ec9fe92b0b
canonical_url
https://medium.com/@voroperez/playas-de-presente-41ec9fe92b0b
author_url
https://medium.com/@voroperez
status
ok
fetched_at
2026-07-20 00:12:32