“El poder de tu sonrisa”. Capítulo 5.
Al mismo tiempo, Ana está inmersa en una a entrevista. Y aunque su novio, no es su manager, ni pertenece a su equipo de trabajo, lo que en…
“El poder de tu sonrisa”. Capítulo 5.
Al mismo tiempo, Ana está inmersa en una a entrevista. Y aunque su novio, no es su manager, ni pertenece a su equipo de trabajo, lo que en un principio constituyeron algunos minutos de acompañamiento, se ha convertido en una persecución obsesiva, que no permite que ella haga nada, sin su presencia. Al extremo, que él ha dejado en pausa su propia carrera, para estar siempre a su lado.
— ¿Y cuéntanos de Bastian? ¿Cómo es la relación entre ustedes? — pregunta recurrente en cada entrevista, y que, a Arturo, lo crispan de los nervios.
De forma instantánea, Ana, palideciendo abruptamente, busca la mirada de Arturo, al tiempo, que el susto se apodera de ella, y solo con la insistencia de los ojos de Olga, logra reaccionar. Pero sin poder quedar ajena a un Arturo, que totalmente sofocado, se pone de pie, para tratar de esconder la soberbia que se apodera de él, cada vez que le hacen la misma e insinuante pregunta.
— Pues, muy bien — Ana logra responder, adornando su juvenil rostro, con una sonrisa — Bastian es una excelente persona, es muy sencillo, y me ha dado los mejores consejos, para mis inicios — ahora, algo contrariada, obvia por completo, la enrojecida cara de Arturo, para hacer una pregunta — ¿Ustedes saben que el ganó el mismo concurso que yo, pero en su país? — al ver que la reportera asiente, le dice — Pues, eso me ha servido de mucho, porque él me ha dado algunas claves, que me han evitado cometer errores, que ya él supo resolver.
— Entonces, según me explicas, son amigos, bastante cercanos — la periodista, sabiendo que la información que tiene, es muy valiosa para los espectadores, sigue con el dedo puesto sobre la llaga.
— Pues sí. Somos los mejores amigos — Ana sonríe, con total naturalidad.
— ¿Habrá alguna colaboración entre ustedes? — le pregunta la periodista.
— Es pronto para decirlo, pero puede que sí. Y ahí lo dejo… — ahora Ana sonríe, ampliamente.
Arturo, que se siente hasta mareado con las incógnitas, que lo atormentan, no puede explicarse, en qué momento, Ana ha cultivado tal amistad, si él siempre ha estado atento a cada uno de sus movimientos, y muy agobiado con una situación que lo supera, responde a una llamada, que ha provocado, el constante parpadeo de su móvil.
— Hola, José — él se aparta un poco, para no ser escuchado.
— Arturo, hijo. Estamos atascados por ti — su representante está, bastante preocupado — Tenemos un montón de escenas pendientes, ¿cuántos días vas a estar fuera del set?
— José, por favor. Ayúdame en esto — Arturo se ve, totalmente colapsado — Solo necesito par de días más. No he terminado de resolver los asuntos que tenía pendientes.
— Bueno, Arturo. Solo podré negociar, por dos días más, o definitivamente, te sacarán de la serie — bastante contrariado, José corta la llamada.
Arturo le miente a su representante, y ya se está convirtiendo, en un hábito. Su obsesión por Ana, y los celos hacia Bastian, lo han trastornado. Y solo desea que transcurren los dos días, que a él le quedan en España, para que su vida con Ana, retorne a la normalidad.
Llega un nuevo día, en el que tanto Ana, como Bastian, están deseosos de compartir escenario. Para ambos, es una buena oportunidad para reencontrarse. Ella necesita publicidad para sus comienzos y él, para adueñarse un poco más, del mercado español.
Sin mediar ningún interés adicional, se sienten muy animados por compartir un rato, en uno de los mejores programas de la televisión, y aunque Bastian, tiene muy claro, los límites, disfrutar de su tierna sonrisa, no le parece nada mal.
A la hora acordada, los dos, están arribando al estudio, y como el presentador comprobó con sus propios ojos, hizo bien en citarlos, mucho antes de la hora en la que normalmente llegan los artistas invitados, porque los fanáticos, que los rodean, no los dejan avanzar. Y para esa multitud enamorada de sus ídolos, poder disfrutarlos juntos, es el bombazo que necesitan, para echar a volar sus mentes y hacer explotar las redes sociales.
— Ten calma, Arturo. Contigo sucede exactamente igual, pero ahora, le toca a ella — Olga trata de mediar, ante un Arturo que se ve, exageradamente molesto — Sabías que iba a ser así y no puedes privar a Ana, de su momento de gloria — sin poder contenerse, ella añade — Pero, además, Ana vive completamente entregada a ti, tú no te apartas de ella y hasta violando tus preceptos de mantener tu vida privada bajo perfil, quisiste gritarles a todos, que es tu novia, ¿a qué le temes?
Arturo no le responde, porque su mirada se concentra en la risa despampanante, que Bastian provoca en Ana, con cualquier comentario, y descubre, que prácticamente ella, ya no ríe para él, y mucho menos, con la felicidad, que proyecta ante alguien, que, hasta hace poco, ni conocía. Y verlos posando para fotos, donde solo les faltaba abrazarse y besarse, lo atacan de los nervios.
Por otro lado, Rogelio, aunque lo tiene todo controlado, no puede esconder la preocupación que tiene por Marina, que, si bien lo disimula, le cuesta sostenerse en pie.
— Marina, por favor — él respira, con visible agobio — Dejemos a Bastian con mi segundo. Todo está bajo control y saldrá bien. Vayamos de una vez a la clínica. No puedes seguir en ese estado. Se ve a simple vista, que no te sientes bien.
— Iré, Rogelio. Pero antes, hay que cerrar el trato del video con Olga — con total claridad, ella hace un esfuerzo, para no salir corriendo a vomitar.
— De acuerdo, Marina — Rogelio respira intensamente — Pero siéntate en esta silla, mientras yo, resuelvo eso.
— Ve tranquilo y si me necesitas, avísame — sonriendo, Marina agrega — Mientras tanto, me divertiré, con toda esta algarabía.
— Trataré de ser lo más ágil posible, pero intenta, que Bastian no te vea así, porque sabes bien, que, por ti, lo cancela todo — de partida, le comenta — Intentaré llegar hasta él, para ponerlo al tanto de nuestra salida.
— Espera, Rogelio — Marina provoca, que él se detenga en seco — Ve tú con Olga, y déjame encargarme a mí, de Bastian. Ya el mareo pasó.
Sin poder esconder su preocupación por su esposa, Rogelio se acerca a Olga, pero de forma increíble, tuvo que pedir permiso para hablar con ella en privado, porque Arturo quería conocer todos los detalles, de lo que se hablaría entre ellos. De hecho, él le hizo un interrogatorio a Rogelio, como si fuera el manager de Ana. Olga, que está consciente de la compleja situación que ha tenido que solventar, con Arturo metido en todo, con total profesionalidad, trata de quitarle presión a una escena, que hasta para ella, resultaba descabellada.
Logrando conversar a solas, y con las ideas bastante perfiladas, Rogelio concluye.
— Entonces, estamos de acuerdo con todo — complacido, se pone de pie — La canción ya está lista. Solo falta el guion del video y escoger el lugar donde lo haremos. En unos días, te contactaré y ultimamos los detalles.
— Muy bien, Rogelio — Olga sonríe satisfecha, por la oportunidad — ¿Me enseñas la letra, para que Ana la vaya estudiando?
— Bastian te la enviará. Yo me encargo de decírselo — sin más, terminan el fructífero encuentro.
Marina, desde que Rogelio se apartó de ella, estaba intentando acercarse a Bastian, pero la multitud que lo rodea, no se lo había permitido aún. Y solo, ante el llamado del coordinador del programa, para comenzar los ensayos, fue que logró llegar hasta él.
— Bastian, ¿La haces reír? — ella sonríe al ver, el entusiasmo reflejado, en el rostro de su hermano.
— Sí, Marina. Pero mientras más lo hago, más me enamoro yo — su sonrisa se borra, de forma instantánea.
— Y lo peor, siempre anda con escolta — con disimulo, Marina dirige su mirada, hacia Arturo.
— Es cierto, pero no lo critico. Si yo estuviera en su lugar, haría lo mismo — Bastian suspira intensamente — Me tengo que ir al estudio, ¿Me ibas a decir algo?
— Sí, saldré con Rogelio, a unas gestiones de rutina — sonriendo, a pesar de las náuseas, ella añade — Anselmo se queda frente al equipo. Cualquier cosa que surja, nos localizas urgentemente.
— Marina ¿hay algo que no sepa? — Bastian la mira fijamente, intentando entender.
— Nada importante, Bastian. Gestiones, que con el poco tiempo que hemos tenido, no hemos podido concretar — con la mirada, ella lo insta, a seguir al coordinador — No hagas esperar a los demás. Antes de lo que imaginas, ya estaremos de vuelta.
Bastian siente, que algo no anda bien, pero la llegada de Ana, seguida por el presentador del programa, que, en persona, vino a buscarlos, lo hace concentrarse en su trabajo. Así que, sin más remedio, camina junto a ella, para encerrarse en una oficina, solo, ellos tres.
Fuera de esos predios, Olga sigue asumiendo una función, que para nada es de su agrado, tratar de tranquilizar a un Arturo, que cada vez, está más fuera de control, sin importarle, que también es, una figura pública.
Pero Ana y Bastian, como si no existiera el mundo exterior, se concentran en las propuestas que Pablo les va haciendo, y entre los tres, empiezan a darle forma a un guion, que, sin dudas, tiene partes muy graciosas. Por lo tanto, entre risas y anécdotas muy simpáticas, logran engranar, como un equipo perfecto.
— Todo este dinamismo y esa complicidad, que existe entre ustedes, la tienen que mantener, durante todo el programa — les dice Pablo, contagiado, con tanta sinceridad.
— De acuerdo — Ana responde, al tiempo, que, de forma muy divertida, mira hacia Bastian — Es que, sin dudas, nos sale así, de forma natural.
— Pablo, no te preocupes. Mantendremos el programa arriba todo el tiempo, porque somos unos amigos increíbles — Bastian habla con Pablo, pero sosteniendo la mirada hacia Ana.
— Bien chicos, así me gusta — y considera agregar — Durante el programa les haré preguntas de la gira de Bastian, y también, preguntas del concurso de Ana. Y mientras ustedes responden, en una pantalla, que tendremos detrás, se proyectarán momentos que corresponden, con lo que van hablando.
— Me parece perfecto — ahora es Bastian, el que considera preguntar — Pero quiero saber algo, para estar atento y sobre todo preparado ¿Hay preguntas sorpresas, o todo lo sabremos desde el ensayo?
— Bastian, en un programa como este, siempre hay sorpresas — aunque con algo de picardía, Pablo cree justo, agregar — Pero les garantizo, que no será nada, que no puedan manejar.
Sin ninguno proponérselo, ambos rebobinan en sus recuerdos, para quedar convencidos, de que no hay nada, que los pueda sobresaltar, así que comienzan a reírse, al tiempo, que Pablo recibe una dosis, de extrema naturalidad.
Transcurren unas horas, y con todo listo, comienza la transmisión en vivo, del programa. El ritmo que se impone, es muy dinámico y está siendo amenizado, con la música pegadiza, de ambos protagonistas.
El espectáculo tiene, una alta cuota de teleaudiencia, por lo que España en pleno, en estos momentos está atenta a cada detalle de la entrevista, al igual, que los eufóricos admiradores, que han desbordado el plató, para ser testigos en primera persona, de la complicidad, entre dos de los jóvenes talentos, más admirados de la actualidad.
El programa avanza y todo hasta el momento, va saliendo a pedir de bocas y apegado fielmente al guion y al ensayo. Pero de pronto y sorpresivamente, Pablo cambia su sonriente rostro, para apoyado por un video, que se proyecta en la pantalla, preguntar.
— Bueno, ahora quiero que me comenten ¿Qué fue lo que pasó ahí? — y se queda muy atento a sus miradas, que son secundadas, por un enorme bullicio en el plató.
No solo se generaliza el murmullo, el mismo, va siendo acompañado, de un aplauso muy cerrado, que hasta se puede describir, como ensordecedor. Momento, en el que Ana se muestra muy nerviosa y pierde totalmente, el color de su rostro. Pero Bastian, que tiene más temple y camino recorrido, entiende cómo ella se siente, y evita rápidamente, que la situación, se salga de control.
— Pablo, amigo, no había visto ese video — y comienza a reírse a carcajadas — Eso fue, el día de la premiación de Ana. En mi país, solo saludamos con un beso, y aquí se dan dos. Y en esa confusión, casi nos besamos, donde no se podía. Pero si se fijan bien, no pasó nada — Bastian mirando fijamente al video, continúa dándole a todo, un toque de gracia.
Bastian muestra tanta verdad, y tanta naturalidad con su explicación, que les demuestra, que ciertamente, el video era un juego de cámaras, hecho a exprofeso, para confundir al espectador. Y Ana, que aún estaba asustada, lo mira totalmente admirada, pero sin concebir, de dónde Bastian sacaba tanto aplomo.
Todos comienzan a reírse a carcajadas menos Arturo que, para evitar las miradas fijas sobre él, se aleja todo lo que puede del escenario. Pero ella, concentrada en su momento, ni cuenta se da de su actitud, para sonriendo de buena gana, apoyar la explicación de Bastian, que, por demás, es la pura realidad.
Después de esa situación atrevida, que claramente refuerza la especulación y la imaginación popular, y hace aumentar los récords de audiencia, el programa continúa.
— Bueno, una última pregunta, antes de despedirnos — les dice Pablo, que todavía está envuelto en una eterna sonrisa — ¿Habrá pronto, alguna colaboración?
Bastian y Ana se miran, y para todos queda claro, que, aunque entre ellos no hay nada, sí ha surgido una amistad, con mucha complicidad. No obstante, todo queda ahí, porque del tema tienen prohibido adelantar nada.
— Por ahora, solo diremos, que habrá sorpresas — contesta Bastian, mientras Ana baja la cabeza, para evitar dejar entrever algo, con su inexperta mirada.
Unos minutos después, el programa termina y de forma inmediata Arturo, con total prepotencia, rescata a Ana, y prácticamente sin despedirse de Bastian, sube al coche y se retiran. La actitud fue tan grotesca y hasta grosera, que Bastian se queda espantado, con algo, que, sin dudas, va a perjudicar mucho a Ana.
Bastante llorosa, aunque no emite palabra alguna, Ana se percata perfectamente, de la molestia de Olga, para sin proponérselo darle la razón, si ella no le pone límites a la conducta de Arturo, su carrera será un fracaso, más temprano que tarde. Pero Arturo, que también decidió mantenerse callado, no puede evitar que el disgusto lo domine, y, por ende, el mal carácter le brota, hasta por los poros.
Momentos con esos, donde Ana, debía sentirse feliz, por todo lo hermoso que está sucediendo en su vida, siente todo lo contrario, está totalmente infeliz. No obstante, consciente, de que llevarle la contraria a Arturo iba a ser peor, opta por apaciguar las cosas, por eso, como símbolo de cariño, le pone su delicada mano sobre el muslo, pero él, sin tan siquiera desviar la mirada, aparta su mano del volante, para con ira, quitársela de encima. Ante ese desprecio, Ana siente que Olga la quema con su mirada, y ella solo atina a suspirar, comprendiendo una vez más, que detrás de su éxito vendrán, muchas más lágrimas.
Todo lo contrario, sucede con Bastian, que, todavía se mantiene en el estudio de televisión, aclamado por sus seguidores. Él sabe, que irse de forma abrupta y hasta grotesca, dejando a personas esperándote, es un gran error.
Un rato después, de regreso al camerino, se encuentra con su hermana, y algo extrañado, no puede pasar por alto, el brillo que ve en su mirada. Y tratando de buscar explicaciones en Rogelio, se da cuenta, de que los dos están parecidos. Pero incluso, su cuñado le parece, hasta mareado.
— ¿Qué pasa con ustedes? — él les pregunta, bastante intrigado.
Contrario a lo que Bastian esperaba, no surge entre ellos, ninguna aclaración, de un estado, que resulta, de total enajenación. Y con miradas, bastante pícaras, Rogelio y Marina se toman de las manos, para no hacerlo sufrir más, con tanta expectación.
— Vas a ser tío — Marina se ríe, mostrando mucha emoción.
— ¡No lo puedo creer! — eufórico, Bastian salta, repleto de alegría — Soy el hombre más feliz del mundo, en este momento — sin pensarlo dos veces, rodea a su hermana con un enorme abrazo.
— ¿Y a mí no me dices nada? — Rogelio deja aflorar, sus celos — Yo soy el responsable, de que esto esté sucediendo.
— ¡Claro, que sí! Eres mi hermano, y lo sabes muy bien. Estoy muy feliz, por los dos — de pronto, Bastian les pregunta — ¿Ya se lo dijeron al resto de la familia?
— Por supuesto, Bastian. ¿Quién podría controlar la lengua de tu hermana? — con visible felicidad, Rogelio, añade — De hecho, tenemos una gran fiesta, desde que lleguemos a casa.
— Pero, ¿hay que esperar a eso? — Bastian se ve iluminado — Nosotros podemos desde ya, ir celebrando. Nos vamos ahora mismo a hacer nuestro primer brindis por el pequeño — al observar, los ojos exorbitados de su hermana, rectifica — O pequeña.
Ante la risa y la felicidad de todos, sin perder ni un minuto más, suben a sus coches y se dirigen hacia el centro de la ciudad. Y casi llegando al lugar escogido para celebrar, suena el móvil de Bastian.
— Hola, Laura ¿Cómo estás? — Bastian le responde, sin poder obviar, la mirada insinuante de su siempre atenta hermana.
— Estoy bien, gracias — ella sonríe — Te llamo para felicitarte. Vi el programa, y me encantó. Ana es una chica muy angelical y se ve a simple vista, que te admira mucho — aunque quiso ser natural, algo de celos, mostró.
— Sí, Laura — Bastian no se percata, de sus insinuaciones, cuando expresa — Realmente Ana es una chica espectacular.
Sin dudas, Bastian es muy sano, y rebosado por la felicidad que lleva, por la noticia del embarazo de su hermana, no se dio cuenta de una frase, que, estaba llena de intenciones. De hecho, Marina, que siempre está atenta a todo, más bien, como parte de su faceta protectora, no logra engranar correctamente las pretensiones de la llamada de Laura. ¿O ha llamado para felicitar a su hermano, o le interesaba realmente hablar de Ana, queriendo proteger un lugar, en la vida de Bastian, por el que, sin dudas, ella está trabajando?
— Agradezco mucho tus felicitaciones, Laura. Viniendo de ti esa opinión, me demuestra que fue un buen programa — con el coche estacionado, Bastian desea bajarse, pero no logra terminar la llamada.
Ella, que, con mucha fuerza, está buscando un acercamiento, al ver, que no obtiene nada, se tira a fondo.
— Bastian, me gustaría volver a verte ¿puede ser? — va directo al grano, sin darles más vueltas al asunto.
— Por supuesto — él, sin proponérselo, suelta un poco del aire, que le oprimía el pecho — Estamos por entrar a un bar, porque tenemos mucho que celebrar — y sin poder concretar la idea, ella lo interrumpe.
— ¡Qué bien! Envíame, por favor, la ubicación y ahí nos encontramos — feliz por su oportuna llamada, espera por su aceptación.
— De acuerdo, ahí van — Bastian mira para Marina, sabiendo que podría ser una contrariedad, en una celebración familiar, pero sin dudas, no tenía opción.
Transcurre muy poco tiempo, y Bastian ve llegar a Laura, que realmente se propuso deslumbrarlo, con su hermoso y provocativo atuendo. Y con deseos de disfrutar de una noche mágica, donde todo debía ser felicidad y armonía, se siente satisfecho, por haber aceptado su compañía. Sin dudas, Laura es una chica muy alegre y se inserta a la perfección, en su grupo de amigos. Marina y Rogelio, que ya tenían pre concebido un criterio sobre ellos, no saben hasta qué punto, están involucrados, pero la realidad demuestra, que Laura está muerta de amor, por su hermano.
Un rato después, Marina, que, con los días de malestar que había llevado, se siente algo cansada, se acerca a Rogelio.
— Mi amor, quisiera irme a descansar. Tengo hasta los pies inflamados — muy tiernamente, lo besa sobre los labios.
— Por supuesto — rápidamente, él la toma de la mano — Hoy ha sido un día de muchas emociones, y debes estar exhausta.
Bastian, que estaba conversando con Laura, algo retirado de los demás, se da cuenta, de que su hermana, quiere marcharse y se sobresalta bastante.
— Marina ¿Te sientes mal? — y se muestra preocupado.
— No, Bastian. Quédate tranquilo, solo quiero irme a descansar — sonriendo, ella lo abraza — Ha sido un lindo y provechoso día. Disfrútalo hasta el final.
— Lo mejor del día ha sido la noticia de tu embarazo. Lo demás, es secundario — él sonríe de buena gana, mientras mira hacia Laura — Vayan a descansar. Yo iré en un rato. Laura quiere que la acompañe a una discoteca, y no voy a desperdiciar la invitación de esta hermosa chica.
— Por supuesto, Bastian. Todo no puede ser trabajo — Marina sonríe, mientras los observa a los dos.
Laura se siente feliz con la ternura que proyecta la mirada de Bastian hacia ella, y quiere pensar, que la percepción que tenía, sobre los sentimientos de él hacia Ana, eran infundados y provocados por una euforia popular injustificada. Por lo tanto, se siente protagonista, de lo que con seguridad será, una noche perfecta.
Photo by Austin Distel on Unsplash
Como los paparazzi no descansan, llevaban rato esperando a que salieran del bar, para seguirlos paso a paso, hasta la discoteca. Para todos, el noviazgo del cantante de moda, con la periodista, es un hecho real, aunque no se hayan decidido a hacer, un comunicado oficial, por parte de ninguno de los dos.
Como era de suponer, los bailes, los tragos y una atracción que se convierte en brutal, provocan una situación bastante sensual, que los obliga a salir, casi de madrugada hacia la habitación de hotel, de Bastian. Noche, que se convirtió en eróticamente desenfrenada, ante una Laura, que no quiere ceder terreno, ni a Ana, ni a ninguna otra.
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