El monstruo detrás del perfil
Los niños no dudan en conectarse para divertirse con sus nuevos amigos, sin advertir que los depredadores esperan que caigan en la trampa.
El monstruo detrás del perfil
Los niños no dudan en conectarse para divertirse con sus nuevos amigos, sin advertir que los depredadores esperan que caigan en la trampa.

Roblox es el videojuego más popular entre los niños. Fuente: Cortesía.
¿Cómo puede un pastor dejar que la oveja juegue con el lobo? Este es el dilema que atormenta a la madre estadounidense Becca Dallas.
Su hijo, Ethan, se suicidó en abril de 2024, cuatro meses después de revelar que fue explotado sexualmente por un hombre que conoció en su videojuego favorito: Roblox.
Dallas sigue recordando el suceso con pesar: “Pensaba que mi hijo estaba a salvo”.
Este caso constituye un punto de inflexión en la paternidad moderna: los hijos frecuentan lugares sin supervisión para disfrutar de una diversión sin límites; suelen recurrir a sus inocentes sonrisas para persuadir a sus padres de concederles el beneficio de la duda.
Dallas no es la única madre que le concedió su venia a su hijo sin advertir que lo envió a las fauces de la bestia.
Impotencia corporativa
Fundado en 2006 por el ingeniero canadiense David Baszucki, Roblox se consolida como el videojuego más popular de la actualidad; una afirmación respaldada por los 151,5 millones de usuarios activos que acuden a la plataforma diariamente.
Su popularidad se basa en las libertades creativas que gozan los usuarios a la hora de crear sus propios minijuegos dentro de la plataforma.
Esta libertad es acompañada por escasos parámetros de seguridad, una cualidad altamente apreciada por aquellos pedófilos que esconden sus oscuras intenciones detrás del más amigable de los perfiles.
[embed]
Esta situación pone en riesgo a 85 millones de menores de edad, que representan al 56% de los usuarios activos; muchos de ellos no llegan a los 13 años: la edad recomendada para usar las redes.
El año pasado, se registraron 24 mil denuncias de acoso sexual dentro de la plataforma; una cifra que supera con creces a los 675 casos reportados en 2019.
[embed]
Las estadísticas no tardaron en despertar las inquietudes de los padres, quienes dejaron el futuro de la sociedad en las manos de un sistema incapaz de reflejar los 400 millones de dólares que la empresa invirtió en infraestructura.
La indignación causada por la impotencia de la empresa ante los casos de abuso sexual no tardó en escandalizar las salas de gobierno.
El 7 agosto de 2024, el ministro de justicia turco, Yilmaz Tunç, anunció que el gobierno bloqueó el acceso a Roblox; justificó la acción como una medida para proteger a los niños.
De esta forma, la potencia euroasiática se unió a una lista que suma 14 naciones.
[embed]
El sistema judicial estadounidense no se quedó atrás: los fiscales generales de Louisiana, Kentucky y Texas demandaron a la empresa; sumado a los 35 casos en su contra, presión suficiente para obligarlos a actuar.
A finales de octubre de este año, Baszucki anunció nuevas medidas de seguridad; este anunció acabó con su economía: las acciones de la empresa perdieron el 38% de su valor.
Modus operandi
Arnold Castillo tenía 22 años cuando unos agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) lo detuvieron al salir de su hogar en Paterson, Nueva Jersey.
Castillo le ofreció un lugar a su pareja, quien escapó de su hogar para unirse a él. El tiempo rasgó la cortina, dejando entrever la verdad: Castillo la violó ocho veces entre las ruinas de lo que se atrevía a llamar hogar. Ella sólo tenía 15 años.
Se conocieron en Roblox, donde él desarrollaba minijuegos mientras se hacía pasar por el hermano menor de John Schedletsky, uno de los directores creativos de la empresa.
Castillo alcanzó la gloria cuando lanzó Sonic Eclipse, un espacio virtual que emulaba las mecánicas de los títulos del erizo azul; era 2020, la pandemia exilió a las masas a su mundo virtual.
Se sentía rey, aunque un mensaje derribó su corona.
“Tienes 12 años, espero que no seas muy brillante; pero pronto te corromperé más allá de tus sueños más salvajes”.
No era la primera vez que Castillo enviaba un mensaje así, le gustaba referirse a sus colaboradoras como “esclavas sexuales” mientras se comparaba con un anciano que secuestraba niños en su sótano.
Era consciente de sus actos: “Eres la razón por la que terminaré tras las rejas”.
Cuando sus declaraciones se hicieron públicas, los jugadores lo denunciaron; la empresa decidió vetarlo de la plataforma, no fue suficiente: Castillo volvía mediante nuevas cuentas.
Él tenía un método: aprovechaba su fama para atraer a sus presas, evadía la censura del chat al invitarla a comunicarse a través de Discord. Allí tenía la libertad de derribar la barrera moral para agredir a su víctima: nadie vigilaba.
Su pareja no fue la excepción: comenzaron su relación a inicios de 2022, trabajaban en un proyecto juntos. Castillo la recordaba como una artista brillante, ella lo recordaba como un refugio para huir de una infeliz adolescencia.
La bestia aprovechó la vulnerabilidad de la presa para llevarla a la trampa. En abril de ese mismo año, se reportó su desaparición.
Castillo fue arrestado el 7 de mayo de 2022. Una condena de 15 años pesa sobre sus hombros, las pasa en una nación donde los criminales no muestran piedad ante los abusadores de niños; aún no comprenden cómo un ser humano es capaz de corromper a una criatura inocente.
Una cosa es segura: los diez mil dólares que debe pagarle a la víctima no limpiarán una herida que jamás sanará.
Nación desprotegida
Venezuela no cuenta con registros oficiales sobre la cantidad de abusos sexuales cometidos contra menores de edad.
Las cifras más recientes datan de 2023, cuando la fundación Childlight situó a la nación caribeña en el tercer puesto de una lista que abarca a los países hispanoamericanos con más denuncias de acoso sexual en internet: alrededor de 250 mil casos fueron denunciados aquel año.
El gobierno venezolano sigue sin pronunciarse sobre los datos revelados por la organización adscrita a la Universidad de Edimburgo.
Douglas Rico, director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), aseguró que los crímenes cibernéticos estaban en alza durante una entrevista con la televisora estatal Venezolana de Televisión el 7 de noviembre de 2024.
Este aumento en la tasa de ciberdelincuencia representa un asunto grave para una nación que no actualiza su legislación en materia informática desde el 2001, ni contempla el abuso sexual online como un delito.
“La intención de las leyes siempre es responder al contexto actual en el que nos encontramos. Entonces, si tenemos leyes obsoletas, no habrá protección alguna”, puntualizó la abogada María Pérez*****.
Pérez, quien se dedica a la protección de los derechos infantiles, aseguró que esta falta de protección se expresa en dificultades para establecer tanto sanciones como cargas penales a los victimarios.
Esto derivaría en la impunidad, aumentando el número de casos, los abusadores “lo pueden seguir haciendo porque no va a haber una sanción que le haga entender que es una acción inadecuada contra niños”.
Este vacío legal, sumado las irregularidades del sistema penitenciario venezolano, dejan la puerta abierta a un final que dista de ser feliz.
Las bestias siguen cazando en libertad, algunos tienden a ser cautelosos: cuando los organismos de seguridad no son considerados eficientes, siempre hay algún vecino que decide utilizar la violencia para imponer lo que considera justo.
[embed]
Confianza destruida
Las quejas de los usuarios superan las demandas en su contra, observan que la empresa pronto quedará en números rojos.
Roblox perdió la confianza de la sociedad: cada vez que un niño le pida el teléfono a sus padres, los adultos lo pensarán dos veces.
El infante no entenderá la negativa, responderá con berrinches; se irá a su cuarto hasta que la furia se apague.
Es bueno que no lo entienda: tiene la fortuna de mantener su inocencia en un decadente mundo que lucha por arrebatársela.
Las bestias seguirán rondando, encontrarán tanto nuevos lugares como identidades; sienten que el nuevo truco seguirá funcionando.
La falta de conciencia ante este tópico se hace sentir como las oscuras nubes que anuncian la cruel tormenta.
[embed]
*Su nombre real fue cambiado para resguardar su identidad.
Lea también: Del juego al grooming: Niños y niñas en Venezuela
메타데이터
- post_id
- 4f4e4e40b195
- slug
- el-monstruo-detrás-del-perfil-4f4e4e40b195
- url
- https://medium.com/@mximoquintero/el-monstruo-detr%C3%A1s-del-perfil-4f4e4e40b195
- canonical_url
- https://medium.com/@mximoquintero/el-monstruo-detr%C3%A1s-del-perfil-4f4e4e40b195
- author_url
- https://medium.com/@mximoquintero
- status
- ok
- fetched_at
- 2026-07-11 16:28:17