Los hombres de mentalidad pobre
¿Quién define lo que se sueña y lo que se cree?
Los hombres de mentalidad pobre
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Como se nace y se vive termina siendo lo normal. Cada persona ve la realidad de acuerdo a lo que están acostumbrados a ver. Los sueños se definen por las necesidades satisfechas y por las oportunidades a las que se tiene acceso. Hay personas que desde que crecen viven en ambientes “cordiales y con abundancia” o “tóxicos y con abundancia” o “tóxicos y con escasez” o “cordiales y con escasez”
Las personas no acostumbran a soñar con lo que nunca han tenido acceso. Una cosa es imaginarse en una situación y otra cosa es creer que se puede acceder a esa situación. Una cosa es imaginar comprar una casa de 50 millones y otra cosa es creer que se puede llegar a tener el ingreso suficiente para adquirirla. Una de las razones más lógicas, es que las personas que viven en una casa de 50 millones se codean con una clase social que acostubra a vivir en casas de ese rango de precio.
Mientras que las personas que viven en una casa de 5 millones también socializan con gente que comparten ingresos símilares. Bajar y subir en de la escala socioeconómica es hasta cierto grado la excepción. Existe algo que se llama movilidad social, y es básicamente la hábilidad y la posibilidad que tienen los individuos para subir en la ladera social, es decir, obtener mayores ingresos que se traduce generalmente en mayor capacidad adquisitiva, más oportunidades y posiblemente mejor calidad de vida.
De la misma manera en que una persona que nunca ha tenido una empleada domestica, generalmente no concibe una contratación de este tipo. Mientras que los que han nacido con nana y sirvientes no se imaginan siquiera vivir sin ellos. La norma es todo aquello a lo que estámos acostumbrados. Lo normal es lo que nosostros experimentamos como cotidiano. En resumen un sueña generalmente con alcanzar lo que los padres, familia, amigos y vecinos tienen.
Un hijo de un médico usualmente quiere ir a la universidad y tener un título universitario. Digo generalmente porque siempre hay personas que influyen en los otros de maneras positivas o negativas. Existe una enorme variabilidad entre el individuo y sus experiencias que pueden cambiar el rumbo o destino aparentemente “definido” por su ambiente.
El hijo de un mecanico que no fue a la universidad, probablemente acceda a la universidad si los padres tienen los recursos para pagar su educación y la mentalidad para alentarlo a continuar y valorar sus estudios. El hijo de un mesero también puede ir a la universidad, pero depende de los recursos, el ejemplo que tenga a su alrededor y el valor que se le de a los estudios universitarios.
Lo que quiero decir aquí es que en ocasiones cuesta trabajo creer que se pueden alcanzar metas más grandes de las que conocemos. A veces las personas no saben comportarse de acuerdo a los codigos de conducta establecidos en distintas sociedades, pero todo eso se aprende. Así como el autocuidado o un idioma se adquieren a tráves de la práctica y la teoría.
Una persona que ve que otros cuidan su alimentación y se ejercitan, tiene más probabilidades de mostrar un interes por el deporte y la nutrición. En consecuencia el sujeto buscará información y aumentará el conocimiento sobre estás materias. Todo sucede a partir del ambiente en donde nos desarrollamos o las personas que tenemos cercas, las conversaciones que tenemos con los cercanos y lejanos. Estas pequeñas grandes variables van definiendo nuestros intereses, aspiraciónes, comportamientos, hábitos, acciones y creencias.
Por eso mismo es importante es salir del metro cuadrado, de la horrorosa cotidianidad, es importante salir de la ya sobre-conocida zona de confort donde nada nuevo sucede. Es importante atreverse a asistir a lugares en donde tal vez se piense que no se pertenece porque ahí surge la magia del aprendizaje, donde el individuo observa circunstancias y dinámicas distintas que retroalimentan su visión, creencias, actitud y finalmente el comportamiento.
Si fuiste educado en la escasea, no es injusto. Así es la vida, hay quienes nacen ricos y sin amor o cuidados por parte de los padres. Son niños ricos y abandonados. También hay niños ricos y amados. Los niños pobres y con amor o sin amor. Nadie puede controlar donde se nace, ni las limitaciones o creencias de los padres o la sociedad en la que se vive, pero si se puede aprender a crecer.
Está bien atreverse a creer que se pueden alcanzar cosas que jamás se han alcanzado. Es una sola vida. La estabilidad es una ilusión y la aventura de crecer, explorar y aprender es un regalo de la vida. ¿Qué es lo que quieres atreverte a creer que puedes? ¿Cómo puedes empezar a actuar? Solo hay que recordar que pensar, planear y ejectuar son parte de los peldaños para el éxito, pero la constancia y la calidad de lo que hagamos, aunados a la creencia de que se puede, es lo que podrá crear un camino distinto y más satisfactorio para el individuo.
No sueñes, mejor cree y crea con acciones coherentes a tus metas.
P.D. Texto sin editar
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