Buenos consejos: no hagas tu tesis
Empecemos por lo obvio: si tu plan es dedicarte a la investigación, obtener una beca de posgrado, o tu carrera no tiene otra forma de…

Buenos consejos: no hagas tu tesis
Empecemos por lo obvio: si tu plan es dedicarte a la investigación, obtener una beca de posgrado, o tu carrera no tiene otra forma de titulación, **es indispensable que hagas una tesis**. Sobre esto no hay mayor discusión.
Sin embargo, por lo general, hacer una tesis no es la única forma de acabar una carrera. Es cierto que la tesis es un gran ejercicio de autodisciplina y compromiso con uno mismo, pero, en muchos casos, se puede volver una opción con demasiados inconvenientes y perjuicios. Veamos cómo puedes evitar esta situación y cuándo deberías buscar otras opciones para titularte.
Si quieres incorporarte de inmediato al mercado laboral, puede ser más provechoso invertir tu tiempo en trabajar como voluntario o ingresar al programa piloto de una empresa, en lugar de pasar un año haciendo la tesis.
Busca cualquier actividad que te ayude a acumular experiencia, mostrar tu trabajo, darte a conocer, adquirir nuevas habilidades. Tienes que crear una red de contactos profesionales que, eventualmente, te lleve a conseguir tu primer trabajo. De forma paralela, organiza tu tiempo para titularte con un diplomado, o combina ambas actividades y titúlate con prácticas profesionales.
Esto te puede parecer una grandísima obviedad, pero no lo es tanto si tu carrera pertenece a las Humanidades o las Ciencias Sociales. Si es el caso, sabrás que en dichas carreras hay una tendencia a poner demasiada importancia en la tesis.
Esto lleva a que muchos alumnos sientan que no hacer la tesis es un fracaso, o que no tendrán el mismo valor como profesionales.
Se suele cultivar la admiración a los académicos de prestigio y, en algunos casos, se predica de manera vedada o abierta la consiga “sean como nosotros”. Me consta que muchos alumnos sienten esa presión, y la tesis se vuelve una obligación para cumplir con las altas expectativas que los profesores han puesto sobre ellos.
Lo peor de todo es que en muchos casos esa enorme presión no viene acompañada de las herramientas necesarias para hacer una tesis. Como resultado, los alumnos entran en un círculo vicioso: consiguen trabajos informales o temporales para tener algún ingreso, lo que les impide concentrarse para hacer la tesis, lo que les impide titularse, lo que les impide conseguir un mejor trabajo con un mejor ingreso, etcétera.
Así que no trates de cumplir con las expectativas de nadie, elige la mejor opción para tu desarrollo profesional. Si esa opción exige no hacer la tesis y titularte por otra vía, adelante.
Otro aspecto que debes de tomar en cuenta es tu personalidad.
Puede que seas una persona muy disciplinada, pero una tesis además de disciplina, exige grandes dosis de soledad y concentración. Si eres una persona muy sociable, acostumbrada a interactuar con la gente la mayor parte del tiempo, la tesis se puede convertir en un proyecto poco atractivo que abandonarás de inmediato.
No pienses que los buenos alumnos están obligados a titularse por tesis. Imagina que alguien descubre que eres un prodigio del ajedrez. ¿Estarías de acuerdo a pasar ocho horas diarias en silencio, frente a un tablero, para convertirte en profesional? O imagina que tu profesor de educación física asegura que eres una promesa de la natación. ¿Te gustaría pasar muchas horas debajo del agua, aguantando la respiración, entrenando durante años para ir a las olimpiadas? Puede que si o puede que no, depende de tu personalidad. Que seas bueno en algo no quiere decir que debas dedicarte a ese algo. Que seas un estudiante con inteligencia y disciplina, no quiere decir, necesariamente, que tu mejor opción sea titularse por tesis.
Por último, pero no menos importante, necesitas una óptima planeación de tu tiempo, con independencia de la modalidad de titulación que prefieras.
Si quieres hacer una tesis, lo ideal es que comiences a trabajar en ella desde la mitad de tu carrera o, como mínimo, un año antes de terminarla. **No cometas el error de pensar en la tesis después de tu ceremonia de graduación**. Te puedes tardar el doble de tiempo en hacer tu tesis. Además, puedes perder la oportunidad de presentarte a esa convocatoria de posgrado que tanto te interesa.
Si decides titularte por diplomado, examen o prácticas profesiones, es necesario que te informes sobre todos los detalles (fechas, horarios, requisitos y costos). Hay algunos diplomados que suelen ser muy caros, por lo que te conviene platicarlo con tu familia y hacer un plan de ahorro a lo largo de la carrera para poder costearlo cuando llegue el momento. Si vas a titularte por examen te conviene comprar una guía de estudio y trabajar con ella la mayor cantidad de tiempo posible. Informarte sobre los horarios te permitirá buscar un trabajo de medio tiempo o, con algo de suerte, utilizar tus prácticas profesionales como modalidad de titulación.
Acaba tu carrera lo más pronto posible. No olvides que, aunque aún no tengas ingresos, el tiempo es tu mayor riqueza. No la desperdicies. Termina pronto, con tesis o sin ella.
메타데이터
- post_id
- 737284dfbc5a
- slug
- buenos-consejos-no-hagas-tu-tesis-737284dfbc5a
- url
- https://medium.com/@irving.reynoso/buenos-consejos-no-hagas-tu-tesis-737284dfbc5a
- canonical_url
- https://medium.com/@irving.reynoso/buenos-consejos-no-hagas-tu-tesis-737284dfbc5a
- author_url
- https://medium.com/@irving.reynoso
- status
- ok
- fetched_at
- 2026-08-07 13:14:39