Lo que la ciencia revela sobre usar el teléfono en el baño
Cuando hasta el baño se volvió digital
Lo que la ciencia revela sobre usar el teléfono en el baño

imagen tomada de internet — Teleantioquia
Cuando hasta el baño se volvió digital
En una época en la que el silencio y la pausa parecen incomodarnos, hasta el baño se ha convertido en un espacio digital. Ya no entramos con una revista o un periódico bajo el brazo, sino con el celular en la mano.
Lo que antes era un momento de desconexión, ahora es una extensión más del tiempo frente a la pantalla. Pero este hábito, tan cotidiano y aparentemente inofensivo, podría estar pasándonos factura.
Lo que dice la ciencia
Un estudio reciente del Centro Médico Beth Israel Deaconess de Boston reveló que dos tercios de los pacientes encuestados usaban el celular en el baño, y que quienes lo hacían tenían un 46% más de probabilidades de desarrollar hemorroides.
La explicación es tan simple como inquietante: mientras el siguiente Reel o TikTok se reproduce automáticamente, también se prolonga la presión sobre los tejidos rectales.
“El siguiente Reel, el siguiente TikTok empieza a reproducirse automáticamente, lo que hace que la gente se quede demasiado tiempo en el retrete”, explica la gastroenteróloga Trisha Pasricha, coautora del estudio.
Pasricha advierte que la taza del váter no ofrece contrapresión, y que sentarse más de cinco minutos seguidos puede dañar las venas y los músculos pélvicos. En otras palabras, lo que creemos que es un descanso digital se convierte en una tensión física que el cuerpo paga en silencio.
Más que un hábito, una alarma
Y no se trata solo de hemorroides. Sentarse encorvado sobre el teléfono cambia el ángulo anorrectal, lo que dificulta la evacuación y puede favorecer el estreñimiento o, en casos más graves, el prolapso rectal.
A eso se suma un riesgo que solemos ignorar: el higiénico. Al tirar la cadena con la tapa abierta, diminutas partículas de materia fecal pueden dispersarse en el aire y caer sobre el celular — el mismo que luego llevamos a la mesa o a la cama — .
Quizás el peligro no esté solo en lo biológico, sino también en lo simbólico: hemos perdido la capacidad de estar a solas con nosotros mismos. Incluso en el baño, el único espacio íntimo que nos quedaba, buscamos la compañía de una pantalla.
El cuerpo también pide desconexión
Tal vez la verdadera reflexión no sea si el teléfono causa hemorroides, sino qué dice de nosotros esta dependencia. El cuerpo, de alguna forma, está comenzando a reclamar los minutos que le robamos al descanso, a la calma y al silencio.
La próxima vez que sientas la tentación de revisar tus mensajes mientras estás en el baño, recuerda la “regla de los cinco minutos” que sugiere Pasricha: haz lo que tengas que hacer y levántate.
Cierra la tapa del inodoro, pero también cierra por un momento la ventana digital. Tu cuerpo — y tu mente — te lo van a agradecer.
Fuente
Estudio del Centro Médico Beth Israel Deaconess de Boston, publicado en octubre de 2025. Declaraciones de Trisha Pasricha, gastroenteróloga y coautora de la investigación.
메타데이터
- post_id
- 9be87da1fd4e
- slug
- lo-que-la-ciencia-revela-sobre-usar-el-teléfono-en-el-baño-9be87da1fd4e
- url
- https://medium.com/@luiisberriof/lo-que-la-ciencia-revela-sobre-usar-el-tel%C3%A9fono-en-el-ba%C3%B1o-9be87da1fd4e
- canonical_url
- https://medium.com/@luiisberriof/lo-que-la-ciencia-revela-sobre-usar-el-tel%C3%A9fono-en-el-ba%C3%B1o-9be87da1fd4e
- author_url
- https://medium.com/@luiisberriof
- status
- ok
- fetched_at
- 2026-07-16 22:58:16