El Perú que envejece a distintas velocidades
En Apurímac hay más abuelos que en Lima
El Perú que envejece a distintas velocidades
En Apurímac hay más abuelos que en Lima
Hay una pregunta que la mayoría de peruanos respondería mal si se la hicieran en la calle: ¿Cuál es el departamento más envejecido del país?
La respuesta intuitiva sería Lima. La capital concentra la mayor cantidad de hospitales, clínicas geriátricas y hogares de reposo. Tiene el mayor número absoluto de adultos mayores porque tiene el mayor número de todo. Pero esa es la trampa del tamaño: Lima tiene muchos adultos mayores porque tiene muchas personas. Lo que la ENAHO de 2025 muestra es otra cosa.
Apurímac y Puno tienen cada uno el 17.1% de su población con 65 años o más. Lima, con toda su infraestructura sanitaria y su concentración de servicios de salud, llega al 14.2%. En términos de estructura de edad — quién vive en ese territorio — la sierra más pobre es hoy más vieja que la capital.
El mapa que pocos esperaban
Ese contraste se vuelve más nítido cuando se dibuja sobre el mapa.

Fig. 1. Porcentaje de personas con 65 años o más por departamento, 2025. Los colores más oscuros indican mayor envejecimiento. Ponderado con facpob07 (factor de expansión persona). Fuente: ENAHO-INEI 2025, elaboración propia. Geometrías: GADM 4.1.
La escala del mapa lo dice todo: el rango va de 6.6% en Ucayali hasta 17.1% en Apurímac y Puno, una diferencia de más de 10 puntos porcentuales entre territorios que pertenecen al mismo país y la misma encuesta. Toda la sierra sur aparece en tonos oscuros. La Amazonía, en los cremas más claros. La costa central, incluyendo Lima, se sitúa en los tonos intermedios.
El promedio nacional esconde esa heterogeneidad. A escala de país, el índice de envejecimiento — una forma de medir cuántos adultos mayores existen por cada 100 menores de 15 años — pasó de 39.7 en 2014 a 60.8 en 2025. Dicho en lenguaje llano: donde antes había casi 40 adultos mayores por cada 100 menores de 15, hoy hay aproximadamente 61. Es un cambio de 21 puntos en doce años.
Pero ese 61 es un promedio que mezcla el Ucayali joven con el Apurímac envejecido. Para entender qué está pasando, hay que ver quiénes cambian más rápido.
Dos velocidades de envejecimiento
No todos los departamentos envejecieron al mismo ritmo entre 2014 y 2025.

Fig. 2. Cambio en porcentaje de personas con 65 años o más por departamento, 2014–2025. Cada punto gris es el valor de 2014; cada punto rojo es el valor de 2025. El punto azul marca a Ica, el único departamento con delta negativo. Ponderado con facpob07. Fuente: ENAHO-INEI 2014 y 2025, elaboración propia.
El gráfico de mancuernas revela el patrón con claridad: Puno sumó 6.0 puntos porcentuales de adultos mayores en doce años. El segundo lugar le corresponde a Tacna, con 5.9 puntos porcentuales — un resultado que llama la atención porque la capital departamental es costera, aunque la ENAHO clasifica a Tacna dentro del dominio sierra, donde se concentra su población rural andina. Cusco suma 5.8 puntos porcentuales, y Cajamarca (5.1 pp) y Ayacucho (5.0 pp) completan los cinco primeros. Los seis departamentos de mayor velocidad están clasificados como sierra en la encuesta, y todos tienen en común historias de emigración rural prolongada.
En el extremo opuesto está Ica: −1.0 punto porcentual, el único departamento del país cuya proporción de adultos mayores cayó entre 2014 y 2025. Ica no se rejuveneció porque sus adultos mayores desaparecieron; la interpretación más consistente con el dato es que recibió un flujo de migrantes jóvenes — trabajadores agroindustriales de Arequipa, Puno, Apurímac — que diluyeron el peso relativo de los mayores en la estructura de edad local, aunque la ENAHO transversal no permite establecerlo causalmente.
La asimetría es llamativa: en el extremo que más envejece la sierra pierde entre 5 y 6 puntos porcentuales de adultos jóvenes y activos; en el extremo opuesto, Ica los absorbe. El mismo movimiento de personas genera envejecimiento en el origen y rejuvenecimiento en el destino.
Cuando la sierra superó a Lima
Durante mucho tiempo, la imagen del envejecimiento en el Perú era urbana: la persona mayor que vive sola en un apartamento de Miraflores o San Isidro, con médico privado y teléfono a mano. Esa imagen ya no corresponde a la estructura de los datos.

Fig. 3. Porcentaje de personas con 65 años o más en Lima Metro, Sierra Rural, Selva Rural y Nacional, 2014–2025. “Sierra Rural” comprende los dominios ENAHO 4, 5 y 6 (sierra norte, centro y sur rural) restringidos al estrato rural estricto (estrato 7 u 8). Ponderado con facpob07. Fuente: ENAHO-INEI 2014–2025, elaboración propia.
La figura 3 muestra la trayectoria completa. En 2014, la Sierra Rural ya tenía más adultos mayores que Lima Metro: 12.35% frente a 10.4%. La diferencia inicial era de casi 2 puntos porcentuales, y a partir de 2016 las curvas comenzaron a separarse de forma más acelerada. Desde 2017 la tendencia general ha sido de brecha creciente — con una caída puntual en 2020 atribuible al contexto del COVID-19 — y en 2025 la diferencia llega a casi 5 puntos porcentuales. Para 2025, la Sierra Rural llega al 19.01% y Lima Metro al 14.02%. Una brecha de 4.99 puntos porcentuales que en la década anterior era ya visible y que hoy es estructuralmente consolidada.
La distancia entre esas dos cifras importa más que los números en sí. Envejecer en Lima a los 70 años es estadísticamente más probable que hacerlo con acceso a un hospital público de tercer nivel, transporte adaptado, red familiar cerca. Envejecer en la Sierra Rural a esa misma edad es, en muchos casos, hacerlo en un caserío con posta médica de alcance limitado, con los hijos a cientos de kilómetros, sin ingreso previsional. El mismo porcentaje de adultos mayores tiene consecuencias radicalmente distintas según el territorio donde ocurre.
El mecanismo: los jóvenes que no están
Para entender por qué la sierra envejece más rápido que Lima no hay que buscar causas ocultas. El mecanismo visible en los datos es la emigración diferencial de jóvenes.

Fig. 4. Nivel de envejecimiento (pct_65mas 2025, eje vertical) versus velocidad de envejecimiento (delta 2014–2025 en puntos porcentuales, eje horizontal) por departamento. El tamaño del punto es proporcional al tamaño muestral en 2025. Las líneas de referencia marcan el promedio nacional (13.4%). Ponderado con facpob07. Fuente: ENAHO-INEI 2014 y 2025, elaboración propia.
El scatter lo sitúa visualmente: los departamentos de la sierra sur — Puno, Apurímac, Cusco, Ayacucho — se concentran en el cuadrante superior derecho del gráfico, que en este contexto tiene una lectura precisa: son lugares que ya tienen un nivel alto de envejecimiento y que además están envejeciendo más rápido que el resto. Ica, en el extremo izquierdo, ocupa una posición única: nivel de envejecimiento relativamente moderado (11.1%) y el único delta negativo del país.
La señal más directa del mecanismo aparece en los menores de 15 años. En la Sierra Rural, el porcentaje de niños y adolescentes en la población bajó de 29.40% en 2014 a 22.79% en 2025, una caída de 6.6 puntos porcentuales en doce años. El territorio no envejece solo porque llegan más adultos mayores: envejece porque se van los jóvenes y nacen menos niños. El envejecimiento es, en parte, el rastro estadístico de la migración — aunque la encuesta transversal no permite establecerlo causalmente.
Conviene ser preciso sobre lo que los datos permiten afirmar. La ENAHO es una encuesta transversal que mide a quién hay en cada territorio en cada año; no sigue a las mismas personas entre encuestas. Lo que se puede observar es el patrón de correlación entre departamentos con mayor velocidad de envejecimiento y departamentos con mayor pérdida relativa de población joven, y ese patrón es consistente con la hipótesis de emigración diferencial. El patrón no prueba causalidad, pero es la interpretación más parsimoniosa de los datos disponibles.
El vacío que nadie planificó para esto
Aquí es donde el dato demográfico se convierte en pregunta institucional de primer orden.
La sierra que envejece más rápido es también la sierra más pobre. Los departamentos del cuadrante superior derecho del scatter — los que combinan alto nivel de envejecimiento con alta velocidad — coinciden en gran parte con los departamentos de mayor pobreza monetaria según el propio INEI. Esa coincidencia no es casual: la emigración de jóvenes de los territorios más pobres no solo cambia la estructura demográfica, sino que sustrae la fuerza laboral que podría sostener a los mayores informalmente y reduce la base tributaria local que podría financiar servicios públicos.
En términos de lo que Acemoglu y Robinson llamarían capacidad estatal extractiva y distributiva, el patrón es preocupante. El Estado peruano necesita cada vez más presencia en los territorios que más envejecen, precisamente porque esos territorios tienen cada vez menos recursos propios para generar esa presencia. La cobertura de Pensión 65 — el principal instrumento no contributivo para adultos mayores rurales — depende de una maquinaria de focalización que tiene que encontrar a personas mayores en caseríos dispersos de alta montaña, sin dirección actualizada, sin documento de identidad vigente en algunos casos. La demanda sube; la capacidad institucional de llegar crece más despacio.
Según el Informe Técnico “Situación de la Población Adulta Mayor” del INEI (2024), apenas el 27.4% de los adultos mayores peruanos recibe alguna pensión — contributiva o no contributiva — lo que implica que aproximadamente 73 de cada 100 adultos mayores no tienen ninguna fuente de ingreso garantizado en la vejez. Ese déficit previsional se distribuye de manera profundamente desigual en el territorio: es más severo precisamente donde el envejecimiento es más rápido.
Qué mirar hacia adelante
En doce años, la estructura demográfica del Perú cambió más rápido de lo que la mayoría de los peruanos percibe: el país tiene hoy aproximadamente 61 adultos mayores por cada 100 menores de 15 años, cuando en 2014 tenía casi 40. Ese promedio esconde un Perú de al menos dos velocidades: una sierra que envejece por expulsión de jóvenes, y una Lima y una Ica que envejecen — o se rejuvenecen — por atracción de migrantes.
Las dos preguntas que los próximos años deberían responder son concretas. La primera: si la tendencia de la Sierra Rural sigue la trayectoria actual, ¿en qué año supera el 20% de adultos mayores, y qué significa eso para la cobertura de salud rural? La segunda: ¿el flujo migratorio desde Puno y Cusco hacia Ica y Lima se mantendrá con la misma intensidad, o los cambios en el mercado laboral agroindustrial van a alterar ese patrón?
La ENAHO no responde esas preguntas sola. Pero es la única fuente que permite observar el cambio año a año con representatividad regional. Y el cambio ya está ocurriendo, silenciosamente, en los mapas que la mayoría no mira.
Nota metodológica
Los datos provienen del módulo 200 (características de los miembros del hogar) de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) del INEI, años 2014 a 2025. Todos los indicadores están ponderados con el factor de expansión persona facpob07. La población se filtra a miembros efectivos del hogar (p204==1).
Adulto mayor: persona con 65 años o más al momento de la encuesta (variable edad, continua, derivada de edad en años cumplidos reportada).
Índice de envejecimiento: número de personas de 65 años o más por cada 100 personas menores de 15 años. Calculado como pct_65mas / pct_menores * 100 para cada unidad de análisis. Para la Sierra Rural (definición canónica dominio 4, 5 y 6 con estrato 7 u 8): índice de envejecimiento = 42.02 en 2014 y 83.41 en 2025.
Regiones ENAHO: la clasificación regional usa el dominio muestral ENAHO combinado con el estrato. “Sierra Rural” comprende los dominios ENAHO 4, 5 y 6 (sierra norte, centro y sur rural) restringidos al estrato rural estricto (estrato 7 u 8). “Lima Metro” corresponde al dominio {8}; “Selva Rural” al dominio {7}; el resto conforma “Costa”. Esta clasificación no es idéntica a la división política sierra/costa/selva ni al criterio altitudinal del INEI. La restricción al estrato rural estricto excluye los centros poblados rurales menores clasificados en los dominios 4–6 que el INEI asigna a estratos periurbanos; la definición anterior (solo dominio∈{4,5,6} sin filtro de estrato) sobreestimaba el acceso a servicios en sierra.
Delta departamental: diferencia pct_65mas_2025 - pct_65mas_2014 para cada departamento. Los 25 departamentos incluyen Callao como unidad separada de Lima.
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