Día N°33: La trilogía de la irresponsabilidad; Belleza.
Una flor. Ser vivo que desea ternura y adoración. Amando al sol y entristeciendose ante la luna. Pequeñez entre la gigantesca tierra, ante…
Día N°33: La trilogía de la irresponsabilidad; Belleza.
Una flor. Ser vivo que desea ternura y adoración. Amando al sol y entristeciendose ante la luna. Pequeñez entre la gigantesca tierra, ante los árboles y el aire. Petalos que exclaman un deseo de anhelo enorme, que se cierran ante la noche por el no poder soportar no ser observadas. Ella está sola, ahí. Es la única gran flor hermosa en aquel lugar, las demás solamente son decoración para que ella se luzca aún más. Con mucha fuerza se agarra del suelo, tal vez por el miedo al cambio. Tal vez porque conoce las historias. Y llega en momento donde la abeja, decidida a ser útil para su colmena, acerca su cuerpo al de la flor y arma el más precioso coito que cualquier organismo pudo ver. Unas hermosas imagenes de satisfacción, esparciendo polen en el viento. Absorbe los rayos como nunca antes. Está agitada por tanto amor y excitada por el pensar en aquella abeja veloz qje simplemente la dejó ahí. Se sentía enamorada y triste al mismo tiempo. Aquella ocasión especial había ocurrido con todas las demás pequeñas flores que la rodean. Todas habían tenido su abeja. Sentia asco al pensar que el amoroso polen creado por ambos se había mezclado con el de las demás. Se sentía normal, una más. Pasó el tiempo y las demás crecieron. Ya no pensaba nada. Había decidido quedarse quieta, callada. Pasó el tiempo y solamente había venido una abeja, pero como ella, habían muchas otras. Aún así seguía siendo de las más grandes, si no era la más grande y hermosa de todos. Llegó un momento en el que aparecieron unas figuras gigantes cerca de ella. Parecían estarla observando y ella se estiró como pudo, deseaba ser observada. Era realmente hermosa. Esas figuras fueron creciendo más y más, creaban sonidos como nunca había escuchado. Había visto criaturas así pero no de tal tamaño. Ambos cuerpos cayeron al luego asesinando a varias a su lado. No podía moverse, no podía hacer nada más que intentar verse mejor que otras veces. Estaban a su lado. Como ella y la abeja, crearon amor que era visible y audible. Gritaban de amor. Por más que flores como ella estaban siendo destruidas por sus movimientos, tal acto le parecía encantador. Hasta que se detuvieron. Una de las criaturas quedó encima de la otra. Emitieron sonidos que la hacían sentir mal. Algo se acercaba a ella. Se estiró aún más, estaban viendo directa y solamente a ella. Le rompieron el tallo, fue partida a la mitad. Sintió dolor pero más aún cuando fue arrancada del suelo. Intentó verse bien, sabía que estaba a punto de morir. Se posicionó frente a ambos seres gigantes y en silencio observaron semejante belleza.
Estoy escribiendo esto dos días después de lo debido. Mi memoria débil ante el pequeño pasar del tiempo hace que este primer blog de esta pedorra trilogía sea una cosa difícil. Voy a intentar recordar y explicar de la mejor manera posible todo lo que pueda de estos últimos tres días, incluyendo hoy. Pero como también soy un ser olvidadizo, me olvido de tomar fotos para después poder decorar y hacer ver más agradables cada entrada en este seguimiento “diario” a lo que es mi estadía en España.
Como hace un tiempo, puedo suponer que el día número treinta y tres (o, como al parecer aprobó la RAE, treintaitrés) empezó con mi despertar pero no estoy seguro si con el típico desayuno. Ya que los días siguientes a esquiar fuero días donde dormí más.
Me acabo de fijar en el calendario y al parecer el veinticuatro fue un sábado y eso me recordó qué pasó ese día. Ese día teníamos que ir a Oviedo, de nuevo, para buscar el auto de la novia de mi padre, que había quedado allá por… cierta estrategia empleada por ellos. Ese día era el día en el que comprariamos las cosas para un judío y un cabezón. Pero no pasó por un tema de pasaportes e iva. Al final solamente estuve esperando a que todos los demás termines de elegir la ropa que se comprarían. Antes habíamos comido en un buffet que tenía tortilla de papa para agarrar.
Despues fuimos a comprar más ropa y me compre unas zapatillas. Lo único que me compré y ah, cierto. Fuimos a Carrefour donde compramos cosas para el colegio que valian un tercio más baratas que allá. Ahí sí, me compre correctores de tinta. Me ofrecieron comprarme una nueva mochila pero no puedo deshacerme de la hermosura barata que siempre me acompaña.
Pasó mucho tiempo según lo que recuerdo. Porque fuimos a la casa de Oviedo un momento, durante la noche, y salimos de nuevo al ratito.
No sé qué habrá pasado en medio porque… supongo que realmente estuvieron mucho tiempo comprando. O tal vez en realidad nos despertamos todos tarde. Esa podría ser la respuesta, creo.
Bueno, como dije, llegamos y nos fuimos. ¿A dónde? A la casa donde viven mis primos con su madre, o sea mi tía. A la cual al parecer le gusta cocinar. Porque cuando llegamos estaba cocinando y parecía tener muchas cosas para ofrecer y variadas. Algo que realmente le agradezco, es que se haya preocupado tanto por lo que yo pudiese comer. Tuvo en cuenta en cada momento mi vegetarianismo y lo agradezco. Cuando nos fuimos de la casa le dije “gracias por…” y dijo, entre todas las despedidas, “no, no hay de qué” mirando hacia otro lado. Espero que haya sido hacia mí o que al menos me haya escuchado.
Primero ofreció una tarta de verduras muy rica junto con una pizza de jamón para los demás. Al ratito sirvió dos platos de papas fritas con salsa Aleoli y otra con salsa brava. Después trajo una pizza de… ¿solo queso? supongo que tenía otra cosa porque estaba rica. Tal vez era el sabor a la no-carne. Despues trajo otra cosa vegetariana que también estaba rica. Hasta mi padre dijo algo como que solo se me estaba atendiendo a mí. (jeje mucho mejor). Algo que me incomodaba era que ella no se sentaba a comer. Cuando todos terminamos de comer recien ella se sentó a empezar. También pasaba con mi mamá pero al menos ella se sentaba a comer con nosotros en algún momento. Intentaba comer lento para esperarlas pero… era un problema, más cuando veía que seguían cocinando.
Terminamos de comer, durante toda la sobremesa, en la cual cada uno seguía comiendo lo que quería, hablamos de temas interesantes. Temas como el de los niños desaparecidos durante los años setenta, acá en España; sobre la polémica del aborto, la diferencia entre Argentina y España con los demás paises. Todos con un tinte oscuro y pesimista. El único tema en el que levanté la voz fue el de la crianza. Me animé, rodeado de gente conocida, a opinar sobre varias cosas y preguntar también sobre ellas. Lo que ellos decían era que la crianza desde casa era lo fundamental para cualquier persona con una educación respetable. O sea que todo lo que era una persona se formaba desde la casa. Esta “aseguracion” la dijo mi papá más que nada. Y le respondí (opiné) por tres razones: primero porque no es realmente así, segundo porque (caprichoso yo también) él da mucho merito a los padres (incluyendose y a mi madre) haciendo que el merito del hijo sea nulo o bajo, y la última razón es que quería que no lo asegure, que admita que tendía a ser así pero que habían muchas cosas más. Lo que pienso es que sí, muchas cosas vienen de nuestros padres, pero también de la televisión, los libros, el colegio, los que no son de la família, de muchas cosas. O sea, si un niño se queda alucinando cuando ve un programa de Discovery Channel donde están hablando de otros planetas, si le presta atención a unas cosas del colegio más que a otras o le hace más caso a lo que hacen unos amigos que otros… debe ser porque ya tienen un “ser” dentro de ellos. El problema era que ellos lo daban a entender pero no entendían que estaban diciendo lo mismo que yo y… bueno, no logré nada. Como siempre.
Nos fuimos felices por tanta charla y rica comida, hacia la casa de Oviedo. Llegamos ahí. Creo que escribí un poco y hable con gente de la tierra plateada. Y… nada más.
Besos, nos vemos en…
en…
La apatía será la condena de tu fastidioso sedentarismo. El mal hacia todo el odio que sientes por ti mismo. Una demostración de lo patético que puedes ser sera la prueba para que rindas honor al universo, tu Señor, a mi… Dios.
La próxima parte.

메타데이터
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- 2026-07-30 06:14:30