Copa Intercontinental: Lucha de poderes (II)
La conocida como generación Yeyé, bajo el mando de Miguel Muñoz, se quedó en cero de cara a la portería rival. Quizás, el gran motivo llevó…
Copa Intercontinental: Lucha de poderes (II)
La conocida como generación Yeyé, bajo el mando de Miguel Muñoz, se quedó en cero de cara a la portería rival. Quizás, el gran motivo llevó como nombre Ladislao Mazurkiewicz

Por Arián Alejandro Rodríguez
Dándole continuidad a un texto anterior sobre algunas historias de la Copa Intercontinental, es turno del actual campeón. Aunque con un formato diferente, más parecido al recién desaparecido Mundialito de Clubes, el añejo torneo volvió en diciembre de 2024.
Año del debut de la Copa Intercontinental
Con el surgimiento de la Copa Libertadores también llegó un evento que cumplía un sueño de muchos. El eterno debate en cuanto a poder futbolístico entre Europa y Sudamérica pasaba de las selecciones nacionales a un enfrentamiento de clubes, a partir de 1960.
El más grande a nivel continental en el entorno UEFA (Real Madrid) resultó el primer ganador de la nueva corona puesta en disputa. Como rival, uno de los conjuntos con más historia en el cono sur. Peñarol fue dominante la década del 60 del pasado siglo y ofreció más de un susto a los de blanco.
Por aquel entonces la Copa Intercontinental buscaba la definición en choques de ida y vuelta. Este formato duró hasta 1979, cuando el Olimpia de Paraguay venció a Malmö, de Suecia, algo comentado en el texto anterior. El primer elenco con título a duelo único fue el Nacional de Uruguay, al vencer por 1–0 a Nottingham Forest, de Inglaterra.
Real Madrid: ganador en el debut de la Copa Intercontinental
De vuelta a la edición inaugural, en 1960, los dirigidos por el mítico entrenador Miguel Muñoz fueron implacables, en septiembre de aquel año, cuando recibieron a los sudamericanos tras el 0–0 de la ida, en el mes de julio, en el Centenario de Montevideo.
Entre los minutos tres y nueve, el encuentro se resolvió a favor de los Merengues. Faltaba casi hora y media de partido por delante, pero la fiesta ya estaba montada en el Santiago Bernabéu. Un doblete de Ferenc Puskás y otro tanto de Alfredo Di Stéfano abrieron la brecha necesaria.
La goleada se concretó con las perforaciones de Chus Herrera y Paco Gento. Por el Peñarol anidó el balón en las redes rivales la leyenda ecuatoriana Alberto Spencer, a menos de diez para el final. Puskás cerraba un año increíble, pues él destrozó al Eintracht Frankcfurt con un póker, para darle al Real Madrid su quinta Copa de Europa consecutiva (7–3).
Ahora, en las filas uruguayas varios nombres de larga e importante trayectoria. Uno de ellos fue Néstor Gonçalves, jugador charrúa de camiseta única. Todo su recorrido profesional lo realizó con el Peñarol (1957–1970). Rechazó una oferta del Real Madrid y es el único futbolista de su país capaz de jugar seis finales de la Copa Libertadores.
Gonçalves solo disputó el choque de ida; Francisco Majewski le suplió en tierras españolas. Néstor disputó 574 partidos con su club y compartió cancha con míticas figuras de la celeste como Óscar Míguez, Víctor Rodríguez Andrade y William Martínez. Todos ellos, campeones del mundo en 1950, ante los incrédulos ojos de los brasileños presentes en el Maracaná.
En el caso de Martínez sí estuvo en ambos partidos contra los Blancos. Como capitán de los sudamericanos estiró su presencia hasta 1962. Además, un imprescindible como Luis Cubillas y un goleador letal como Juan Eduardo Hohberg intentaron tumbar al rey de Europa. Hohberg marcó 248 goles en 348 partidos con Peñarol.
La venganza uruguaya
Si bien el equipo Aurinegro se desquitó en cierta medida en 1961, al derrotar al Benfica de Eusébio y el legendario DT húngaro Bela Guttmann, la verdadera revancha de los Carboneros llegó en 1966. Sencillo, en el camino estaba otra vez el Real Madrid; pero la historia fue diferente.
La conocida como generación Yeyé, bajo el mando de Miguel Muñoz, se quedó en cero de cara a la portería rival. Quizás, el gran motivo llevó como nombre Ladislao Mazurkiewicz, para muchos el mejor guardameta uruguayo de todos los tiempos, así como uno de los mejores del mundo.
Alberto Spencer fue el gran protagonista, al marcar tres de los cuatro goles de Peñarol. Dos de esos tantos fueron en el Centenario, guardándose uno para el Santiago Bernabéu. En la vuelta pisó el verde Paco Gento, leyenda de las cinco Copas de Europa consecutivas, aunque esta vez acompañaba a los Amancio, Sanchís, Pirri, Zoco y Pachín.
Por parte de Peñarol, muchas piezas distintas a los derrotados de 1960. Como sobreviviente un Néstor Gonçalves ya en funciones de capitán. Junto a él, un habilidoso peruano llamado Juan Joya. Con su arte desde la banda en zona de ataque, Joya dejó huella en las filas Carboneras, durante la década del 60.
En el recuerdo quedaron sus dos perforaciones en la Copa Intercontinental de 1961 contra los lusitanos. También eran piezas importantes del club Aurinegro Julio César Abbadie; Luis Varela, primo paterno del inolvidable Obdulio, así como Pablo Forlán, cuyo apellido le delata. Y sí, es el padre de Diego.
Cierre e inicio de siglos
Con el recordado gol de Mijatovic a la Juventus, el Real Madrid se plantó en la Copa Intercontinental ante un Vasco da Gama con futbolistas de experiencia y alguna que otra joya sudamericana. Bajo el mando de Guss Hiddink, la coronación pasó por los botines de Raúl González.
Antes del tanto decisivo del conocido como Ángel del Madrid, a siete para el final, el choque dejó opciones en ambas porterías. Tanto Illgner como Germano realizaron paradas de mérito, aunque no pudieron evitar las perforaciones de Nasa y Juninho Pernambucano.
Panucci, Manolo Sanchís (Hijo), Hierro, Seedorf, Roberto Carlos, Redondo o Suker eran algunas de las figuras imponentes de aquel Real Madrid. Del otro lado, Guilherme Alves, con gran paso previo de dos temporadas y medias por el Rayo Vallecano, así como Luizao, acompañaban a un Juninho de talento innegable y recorrido brillante por el Lyon, años más tarde; un maestro del balón parado.
Poder argentino en la Copa Intercontinental
Llegado el 2000, turno de Boca Juniors para tumbar a los Blancos. Los Xeneizes arrancaron el partido como una tromba y antes del minuto 10 ya ganaban 2–0. El doblete de Martín Palermo enfrió a los dirigidos por Vicente Del Bosque, quienes solo lograron descontar con un golazo de Roberto Carlos al 12.
Palermo materializó las asistencias del recordado Marcelo Delgado y el tiempista Juan Román Riquelme. Este último manejó los hilos del partido con la esférica entre sus piernas, habilidades con las que también deslumbró en su trayecto por el fútbol español. El plan de Carlos Bianchi resultó exitoso.
En frente, un Madrid con Casillas bajo palos, tras arrebatarle el puesto al ya mentado Bodo Illgner debido a sus problemas físicos. No fueron suficientes las prestaciones de Figo, Makélélé, McManaman, Guti o Morientes, además de Raúl, héroe dos años antes.
Los Galácticos
La primera etapa del legendario torneo cerró en 2004. Dos años antes el Real Madrid, con sus rimbombantes figuras, plasmó un atractivo fútbol para vencer 2–0 al Olimpia, de Paraguay. Del Bosque contaba con caras nuevas respecto a la final perdida contra Boca Juniors.
Ronaldo y Zidane se sumaban a un elenco superior en casi todo el partido al conjunto conocido como el Decano, aunque no sin pasar algunos sustos. El Fenómeno y Guti (sustituto del brasileño) colocaron sus nombres en la lista de anotadores del encuentro.
De todos modos, Casillas no fue mero espectador del partido, a pesar del dominio de los suyos de forma global. Un balón al poste, salido de los botines de Hernán López, generó segundos de tensión en las filas Merengues. Por cierto, López (uruguayo nacionalizado paraguayo) es el máximo goleador extranjero en la primera división del fútbol guaraní.
Aquel Olimpia contaba con varias figuras nacionales de paso, repartidas en etapas por la reconocida entidad. Entre ellos estaban Juan Ramón Jara, Julio César Enciso (no es el padre de Julio Enciso) y Julio César Cáceres, quien jugó con más de 40 años en dicho club.
Otro charrúa de gran prestigio fue titular en la Copa Intercontinental de 2002 con el Decano. Sergio Órteman dejó una carrera bien movida, siendo campeón de la Copa Libertadores no solo con el Olimpia, sino también con Boca Juniors, en 2007. Su relevancia apareció en las fases finales con los Xeneizes. Ojo, todos ellos fueron dirigidos, en 2002, por el reconocido Nery Pumpido.
En cuanto a los vencedores, Ronaldo resultó elegido el jugador del partido. Este premio se comenzó a otorgar desde la edición de 1980, justo en el momento cuando cambió el formato a partido único. Es Brasil el país con mayor cantidad de jugadores más valiosos, pero ello formará parte de otra historia.
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