DE LAS NOTICIAS AL PÁNICO:
CÓMO SE HABLA DE LOS OKUPAS
DE LAS NOTICIAS AL PÁNICO:
CÓMO SE HABLA DE LOS OKUPAS
En la entrada anterior hemos hablado de cómo el lenguaje del miedo nos condiciona y puede utilizarse como una herramienta para conseguir que se activen unas emociones ante determinadas situaciones. Uno de los ejemplos más claros y característicos es la figura que tienen los okupas en la sociedad. En los últimos años, este término ha pasado de describir una situación legal concreta a convertirse en un símbolo emocional: la amenaza de que alguien pueda irrumpir en tu vida a través del lugar más íntimo que existe, tu casa.
Cómo se construye esta amenaza
Nuestra casa representa todo para las personas: seguridad e intimidad. Es por eso, que al ser algo tan importante, un solo discurso alertando de una amenaza puede hacer que se nos disparen las alarmas. En dichos discursos, nos hablan de esta “amenaza” como si fuera lo común, como si pasara todos los días. Las historias de las que nos hablan suele ser impactantes emocionalmente, captando la atención de todas las personas y consiguiendo impresionarlas con una noticia que realmente no tiene datos estadísticos, solo hay una historia conmovedora.
En esta narrativa, el símbolo del okupa se homogeniza, se eliminan las diferencias entre personas con vulnerabilidad, colectivos activistas, mafias que se dedican al alquiler ilegal. Todo se fusiona en un perfil peligroso, amenazante, muy fácil de identificar y lo más importante, fácilmente temible. Se exageran los riesgos y se asocia a la okupación ciertos delitos que muchas veces no tienen ninguna relación. Llega un momento que ya no se habla de vivienda sino de inseguridad, droga, violencia, mafia. Así el problema se hace más grande e intenso volviéndolo más emocional e impactando de una mejor manera.

Vía: Expansión
A todo esto se le suman ciertas palabras que van incluidas en estos discursos como asalto, invasión, guerra contra los okupas, creando conflictos sociales y militarizando el problema, “nosotros contra ellos”, una batalla. Cuando utilizamos este lenguaje es normal que nazca el miedo en nosotros.
Pero, ¿qué consigue este relato?
Lo que estos discursos consiguen es conseguir una opinión pública menos informada y además más polarizada y confrontada, el miedo divide a la gente, simplifica las cosas, configuramos nuestros estereotipos y nombramos a los okupas “peligrosos, malas personas” y a los propietarios “vulnerables, con peligro constante”. Muchas veces la respuesta correcta no se encuentra en los extremos y la realidad se mueve por los puntos medios, con mucha más complejidad. Estos relatos también consiguen respuestas políticas no siempre efectivas, pero siempre rápidas y contundentes, creando estigmas en grupos sociales.
Mirar el tema sin el filtro de la alarma
No se trata de minimizar y no dar voz al problema de la okupación, lo importante es entenderlo de una forma adecuada, y más importante, de una forma real. Usando datos oficiales, no generalizando casos únicos y teniendo en cuenta todos los factores sin demonizar al caso de una forma excesiva, recuperando así la manera correcta de hablar estos temas, el debate real y la exposición objetiva, dejando atrás esos discursos que alentan al odio y al terror normalmente con otros fines lejanos a aportar información.
………………………………………………………………………………………………
Este post ha sido escrito por Ariadna García Romera y Sergio Cifuentes Serrano, estudiantes de la asignatura Psicología del Lenguaje.
메타데이터
- post_id
- bfdb6af7cab6
- slug
- de-las-noticias-al-pánico-bfdb6af7cab6
- url
- https://medium.com/@ariadnaromera333/de-las-noticias-al-p%C3%A1nico-bfdb6af7cab6
- canonical_url
- https://medium.com/@ariadnaromera333/de-las-noticias-al-p%C3%A1nico-bfdb6af7cab6
- author_url
- https://medium.com/@ariadnaromera333
- status
- ok
- fetched_at
- 2026-07-14 03:42:49