← Back to list

La comida que ofrece la UNAM a sus estudiantes

Karinne García Requenes · 2026-05-24 19:46 · 0 claps · 4.9 min read
#reportage #food #collage
Open on Medium ↗
Wiki topics: 🍳 · Food & Cooking

La comida que ofrece la UNAM a sus estudiantes

“Por donde camines venden comida rápida, no venden comida saludable” dice Verenice Orozco, estudiante de Derecho de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán de la Universiad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien pasa más de 6 horas en la Institución en el turno vespertino y que intenta cuidar su alimentación a pesar de tener poco tiempo para ello.

[embed]

La Facultad recide en Naucalpan, tiene más de 20 mil estudiantes en total y ofrece 17 carreras, entre ellas Comunicación, Arquitectura, Derecho y Relaciones Internacionales. En todo el campus hay alredor de 12 “módulos” de comida, unos especializados en frituras y dulces, y otros en platillos específicos.

Entre chilaquiles, tortas, pastes, galletas, enchiladas, sándwiches, burritos, ensaladas “mal proporcionadas” y poco tiempo libre entre clases, ocho de 10 alumnos que fueron entrevistados del turno vespertino, ven los alimentos de los llamado “módulos” como su última opción de comida por su mala calidad y su precio elevado considerando las porciones que ofrecen.

La nutrióloga Érika Zpién confirmó que si el estudiante tiene como base diaria estos alimentos y no genera un balance el resto del día , no son “los nutrientes necesarios que necesita para su metabolismo” e inclusive puede afectar su concentración, su capacidad de análisis y su destreza para aprender.

Restos de comida del módulo “Café 8”, se encontró encima de un basurero de la Facultad. Foto: Karinne Requenes

Restos de comida del módulo “Café 8”, se encontró encima de un basurero de la Facultad. Foto: Karinne Requenes

La comida para universitarios

La FES con este tipo de alimentos se puede considerar que es un ambiente obesogénico, el cual según la UNICEF (Fondo de Naciones Unidas para la Infancia), es aquel que tiene disponibilidad al consumo de comida rápida, alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas. Los jóvenes consumen con mayor frecuencia estos alimentos por su fácil accesibilidad.

Y aunque la alimentación varía por la educación, la cultura, el entorno socioeconómico, el comportamiento y el estilo de vida, según El Boletín Electrónico de Obesidad del Catálogo de Revistas de la UNAM, el ingreso a la universidad cambia la rutina en los estudiantes, modificando los hábitos alimenticios los cuales se ven reflejados en la edad adulta.

Así, la comida puede transformarse en un ambiente social que forma grupos de acuerdo a gustos en común o por la búsqueda de aceptación en el nuevo ambiente universitario. “No he escuchado que mis amigos digan que está rica la comida, pero aún así la comen”, dice Fátima Huerta, estudiante de Relaciones Internacionales, quien no compra comida en la FES, pero acompaña a sus amigos por ella.

Estudiantes apunto de comprar en el módulo llamado “El cuais”. Foto: Karinne Requenes

Estudiantes apunto de comprar en el módulo llamado “El cuais”. Foto: Karinne Requenes

Los universitarios son influenciados por nuevos factores dentro del consumo de alimentos, entre ellos, el horario de clases, el consumo de alcohol, la situación económica y el estímulo de otros estudiantes. La revista Scielo, los considera como una población vulnerable, “están predispuestos a hábitos alimenticios poco saludables”.

El tiempo del estudiante universitario

La Facultad cuenta con dos turnos, matutino y vespertino, el alumnado del primero entra a las 7 de la mañana y sale aproximadamente a las 3 de la tarde; mientras que los del segundo ingresan a las 3 y pueden salir hasta que la escuela cierra, a las 10 de la noche. Esto varía dependiendo de las materias de cada alumno, lo que obliga a muchos a estar de sol a sol en la Institución.

Estudiante comiendo antes de hora de clase. Foto: Karinne Requenes

Estudiante comiendo antes de hora de clase. Foto: Karinne Requenes

De los alumnos entrevistados del turno vespertino, seis de 10 de ellos, no tienen el tiempo suficiente en las mañanas para poder prepararse comida para llevar a la Facultad, ya que prefieren hacer sus tareas o sus actividades cotidianas, sumando el tiempo de traslado hacia el campus, el cual varía dependiendo el alumno.

Alejandro Guzmán de la carrera de Comunicación, que hace una hora de trayecto en promedio para llegar a clase, mencionó que tiene que comer en la escuela porque no le da tiempo de prepararse lunch, “en la mañana me toca ayudar en la casa y luego tareas y trabajos, no se puede”.

De acuerdo con la Gaceta CCH (Colegio de Ciencias y Humanidades), en promedio el tiempo de traslado de los jóvenes dentro del área metropolitana para llegar al bachillerato o a la universidad, es de una hora y cuarto, y un 36 por ciento utiliza dos medios de transporte para poder llegar. Esto complica al estudiantado a comer a horas adecuadas.

Microbús que sale de la Facultad hacia metro Cuatro Caminos en horario de salida. Foto: Karinne Requenes

Microbús que sale de la Facultad hacia metro Cuatro Caminos en horario de salida. Foto: Karinne Requenes

El dinero que falta

Con base en el pereódico El Financiero, en promedio los jóvenes universitarios mexicanos tienen como gasto principal la comida y los alimentos, lo que representa un 16.6 por ciento de sus gastos totales. Lo demás se distribuye en gastos durante la licenciatura, el hospedaje, los servicios, entretenimiento, transporte, ropa y vacaciones.

Miguel Flores, estudiante de Relaciones Internacionales del Sistema Universidad Abierta y Educación a Distancia (SUAyED) de la UNAM, quien la mayor parte de su tiempo trabaja; para no tener problemas con el dinero recomeinda que “cuando planifiques tus gastos tienes que tener en cuenta que en la FES si te toca comprarle a tus compañeros o invitarle a una persona, son mínimo 150”. Así procura tener un mejor ahorro al saber cuanto puede gastar.

Estudiante comprando en un módulo sin número cercano a la zona de Talleres. Foto: Karinne Requenes

Estudiante comprando en un módulo sin número cercano a la zona de Talleres. Foto: Karinne Requenes

Debido a que muchos alumnos como Miguel contemplan parte de su gasto semanal para comidas, surgió la iniciativa de organización colectiva comunitaria denominada la Olla Popular, donde a través de la preparación y distribución colectiva de alimentos, se atiende la necesidad de comer mediante la cooperación monetaria voluntaria de quien consuma.

Así los estudiantes que no tengan suficiente gasto semanal para alimentos, la Olla Popular se vuelve una opción económica y saludable que está en constante exigencia de comedores subsidiados.

Melissa Pérez, estudiante de Comunicación, una de los 10 entrevistados, menciona que ha comido en la Olla tres veces y confiesa que “la comida está muy rica”, que sin duda es una opción más económica a comparación de la comida de la Facultad debido a que solo se paga con la aportación, la cual no es obligatoria.

¿La comida de la UNAM debe cambiar?

La nutrióloga Zapién recomienda que es una mejor opción para los estudiantes comer en un local de comida corrida, ya que es más completa y accesible económicamente.

Asegura que lo que le falta a los platillos de los módulos son porciones de verduras aunque “a veces la eduación está en el individuo y no en el módulo”; de este modo depende de los estudiantes si la consumirían o no de acuerdo a su educación en casa y del gasto que tengan disponible para ello.

Estudiantes de la FES comiendo su lunch en su “rato libre”. Foto: Karinne Requenes

Estudiantes de la FES comiendo su lunch en su “rato libre”. Foto: Karinne Requenes


메타데이터
post_id
d643e20fac72
slug
la-comida-que-ofrecen-la-unam-a-sus-estudiantes-d643e20fac72
url
https://medium.com/@karinnegr/la-comida-que-ofrecen-la-unam-a-sus-estudiantes-d643e20fac72
canonical_url
https://medium.com/@karinnegr/la-comida-que-ofrecen-la-unam-a-sus-estudiantes-d643e20fac72
author_url
https://medium.com/@karinnegr
status
ok
fetched_at
2026-06-09 15:37:30