← Back to list

Tratando de entender TBH&C

La expectativa era inconmensurable porque habían pasado años huérfanos de material de la banda que supo reinar, por eso es muy sencillo…

Agustín Devoti · 2018-05-18 00:07 · 7 claps · 3.0 min read
#arctic-monkeys #alex-turner #tbhc #rock #6-am
Open on Medium ↗
Wiki topics: 🎵 · Music & Audio

Tratando de entender TBH&C

Alex Turner lleva a sus monos desde el ártico al espacio

Alex Turner lleva a sus monos desde el ártico al espacio

La expectativa era inconmensurable porque habían pasado años huérfanos de material de la banda que supo reinar, por eso es muy sencillo encontrar la web y las redes plagadas de análisis y (bastante) gente decepcionada por el nuevo trabajo de una banda que gusta a pesar de su clara intención de nunca repetirse ni mirar hacia atrás.

Alex Turner hace tiempo lidia una batalla interna contra su ego, su(s) personaje(s) en escena y su fama. Desde el aspecto gomina y cuero de la etapa AM pasando por el egocentrismo exacerbado de su figura en la última gira de los Shadow Puppets, donde el oriundo de Sheffield dejó una canción como lado B para el final: The Bourne Identity, una de las mejores letras escritas por él al día de hoy donde explica perfectamente toda esta dicotomía.

Las referencias y remembranzas a David Bowie, Nick Cave, Leonard Cohen y pasajes del estilo de Father John Misty son ineludibles en TBH&C, un disco donde el piano pasa a eje central en un viaje sostenido hacia un hotel imaginario, en un futuro donde todo es distante. Al Turner treintañero claramente le afecta la alienación que la tecnología y las redes logran en la gente a nivel cotidiano, una idea expresada implícita y evidentemente a lo largo del disco.

‘‘La guitarra dejó de darme ideas. El sonido del disco se acerca a la música que solía escuchar mi padre’’. Alex Turner

Algunos nombres propios son claves para intentar comprender el sonido del álbum. Turner buscó grabar parte de la pieza en el mismo estudio donde Nick Cave hizo su último disco por completo. Las líricas cercanas a Cohen -devenidas ya del estilo Shadow Puppet- y la forma de narración de FJM completan una escueta pero clara referencia. Cruzarse a Kevin Parker y Tame Impala por el camino seguramente sirvieron de motivación para que Alex grabe un disco casi por su cuenta, al estilo del líder australiano. Cam Avery también aparece en escena, músico clave en el estilo de la gran banda australiana pero también cantautor y dueño de un concepto con el que Turner tranquilamente puede sentir empatía.

El hombre clave de los Monkeys ya había experimentado como productor (también junto al pivotal James Ford) en el disco debut de Alexandra Savior, que tiene muchos matices que chocan con los de TBH&C. Esta vez, el timón estuvo más que nunca comandado por el Turner más kevinparkeano que se recuerde. Las verdaderas críticas que merecería recibir este trabajo deberían estar apuntadas a que nuevamente Matt Helders pasa a segundo plano, siendo el segundo músico más talentoso y el que más capacidad tiene de lucirse por su manera de tocar (como lo hizo con Iggy Pop recientemente). Lógicamente, y aunque la idea no nace desde su sonido, la falta de alguna canción con guitarras preponderantes es un lamento evidente.

En Star Treatment, Turner clama que solamente quería ser un stroke, pero se terminó convirtiendo en la voz de una gran parte de su generación. ‘‘The Martini Police’’ es la enésima demostración de que AT es único para crear analogías memorables. One Point Perspective condensa a la perfección el toque cinematográfico que recorre todo el disco. Tras la mejor transición sonora, ‘‘all of my most muscular regrets explode behind my eyes like american sports’’.

Luego de una visita por el hotel, el romanticismo incesante se describe en Golden Trunks con ‘‘and in response to what you whispered in my ear I must admit, sometimes I fantasise about you too’’. *Four Out of Five es el momento más Bowie en la carrera de Turner, clásico instantáneo. Con ‘‘there are things that I just cannot explain to you, and those that I hope I don’t ever have to’’, The World’s First Ever Monster Truck Front Flip continúa por la misma senda. Mientras Science Fiction es el punto de partida de este viaje conceptual, She Looks Like Fun* ironiza sobre la estupidización efectiva de internet en nosotros.

Life became a spectator sport I launch my fragrance called ‘Integrity’ I sell the fact that I can’t be bought

Batphone vuelve a tirar la pared entre un futuro alienado que no quiere perder su factor romántico con The Ultracheese, tal vez la manera más característica en que los monos pueden cerrar otro capítulo de su fantástica existencia y Alex Turner pueda declarar, por sexta vez, su eterna divinidad.

Oh, the dawn won’t stop weighing a tonne I’ve done some things that I shouldn’t have done But I haven’t stopped loving you once…


메타데이터
post_id
d7a2c2bd29f3
slug
tratando-de-entender-tbh-c-d7a2c2bd29f3
url
https://medium.com/@AgustinDevoti/tratando-de-entender-tbh-c-d7a2c2bd29f3
canonical_url
https://medium.com/@AgustinDevoti/tratando-de-entender-tbh-c-d7a2c2bd29f3
author_url
https://medium.com/@AgustinDevoti
status
ok
fetched_at
2026-07-30 04:03:57