Todo lo que me hizo daño, se fue y me abandonó. ¿Soy solo el resultado de todo lo que me hicieron?
(Click Clack Symphony - Raye feat. Hans Zimmer)
Todo lo que me hizo daño, se fue y me abandonó.
¿Soy solo el resultado de todo lo que me hicieron?
(Click Clack Symphony — Raye feat. Hans Zimmer)

Estoy obsesionada con esta canción desde que salió. Todas las veces que la escuché esta frase se quedó en mi mente, hasta que hoy decidí escribir sobre eso. Supongo que el impacto es por el sentimiento, poder sentir a alguien que piensa lo mismo que yo a veces. Es muy difícil escapar del daño e inclusive reconociéndolo, ahondando en él y trabajándolo, hay una parte corporal que creo se queda identificada con eso. Es difícil escapar de lo que creemos de nosotros mismos, de lo que la vida nos muestra constantemente que confirma esas creencias.
Cuando Raye en esta canción describe situaciones: estar en frente de la tele, sentirse solo y sentir que nadie realmente te necesita; ser la persona entre no se cuantas millones de chances de nacer en esta tierra que llega y aun pensando eso, no poder salir de casa. “Debe haber algo más que sólo existir”.
Para mi todas estas situaciones, como la frase del título de lo que escribo son sumamente devastadoras. Las siento así, puedo sentir todas esas situaciones, las he vivido.
A pesar de todo eso Raye nos invita a escuchar el sonido. El Click Clack que escuchamos a lo lejos aún en nuestros momentos más oscuros. Esa melodía es algo que no podemos olvidar. Por eso tenemos el recuerdo de que hubo momentos donde no solo existimos. Esa sinfonía estaba con nosotros.
Pero no podemos encontrarnos con ella. Por eso llama a sus amigas más malas, para que le permitan lo que ella no puede todavía. “¿Quién dejó salir a las chicas? Yo lo hice, yo lo hice, cariño.” El sonido de los zapatos va haciendo efecto.
Ese es el inicio de lo que para ella resulta imposible: cruzar la puerta de su casa para, por lo menos, permitirse intentar vivir nuevamente. En el video la puerta se escala, porque así se siente, hay realmente momentos bajos en nuestra vida. Ya afuera les agradece a sus amigas por ese empujón, ese impulso necesario, esa ayuda que te lleva de nuevo a ver las calles, el cielo, las formas. Las infinitas posibilidades.
Quizás ella aún no es consciente de eso. Pero el simple hecho de haber dado un paso afuera, un paso valiente, un paso de amor, le da una nueva perspectiva.
Las cosas que creía haber superado hace tiempo, volvieron pero ahora es capaz de ver y mejor aún, de creer que va a volver a sentir el sol. Como cuando estamos conectados con nosotros mismos y con la vida, cuando tenemos el corazón abierto. A veces se cierra, lo cerramos por distintas circunstancias, dolores intensos, decepciones. Quien sabe cuántas razones existen.
Raye ve los ciclos de la vida. El hielo le enseñó que sabe derretirse. Cuando ella lo decide, le es posible, cuando debe suceder, cuando se alinea el corazón y la mente cede por fin. Ahora sabe y lo dice: esto solo le enseñó a mi corazón como arder. Y también es consciente ahora de los procesos por los que pasamos. Todos nos enseñan cosas. Quizás nos gustaría que no existieran los momentos duros, solitarios, dolorosos; pero por algún motivo así es.
Quizás sería mejor que intentáramos entender e integrar esto. Son ciclos. La energía muta: momentos de contracción, otros de expansión. Existen cuatro estaciones y todas tienen su motivo de ser. Preparan la energía para la otra y así pasa con muchas otras cosas.
El Click Clack, ese sonido que nos llama a volver a nosotros, a lo que es valioso para nuestro ser; es eterno, nunca muere. Lo enterramos a veces, la mayor parte del tiempo creo que no nos damos cuenta hasta que llegamos a cierto punto donde no queremos más vivir encerrados en casa. La física o la que construimos alrededor de nuestro corazón, con muchas rejas y espinas alrededor.
Este proceso quizás se repita toda la vida, algunas veces o quizás podamos mantener vivo el sonido cada vez más tiempo. Ojalá un día nos demos cuenta que es la única manera de realmente sentir el sol en la piel.
Cualquiera sea la circunstancia personal, es bueno que tengamos a mano el número de nuestras amigas mas malas. Para que vengan corriendo con sus zapatos, nos recuerden el sonido que al escucharlo nos sana, nos mueve, nos trae la memoria de cómo nos gusta vivir. De lo que es real, genuino e importante para nosotros que hemos olvidado o dejado de lado.
Y si algún vecino pregunta quien las liberó y por que hacen tanto ruido, digan orgullosos “Yo lo hice, yo lo hice cariño. Estoy más cerca de mi libertad”.
메타데이터
- post_id
- d87ca2990fd2
- slug
- todo-lo-que-me-hizo-daño-se-fue-y-me-abandonó-soy-solo-el-resultado-de-todo-lo-que-me-hicieron-d87ca2990fd2
- url
- https://medium.com/@rivasclaram/todo-lo-que-me-hizo-da%C3%B1o-se-fue-y-me-abandon%C3%B3-soy-solo-el-resultado-de-todo-lo-que-me-hicieron-d87ca2990fd2
- canonical_url
- https://medium.com/@rivasclaram/todo-lo-que-me-hizo-da%C3%B1o-se-fue-y-me-abandon%C3%B3-soy-solo-el-resultado-de-todo-lo-que-me-hicieron-d87ca2990fd2
- author_url
- https://medium.com/@rivasclaram
- status
- ok
- fetched_at
- 2026-09-04 15:26:34