Cooperativa Esquina Libertad
Cooperativismo y feminismo para que nuestras vidas sean posibles II
Cooperativa Esquina Libertad
Cooperativismo y feminismo para que nuestras vidas sean posibles II

En este artículo presentamos y transcribimos una entrevista a tres integrantes de la cooperativa de trabajo Esquina Libertad, con el objetivo de indagar los modos en que la organización resuelve en la práctica los planteos que desde lo conceptual realiza la economía feminista. Más puntualmente, cómo es que desde su lógica económica pone la vida y las necesidades de las personas en el centro, a la vez que tiene herramientas para resolver las desigualdades de género. Más específicamente, esta cooperativa aborda la necesidad de generar trabajo remunerado digno para personas que están o estuvieron privadas de su libertad, con todas las particularidades que esta situación implica. Una vez más la economía cooperativista, con perspectiva feminista, muestra de modos creativos eficiencia y humanismo allí donde la lógica de mercado -en articulación con otras lógicas sociales- despliegan violencia y abandono. Ésta es la tercera y última entrega de una serie de tres entrevistas, habiendo ya publicado las primeras dos.
He aquí la tercera y última entrega de una serie de tres entrevistas en las que empresas cooperativas explican cómo en su funcionamiento resuelven eficientemente la organización de la vida, dando respuesta práctica y afirmativa a planteos críticos de la economía feminista, frente a muy diversas circunstancias. En esta ocasión tendremos la oportunidad de conocer más de cerca la cooperativa Esquina Libertad. Esta cooperativa comienza su existencia en el año 2010, y está integrada actualmente por alrededor de 45 personas. Dedica su actividad productiva a las artes gráficas, imprenta, diseño, comunicación, serigrafía y sublimación. También hace trabajos de textil y producen contenido pensando en el entorno digital, de redes y todo lo relativo a la difusión de un proyecto.
La entidad nació en el penal de Devoto, Buenos Aires, Argentina, con casi el 80% de sus asociades privades de su libertad. Con el tiempo, la cooperativa ha sumado asociades de otras unidades, como la unidad N° 4 de Ezeiza de Mujeres y Disidencias y la N° 19 que es pre-egreso. Aparte, realiza intervenciones o trabaja con otras Unidades, haciendo asesoría a Unidades de Provincias o en la Provincia de Buenos Aires. La entrevista fue concedida por Ayelén Stroker, Presidenta, Laura Alderete del Área de Diseño y Yanina Sisniega de Asesoría de Salud.
Desde el año 2015, con un hito en la marcha del 3 de junio bajo la consigna de “Ni Una Menos”, una nueva etapa surgió para el movimiento feminista y transfeminista en Argentina, que luego sería también reavivado en gran parte del mundo. Fueron muchas las demandas que a partir de allí surgieron o cobraron más volumen. Una de ellas fue y es la del reconocimiento de la economía de cuidado. Esto es, reivindicar el derecho al cuidado de todas las personas, el reconocimiento de los trabajos de cuidado no remunerados, y el derecho a cuidar de modo digno -sea en el mundo del trabajo remunerado o no remunerado. También se sostuvo y sostiene la necesidad de tener vidas libres de violencias para todes, visibilizándose particularmente las violencias de género, naturalizadas en nuestra sociedad. Sería tema de otro artículo enumerar las demandas que emergieron, pero una más ineludible de mencionar aquí fue y es la que se sintetizó en la consigna de “Reforma Judicial Feminista”.
Ante la falta de escucha el en sistema judicial, la naturalización de las violencias, la revictimización de aquellas que sufrían violencia de género, y el punitivismo del sistema, el movimiento de mujeres y diversidades planteó la necesidad de una justicia feminista. ¿Cómo sería entonces una justicia feminista? Ésto se fue debatiendo en diversos espacios y encuentros, y también lo venían estudiando compañeras involucradas con el feminismo y al mismo tiempo estudiosas del asunto. También fue discutido y debatido por mujeres y diversidades de distintas maneras vinculadas con el sistema penal y judicial. Una vez más, podría escribirse libros enteros al respecto. Pero por lo pronto, una justicia feminista consideraría el cuidado y pondría en el centro integralmente la vida de todas las personas involucradas en cualquier situación. Los procesos de abordaje de situaciones conflictivas se valdrían de la escucha, la oralidad, los aprendizajes, y tendrán como objetivo central la reparación de lo dañado, antes, durante y después de cometido cualquier delito. Y habría perspectiva de género en cada etapa de un proceso judicial. Muy lejos de lo que ocurre hoy en el sistema penal y judicial en nuestro país.
Sobre ésto les invitamos a reflexionar de la mano de tres protagonistas de esta problemática.
메타데이터
- post_id
- d90e9e9cf5bb
- slug
- cooperativa-esquina-libertad-d90e9e9cf5bb
- url
- https://medium.com/@gabinacht/cooperativa-esquina-libertad-d90e9e9cf5bb
- canonical_url
- https://medium.com/@gabinacht/cooperativa-esquina-libertad-d90e9e9cf5bb
- author_url
- https://medium.com/@gabinacht
- status
- ok
- fetched_at
- 2026-08-03 09:50:10