← Back to list

Aspiracional: De Ninas fresas, yuppies y mirreyes con sus lobukis.

¿Cómo educarte y mejorar tu vida sin aspirar a convertirte en parte de tribus urbanas que solo viven del pensamiento y la estética europea?

El Club de la Pata Coja · 2024-10-16 13:37 · 0 claps · 3.0 min read
#mirreyes #privilegio #aspiración #fresa #méxico
Open on Medium ↗

Aspiracional: De Ninas fresas, yuppies y mirreyes con sus lobukis.

Photo by Wesley Tingey on Unsplash

Photo by Wesley Tingey on Unsplash

Escribo para todos los wannabes mexicanos que quieren ser ser y pertencer a la clase alta e influyente mexicana. Es pátetico que nos veamos a través de nuestro color de piel, y la marca del bolso que llevamos. El acento fresa, acento estúpido con la única aspiración de “sentirte” mejor que los otros. No sé si el acento de los Yuppies exista, ya que son tan inutiles en la sociedad.

Soy una mexicana que aspira a vivir mejor. Lo traigo de familia, y en nuestra concepción todo aquel que no quiera mejorar su vida a todos los niveles es un mediocre, un bueno para nada, un inútil. Y al mismo tiempo por contradictorio que parezca, tenemos tanto miedo de fracasar y nuestros estándares son tan altos, que muchas veces no nos tomamos el tiempo de aprender, hacer, replicar y a desarrollarnos para alcanzar lo que decimos querer. El resultado es avanzar poco, y a nuestros ojos eso es ser ineficiente, flojo y mediocre.

Si bien quiero ser “rica”, y vivir sin pensar en si tengo o no para comprarme lo que sea que necesite, sin tener que contar las monedas para ver si mi suelto me alcanza. Reconozco que nunca fui una niña bien, despreocupadas por los gastos de la casa, las colegiaturas, las vacaciones y los tratamientos con el dentista y el dermátologo. No soy Guadalupe Loeza, una niña bien que describe la vida simple de mujeres que fueron destinadas a vivir en el privilegio y en la superficialidad.

¿Quién no desea una vida así? Sin tener que preocuparse más que de las apariencias y las arrugas que se llenan con botox. Yo lo quise en secreto a gritos por muchos años, pero esa no era ni es mi realidad. Poco o mucho valía enojarme con la vida por mi posición. Tuve la oportunidad de educarme en colegios privados e ir a la universidad. La mayoría de los mexicanos no tienen esa opción.

Y aún así cuando veo a estas personas, sobre todo arriba de los 30 año que continuan hablando con la papa en la voca, el sociolecto, el acento tan peculiar, tan clasista y elitista. Todo va con una lógica de superioridad racial y de clase. Ellos –los fresas y los yuppies– viven en su burbuja, dentro de una realidad mexicana que no se parece en nada al promedio mexicano. Blancos, caucasico, trilingües, hablando perfecto inglés. Estudiando en Harvard, en la Anahuac o en la UNAM para verse de la izquierda socialista.

Los niños bien, los mirreyes de los que escribe Ricardo Raphael, son el epítome de la desigualdad en México. El dinero, la ostentación y la vulgaridad son parte de su cultura global. Exhibir ante los pobres, los asalariados, los godines que viven de mes en mes y que cinicamente se rien burlonamente su posición social.

México, un país de apariencias tan lejanas. Los ricos, los pobres, los miserables y la clase media en su camino a la extinción. Me tienta la cultura, los viajes, los buenos trabajos y las maneras ambles de la alta cultura. Me asquea la injusticia de lo que es.

Quiero educarme, tener buenas maneras, hablar apropiadamente, me quiero mimetizar en sus codigos y norma sociales para pertenecer a ese grupo selecto de mexicanos blancos o en proceso de blanqueamiento, y al mismo tiempo no quiero ser como ellos, no deseo vestirme de negro para aparentar cultura. ¡Que salvajada! Tampoco quiero hablar solo de europa y los autores blancos que estan cambiando al mundo. Antes creía que Europa era la civilización. Ahora no.

¿Cómo educarme sin perder mi esencia y lanzar mis aspiraciones al mundo blanco? Yo no pertenezco por raza. He sido adoctrinada en ideología y en aspiraciones. El pensamiento occidental ha alienado mis pensamientos y mis creencias. La ciéncia es europea, es rigor, estructura y conocimiento. Quinientos años del metodo cartesiano nos han mostrado a nuestro nuevo Dios. Los datos, los experimentos ciéntificos, hablar inglés, educarse en escuelas de EUA, de Cánada, Australia o Europa.

Es díficil educarse sin rechazar la blanquitud, pero sin abrazarla. Mantener una perfecta distancia entre lo que quiero y en lo que puedo. Ser una niña bien, morena, educada sin un curriculum blanco, que habla mixteco, que viaje a lationamerica, que lea a autores arabes, africanos, chinos, latinoamericanos, que disfrute de la cultura exhotica y de colores que proviene de climas cálidos.


메타데이터
post_id
d9ebeffe5dad
slug
aspiracional-de-ninas-fresas-yuppies-y-mirreyes-con-sus-lobukis-d9ebeffe5dad
url
https://medium.com/@lapatacoja/aspiracional-de-ninas-fresas-yuppies-y-mirreyes-con-sus-lobukis-d9ebeffe5dad
canonical_url
https://medium.com/@lapatacoja/aspiracional-de-ninas-fresas-yuppies-y-mirreyes-con-sus-lobukis-d9ebeffe5dad
author_url
https://medium.com/@lapatacoja
status
ok
fetched_at
2026-06-27 07:40:21