← Back to list

Gestión de Riesgos y Sostenibilidad Financiera en Gobiernos Locales

Por: Jorge Luis Romano Villanueva

Jorge Luis Romano Villanueva · 2026-06-18 18:35 · 0 claps · 7.2 min read
#sostenibilidad-financiera #gobiernos-locales #subejercicio #iesap
Open on Medium ↗

Gestión de Riesgos y Sostenibilidad Financiera en Gobiernos Locales

Por: Jorge Luis Romano Villanueva

Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública (UNAM, Céd. 12949001), Maestro en Administración y Gobierno (UDEMEX, Céd. 14544913), Candidato a Doctor en Administración Pública (IESAP), Miembro Asociado del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP).

Resumen

El presente artículo analiza la administración financiera y la gestión patrimonial en los gobiernos locales y organismos descentralizados en México, proponiendo un enfoque de ingeniería financiera preventivo que supere la visión puramente contable del gasto. A partir de los postulados de gestión estratégica de David Arellano Gault, la Nueva Gestión Pública de Michael Barzelay y las tesis del valor público de Mark Moore, se examinan las disfunciones operativas e institucionales provocadas por el subejercicio presupuestal y la omisión en la mitigación de riesgos de activos. A través de la sistematización de experiencias empíricas en la Secretaría de Educación Pública (SEP-AEFCM), el Instituto de Educación Media Superior (IEMS) y la Delegación Álvaro Obregón, se demuestra que las conciliaciones constantes, los sistemas electrónicos de pago y la armonización contable actúan como dispositivos de Compliance Público y blindaje patrimonial conforme a la normatividad nacional.

Palabras clave: Sostenibilidad Financiera, Gestión de Riesgos, Subejercicio, PAAAS, Compliance Público, Valor Público.

Introducción: El Presupuesto Público más allá de la Aprobación Formal

En el imaginario colectivo de la ciudadanía y dentro de los debates de la alta política subnacional, la administración financiera del sector público tiende a reducirse a una dimensión puramente estática: la cifra neta del presupuesto total aprobado por los congresos locales o los cabildos municipales. Sin embargo, para quienes hemos operado la hacienda pública desde las entrañas metodológicas de la planeación, la programación y el ejercicio del gasto — ya sea estructurando e integrando el Presupuesto Operativo Anual (POA) en la Autoridad Educativa Federal en la Ciudad de México (SEP-AEFCM) o administrando la infraestructura, los almacenes y los servicios generales del Instituto de Educación Media Superior (IEMS) — sabemos que el presupuesto no constituye un cheque en blanco de libre disposición. Representa, en estricto sentido técnico y ético, un compromiso vinculante de ingeniería institucional.

Una gestión financiera deficiente, opaca o carente de previsión estratégica no se limita a la generación pasiva de pliegos de observaciones en las auditorías de los órganos de fiscalización superior. Su impacto real es de carácter estructural: compromete de forma directa la sostenibilidad financiera del Estado y, por consecuencia lógica, degrada o paraliza la prestación de los servicios públicos esenciales que la población del territorio exige para su subsistencia diaria, un fenómeno ampliamente analizado por Mauricio Merino (2013) en su deconstrucción de las políticas públicas mexicanas.

Al alcanzar la tercera entrega de junio en nuestro Hub de Pensamiento Administrativo, se vuelve imperativo abordar la gestión de riesgos y la disciplina presupuestal no como formalismos contables de escritorio, sino como las llaves estratégicas para una administración que no solo aspire a sobrevivir al cierre del ejercicio fiscal, sino que genere valor real, auditable y duradero en beneficio social.

1. La Planeación Estratégica contra la Falacia del Subejercicio

Uno de los riesgos técnico-operativos más recurrentes y peor comprendidos en los gobiernos locales y los organismos descentralizados en México es el subejercicio de los recursos públicos. Muchos administradores gubernamentales de corte tradicional incurren en el error metodológico de evaluar el éxito de su gestión financiera bajo la premisa de “no gastar de más”, asumiendo que el ahorro nominal es sinónimo automático de eficiencia de la gestión pública.

No obstante, desde los marcos teóricos de la Nueva Gestión Pública (NGP) formulados por Michael Barzelay (2003), no ejercer con oportunidad los recursos asignados e integrados en el calendario de gasto representa una falla de planeación estratégica de igual o mayor gravedad que el sobrejercicio. El subejercicio presupuestal no es una muestra de disciplina financiera; es un indicador neta de ineficacia burocrática que priva a la sociedad de los beneficios, programas sociales e infraestructura básica que ya habían sido planificados, aprobados y financiados.

Frente a esta patología institucional, he promovido a lo largo de mi trayectoria la implementación de una ingeniería financiera de carácter preventivo. La participación activa y metodológica del administrador en la integración del Anteproyecto de Presupuesto y en el diseño del Programa Anual de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios (PAAAS) no representa una labor clerical o secundaria. Es el espacio exacto donde se blindan normativamente las operaciones del año subsecuente.

Una planeación financiera robusta permite anticipar las contingencias del entorno macroeconómico, alinear el gasto corriente con las metas institucionales de campo y garantizar que cada peso asignado posea un destino transparente. Como lo detalla David Arellano Gault (2004), la sostenibilidad de las organizaciones públicas en México exige transitar del gasto inercial de base histórica hacia metodologías de Presupuesto basado en Resultados (PbR), donde la capacidad del administrador se mide por su habilidad para proyectar necesidades reales frente a techos presupuestales restringidos, asegurando que la contratación pública funcione como un catalizador de bienestar y eficiencia social (Barzelay, 2001/2003; Arellano Gault, 2004).

2. Gestión de Riesgos Patrimoniales: El Escudo contra la Austeridad Ciega

Administrar los recursos materiales y financieros del Estado significa, en el fondo, administrar la incertidumbre de un sistema abierto. Mi experiencia en la coordinación integral de servicios generales, almacenes, inventarios, aseguramiento de activos y control vehicular — operada tanto en el Gobierno del Distrito Federal dentro de la Delegación Álvaro Obregón como en la estructura descentralizada del IEMS — me permitió conceptualizar que la continuidad operativa de cualquier institución pública está sujeta a su capacidad de diseñar una matriz de riesgos integral y sistémica.

La omisión administrativa en esta materia detona crisis de gran escala. Si la flota vehicular oficial responsable de los servicios públicos urbanos carece de un programa de mantenimiento preventivo parametrizado, o si los activos muebles e inmuebles estratégicos del Estado omiten la contratación oportuna de pólizas de cobertura y seguros de riesgo vigentes bajo el PAAAS, el riesgo se duplica e impacta de forma transversal a la organización.

Por un lado, se genera un riesgo operativo inmediato: el servicio de transporte masivo, la atención en ventanillas o la logística educativa se detienen por completo en territorio. Por el otro, se activa un riesgo financiero catastrófico: el costo de reparación, sustitución de emergencia o litigio jurídico supera con creces el presupuesto que hubiese requerido la prevención ordinaria.

La sostenibilidad financiera local no se alcanza mediante la instrumentación de políticas de austeridad ciegas e ideologizadas que desmantelen el mantenimiento básico de la infraestructura del Estado. Se consolida a través de la inversión planificada en la preservación de los activos públicos. Un directivo gubernamental que omite la gestión de sus riesgos operativos y normativos es un funcionario que está hipotecando la viabilidad futura de su institución. En nuestro Hub defendemos que la mitigación técnica del riesgo es la única vía metodológica para asegurar que el patrimonio material del Estado permanezca íntegro, funcional y habitable para las próximas generaciones de ciudadanos (Arellano Gault, 2004; Merino, 2013).

3. Rendición de Cuentas Proactiva: El Control Interno como Hábito Institucional

Al amparo de los principios que mandata el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) y con la madurez que proporciona el ejercicio de la investigación de nivel doctoral en el IESAP, sostengo que la transparencia en el ejercicio del erario debe adquirir una naturaleza estrictamente proactiva y cotidiana, desterrando de una vez por todas las respuestas reactivas que solo se activan ante la presión de un escándalo mediático o un requerimiento de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

La elaboración periódica de estados financieros, el cruce de inventarios de almacén y las conciliaciones presupuestales constantes no deben ser diagnosticadas por la organización como “cargas de trabajo burocráticas redundantes”. Constituyen, en realidad, los instrumentos de control interno indispensables para la toma de decisiones de la alta dirección.

El uso estratégico de sistemas electrónicos de pago, la contabilidad gubernamental estrictamente armonizada con las directrices del Consejo Nacional de Armonización Contable (CONAC) y el registro contable riguroso operan como barreras tecnológicas naturales contra la opacidad, el desvío de recursos y las reasignaciones presupuestarias arbitrarias. Cuando el ejercicio del gasto se somete al cumplimiento exacto de los montos, partidas y calendarios autorizados por la tesorería, la confianza de la ciudadanía en sus instituciones locales se fortalece de forma verificable.

De acuerdo con el modelo teórico de la creación de Valor Público desarrollado por Mark H. Moore (1998), la viabilidad de la capacidad operativa y la estabilidad financiera son los elementos que otorgan legitimidad política y apoyo al directivo público frente a los actores de su entorno de autorización. La sostenibilidad financiera es, en última instancia, un ejercicio ético de generación de confianza: solo aquellas instituciones subnacionales que demuestran orden, pulcritud técnica y transparencia proactiva en su microgestión diaria pueden aspirar a una verdadera y legítima validación de su gestión social ante el escrutinio público (Moore, 1998).

Conclusión: La Disciplina Presupuestal como Obligación Democrática

La salud financiera real de un gobierno local, alcaldía o de un organismo descentralizado en el México contemporáneo no se demuestra mediante la simple ausencia nominal de deuda pública en el balance contable de fin de año. Se mide, con un criterio de ingeniería institucional, por su capacidad técnica para cumplir con su misión constitucional y social de manera ininterrumpida, eficiente, equitativa y transparente. Tras analizar las asimetrías y aciertos en diversas estructuras del sector público, reafirmo mi convicción técnica de que la administración de los recursos materiales y financieros constituye una de las mayores responsabilidades éticas dentro del servicio público del Estado.

Administrar con rigor presupuestal no representa una opción técnica discrecional o un lujo teórico de escritorio; es una obligación democrática fundamental e ineludible, plasmada en los principios de honradez, lealtad y eficiencia del artículo 7 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas (2016). Solo mediante la profesionalización de la gestión de riesgos y una planeación presupuestal estratégicamente vinculada a las demandas del territorio, seremos capaces de garantizar que nuestras instituciones locales posean la solidez y el blindaje normativo indispensables para enfrentar con éxito los complejos desafíos de un México en constante transformación institucional.

📚 Fuentes (APA 7)

  • Arellano Gault, D. (2004). Gestión estratégica para organizaciones públicas: El caso de México. Fondo de Cultura Económica.
  • Barzelay, M. (2003). La nueva gestión pública: Un enfoque de investigación para el diálogo sobre políticas. Fondo de Cultura Económica / Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). (Obra original publicada en 2001).
  • H. Congreso de la Unión. (2016, 18 de julio). Ley General de Responsabilidades Administrativas. Diario Oficial de la Federación.
  • Merino, M. (2013). La política de las políticas públicas. Siglo XXI Editores.
  • Moore, M. H. (1998). Gestión estratégica y creación de valor en el sector público. Ediciones Granica. (Obra original publicada en 1995).

메타데이터
post_id
da23e7a73ebd
slug
gestión-de-riesgos-y-sostenibilidad-financiera-en-gobiernos-locales-da23e7a73ebd
url
https://medium.com/@jorgeluis.romvi/gesti%C3%B3n-de-riesgos-y-sostenibilidad-financiera-en-gobiernos-locales-da23e7a73ebd
canonical_url
https://medium.com/@jorgeluis.romvi/gesti%C3%B3n-de-riesgos-y-sostenibilidad-financiera-en-gobiernos-locales-da23e7a73ebd
author_url
https://medium.com/@jorgeluis.romvi
status
ok
fetched_at
2026-06-24 04:09:36