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Tres Actos

Mauricio · 2025-12-24 09:11 · 0 claps · 1.8 min read
#fiction #noir #short-story #hardboiled
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Wiki topics: LIT · Literature & Writing ✍️ · Writing & Creative

Tres Actos

Salió por la esquina, seguro de sí mismo. Llevaba una sonrisa sutil, la de alguien que ya lo había visto todo en esta vida, y quizás un poco más. Miró para un lado, miró para el otro, y cruzó la calle.

En el tejado de un bar, un trovador con sus acordes huérfanos tocaba al compás de la calle. Tres borrachos hacían guardia en la puerta. Al otro lado, una pareja caminaba sin afección; iban juntos, pero cada cual a su propio son.

Frente al bar estaba el chico. Cigarrillo en una mano y la otra hundida en el bolsillo, perdido en sus pensamientos. Miró hacia abajo, decidido a no pensar más nada mientras su puño apretaba lo que cargaba en el bolsillo.

Entonces se acercó el anciano. Sombrero de ala ancha, lentes oscuros y un bastón que lo guiaba. Se sentó a la par del chico.

– ¿Me das uno? —preguntó.

El chico sacó la mano, le dio un cigarrillo y le ayudó a prenderlo. En ese instante, el ritmo de la guitarra en el tejado aceleró. Los tres borrachos comenzaron a cantar.

– ¿Por qué lo piensas tanto? —preguntó el viejo.

El chico se quedó congelado, sin poder decir una palabra.

– ¿Por qué preocuparse, chico? Así es la vida, dicen algunos —continuó el anciano – . Siempre saldrá el sol después de que llueva, y siempre habrá paz después de la tormenta. ¿No crees?

El chico sacó la mano del bolsillo, tratando de seguirle la corriente.

– Dámela y no hagas algo estúpido —soltó el viejo de golpe.

El chico, en shock, le entregó el arma.

– ¿Cómo lo sabía?

– Un cuervo me lo contó. He visto mucho, chico.

– Eres muy sabio —dijo el joven.

– No es que sea sabio, simplemente he cometido más errores que tú.

El trovador en el tejado aceleraba el ritmo con su guitarra vieja. El anciano sacó un pañuelo de seda y le indicó al chico:

– Colócala aquí.

El chico obedeció y se levantó. Antes de que se fuera, el viejo le lanzó una última sentencia:

– Sabes, chico: tu único deber en esta vida es hacer lo que te plazca, pero eso conlleva tu única responsabilidad… atenerte a las consecuencias.

El chico asintió y se dirigió hacia el puente. El anciano se puso en pie. Los borrachos se metieron al bar. La guitarra era ya un frenesí. El viejo apuntó el arma, sonó un disparo y, en ese mismo segundo, la cuerda se rompió.

– ¿Qué te pareció la película? —preguntó el chico.

– Joder, qué cosa más loca —respondió ella.

El silencio invadió la habitación. Sus miradas conectaron. Y sus cuerpos también.

Al abrir los ojos, solo el techo lo miraba. Soltó un quejido al estirarse y abrió la regadera.

– Qué sueño más loco —dijo para sí mismo, mientras el vapor empañaba la ducha.


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2026-06-26 08:21:59