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El haiku americano

“Sobre todo, un haiku debe ser muy simple y estar libre de toda artimaña poética y ser un pequeño cuadro, aún así ser tan aireado y grácil…

Jueves de Haiku · 2025-06-20 01:16 · 0 claps · 4.3 min read
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El haiku americano

“Sobre todo, un haiku debe ser muy simple y estar libre de toda artimaña poética y ser un pequeño cuadro, aún así ser tan aireado y grácil como una Pastorella de Vivaldi.”

Jack Kerouac

Uno de los autores que más me fascinan es Jack Kerouac. La lectura de sus obras (comenzando, como tantos otros, por En El Camino) marcó mi escritura, mi vínculo con la literatura y, entre otras cosas, decisiones de grandes implicancias geográficas y vitales, como trasladarme algunos miles de kilómetros desde La Patagonia a La Plata para estudiar literatura. Pero no quiero hablar tanto de lo que es Kerouac para mí, sino más bien de una de las facetas menos conocidas de un escritor clave para el Siglo XX: su faceta de poeta.

Kerouac escribió numerosos libros, algunas de sus principales novelas son En El Camino, Los Subterráneos, Big Sur y muchísimas más. También tuvo, sin embargo, un estrecho vínculo con la poesía (publicó un libro de poemas llamado Mexico City Blues, por ejemplo). Buena parte de esa producción poética la encontramos en miles de haikus escritos a lo largo de su vida, desperdigados en libretas, diarios, cartas. Pero los haikus de Kerouac tenían algunas particularidades.

“Book of haikus” fue publicado en 2003 y reúne quinientos haikus de Kerouac, seleccionados de sus notas y cartas. Es la primera edición tan completa de los haikus del autor.

“Book of haikus” fue publicado en 2003 y reúne quinientos haikus de Kerouac, seleccionados de sus notas y cartas. Es la primera edición tan completa de los haikus del autor.

El haiku es un tipo de poesía japonesa, con una profunda impronta del budismo Zen y una rígida estructura silábica (cada haiku debe tener diecisiete sílabas, distribuidas en tres versos de cinco, siete y cinco sílabas en ese orden). Lo primero fascinaba a Kerouac, lo segundo no tanto. ¿Por qué un norteamericano de mediados del siglo pasado se interesaría tanto por un tipo de poesía milenaria japonesa? En parte, porque el haiku tiene una circulación muy extendida en occidente, con la cual ya contaba en los ’50. Pero, para ser más biográficos, tenemos que remitirnos a otro personaje fundamental de la llamada Generación Beat: Gary Snyder.

Gary Snyder nació en 1930 en San Francisco, California. Es poeta, ensayista y traductor. Obtuvo numerosos premios, entre ellos el Premio Pulitzer de Poesía en 1975 y el Premio Wallace Stevens en 2012.

Gary Snyder nació en 1930 en San Francisco, California. Es poeta, ensayista y traductor. Obtuvo numerosos premios, entre ellos el Premio Pulitzer de Poesía en 1975 y el Premio Wallace Stevens en 2012.

Snyder fue el poeta zen de la Generación Beat. Gran amigo de Ginsberg y Kerouac, inspiró a Jack enseñándole valiosas lecciones sobre budismo Zen (su amistad se retrata en la novela Los Vagabundos del Dharma). Incluso, llegó a realizar viajes a Japón para estudiar y practicar el Zen. Traducía del japonés, y los haikus fueron uno de los textos a los que más se dedicó. A partir del vínculo con el poeta, Kerouac fue interiorizándose más en la forma del haiku, a través, en buena medida, de su exploración del budismo Zen. Si bien es cierto que la Generación Beat en su conjunto estuvo muy ligada al budismo, Kerouac hace un notorio hincapié en esto en sus textos, llegando incluso a escribir un sutra (el Sutra de la dorada eternidad). Y es por esto que el haiku le suscita tanto interés; una poesía centrada en el presente, en el aquí y el ahora. No se inmiscuye en grandes elucubraciones intelectuales ni en complejas metáforas o analogías. Un haiku es un poema contemplativo y descriptivo, observa y construye una visión estética de esa observación, a menudo centrada en la naturaleza. De manera sintética, sin adornos ni parafernalia poética. Este concepto fue tomado por Kerouac para la escritura de sus haikus que perseguían captar esos momentos del presente. No se preocupó por la cuestión métrica, argumentaba que eso cobraba sentido en el lenguaje japonés pero que el hecho de escribir en inglés volvía un tanto absurdo respetar la estructura de cinco, siete y cinco sílabas. “Así, creé el haiku americano” supo decir, y logró escribir unos mil bajo esas premisas.

Kerouac editando un texto a máquina. Nueva York, 1959.

Kerouac editando un texto a máquina. Nueva York, 1959.

Los “haikus americanos” como los bautizó Kerouac, mantenían ese espíritu Zen de contemplación y observación limpia del momento presente y su aspecto profundamente espontáneo. ¿Qué diferencia guardan con los haikus japoneses? Precisamente que el presente norteamericano de la segunda mitad del Siglo XX es bastante distinto del de los monjes y poetas que escribían haikus. Así, en estos breves poemas encontramos recortes de la vida en la naturaleza, pero también las casas de suburbios, la música, la vida nocturna son los escenarios de los haikus americanos. En una sociedad altamente industrializada y en franco apogeo de un capitalismo voraz, los haikus de Kerouac nos muestran pequeños recortes de esa pausa contemplativa que implica la meditación. Casi como si nos dijeran que entre el ruido, el caos, los billetes imprimiéndose y las bombas estallando, hay espacio para mirar las rendijas que se abren y trasladar esa apertura del mundo en un brevísimo poema. Que entre todo eso que era la vida de los Beat, a primera vista tan distante de culturas más propensas a las pausas y las meditaciones, los haikus tienen su lugar. ¿Por qué? Tal vez porque incluso allí hay un momento para observar una abeja, escribir un poema a una rata, describir el tránsito en la ruta. Aún allí hay tiempo para la poesía, impulsada por la espontaneidad. O eso elijo ver yo, casi como un acto de fe.

Kerouac escribió más de mil haikus, y yo me propuse traducirlos todos. Estoy en ese proceso desde hace cuatro años, y desde el 2021 hasta el 2023 subí un haiku traducido por mí a mi instagram (@emeneuhaus) cada jueves. Aún están guardados en historias destacadas y pueden buscarse con el hashtag #JuevesdeHaiku. Dejé de subirlos a la plataforma, pero no paré de traducir. Ahora los voy a compartir acá, uno cada jueves, primero la traducción y luego el haiku en idioma original. Quiero que circule la poesía, y especialmente la de un autor que admiro tanto y es tan importante para mí. Creo que se requiere una cierta voluntad para detener el frenesí del mundo y escribir poesía. Algo de eso tuvieron los Beat, Kerouac entre ellos, extrayendo imágenes para haikus en escenarios tan poco usuales. Hoy a casi cincuenta y cinco años del fallecimiento de Kerouac, toda esa literatura Beat sigue trayéndonos algo más para mirar. Acá hay un poco de eso, en breves poemas de tres versos cada jueves.

Maximiliano Pérez Neuhaus

(perezneuhaus@gmail.com

ig: @emeneuhaus)


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