← Back to list

Trabajadoras del hogar, un empleo invisible

De lunes a sábado, Marta Hernandez se traslada de Chalco, Estado de México, hasta la capital del país. Ahí, desempeña su labor como…

Laura Cortes · 2026-05-26 05:22 · 0 claps · 5.8 min read
#hogar #trabajo #ciudad-de-mexico
Open on Medium ↗
Wiki topics: 📊 · Economic Policy

“Asfixia” - @laucoart.3

“Asfixia” - @laucoart.3

Trabajadoras del hogar, un empleo invisible

[embed]invitación ☺️

De lunes a sábado, Marta Hernandez se traslada de Chalco, Estado de México, hasta la capital del país. Ahí, desempeña su labor como trabajadora del hogar, ella calcula que aproximadamente hace 10 horas en cada jornada. Ahí hace lo esencial: trapear o limpiar pisos; hasta lo inhóspito: pasear perros y lavar coches. En ese tiempo, sus manos y fuerza laboral dejan de ser suyos y se convierten en un objeto a disposición de sus patrones.

Marta representa el 6.90 por ciento de mujeres que trabajan dentro de la ciudad de México, mientras que en el Estado de México y área metropolitana es el 13.83 por ciento.Ella fue contratada por Gustavo Espinoza, un señor de mediana edad, de acuerdo con el Grupo de Información Elegida, representa el 69.1 por ciento de empleadores hombres que contrata este servicio. Además, pertenece al 32 por ciento de varones que rondan entre los 45 y 59 años.

El 88.3 por ciento considera que su trabajo es poco valorado. Foto: LauCoart.

El 88.3 por ciento considera que su trabajo es poco valorado. Foto: LauCoart.

Sus diplomas lucen impecables, el brillo refleja las manos y los ojos cansados de su trabajadora, en ellos posan orgullosamente el nombre completo del licenciado y lo acompaña el escudo del Tec de Monterrey, en otros, está el escudo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Este le resulta familiar, pues es el mismo que está en la credencial de su hijo Carlos. A diferencia de Marta, Gustavo pertenece al 80% de los empleadores que cuentan con un nivel de escolaridad superior a la media nacional.

El vapor inunda el cuarto de servicio y pasa la plancha por las camisas con una etiqueta en inglés, un tal Calvin Klein, a un costado conservaba el precio, cuesta lo mismo que una semana de su salario y al sentir la tela puede sentir la diferencia entre esas camisas y las que usa su esposo, José. También, nota que el licenciado regresa puntual a las 17:00 porque él pertenece al 82.3 por ciento de empleadores que cuentan con un empleo formal y con todas las prestaciones de ley.

El 2.7 por ciento firmó un contrato laboral. Foto: LauCoart

El 2.7 por ciento firmó un contrato laboral. Foto: LauCoart

Al terminar, no sólo deja una casa limpia, sino un sitio cómodo y despreocupado . Sin embargo, al llegar a su hogar, la recibe una montaña de trastes sucios, llenos de moho, restos de comida y basura. También, el descuido total de sus hijos. Es ahí, donde comienza su labor culturalmente asignada: ser madre y cuidadora del hogar. Un trabajo que no tiene horario, ni sueldo fijo, mucho menos, prestaciones de ley, pero que millones de mujeres cumplen todos los días.

Marta no tiene un futuro asegurado, pues su cuerpo es su herramienta de trabajo y el sostén de su familia. Enfermarse se convierte en un suplicio para ella, pues pasa largas horas en el centro de salud o gasta un día de salario en farmacias particulares y no sabe de sus derechos como trabajadora del hogar.

El 11 por ciento de las trabajadoras laboro más de 48 horas. Foto: LauCoart

El 11 por ciento de las trabajadoras laboro más de 48 horas. Foto: LauCoart

Este caso no es aislado, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), hay 2.5 millones de personas trabajadoras del hogar, de los cuales 9 de cada 10 son mujeres, además, el Gobierno de México reportó que 95 por ciento de las trabajadoras no tiene acceso a servicios de salud; 80 por ciento no tiene prestaciones laborales, 46 por ciento no tienen aguinaldo u horario fijo. También, se emplean con salarios bajos y largas jornadas de trabajo, entre otros riesgos.

Dos formas de trabajo: “De planta” o “entrada por salida”

Al mismo tiempo, Cristina Hernandez, es una trabajadora que labora, vive y duerme en un “cuarto de servicio”, un lugar diseñado para su descanso, con los muebles necesarios y un baño para permanecer durante la noche. En consecuencia, sólo goza de un día y medio de descanso, pues sale los sábados por la mañana y regresa el domingo por la noche. Ella expone que, al ser trabajadora de planta, no tiene una hora fija de salida ni tiempos definidos de descanso, lo que la mantiene en una disponibilidad constante.

La forma de discriminación se hace a través del lenguaje. Foto: LauCoart

La forma de discriminación se hace a través del lenguaje. Foto: LauCoart

Aunque esta modalidad es minoritaria, suele implicar jornadas más extensas y una mayor carga laboral. De acuerdo con la ENOE, el 93 por ciento de las contrataciones en el trabajo doméstico son de entrada por salida, mientras que solo el 4.6 por ciento corresponde a trabajadoras de planta y el 1.6 por ciento a esquemas combinados.

Esta tendencia se confirma en otros estudios. Según datos de la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS, CONAPRED 2015), la modalidad más común es la de entrada por salida en una sola casa, 61 por ciento, seguida por quienes laboran en más de un hogar, 10 por ciento; mientras que el 29 por ciento, vive en el lugar donde trabaja, como es el caso de Cristina. En la práctica, esto significa que una minoría de trabajadoras enfrenta esquemas de mayor disponibilidad, donde no hay un límite en la vida del trabajo y la vida personal.

El uso del tiempo carece de un trato digno

Cristina señala que “sé cuando no respetan mi derechos porque no sé de mis tiempos de descanso, mientras yo esté aquí, tengo que servirles a ellos. Y no tengo hora de salida,me voy hasta que termine de limpiar y les dé de comer. Luego comen bien tarde y tampoco se preocupan si estoy cansada durante mi jornada pues ellos piden y piden, no hay de otra, les tienes que servir”.

El 28.83 por ciento señala que esta separada. Foto: LauCoart.

El 28.83 por ciento señala que esta separada. Foto: LauCoart.

Sus palabras son una evidencia de que en este oficio no hay límites claros entre la jornada laboral y el tiempo personal. Estas situaciones implican la vulnerabilidad del desgaste físico y la vulneración derechos básicos como una jornada definida, tiempos de descanso y condiciones laborales dignas.

De acuerdo con Dignómetro, propuesto por el Centro Nacional para la Capacitación Profesional y Liderazgo de las Empleadas del Hogar A.C (CACEH), indica que no tener hora de salida, estar en disponibilidad permanente y depender completamente de los empleadores o no contar con tiempos de descanso, forma parte de una dinámica violenta grave y roza explotación laboral.

“Dignómetro”. Imagen: CACEH.

“Dignómetro”. Imagen: CACEH.

En la Cartilla de los Derechos Básicos de las Personas Trabajadoras del Hogar, planteado por la CACEH, señala que las y los trabajadores deben gozar de un descanso semanal, de un día y medio ininterrumpido; además de nueve horas de descanso nocturno continúo. En el caso de Cristina, tiene derecho al descanso diario de tres horas entre el horario matutino y el vespertino.

Por el contrario, si se cumplen los derechos básicos como la inscripción al IMSS, un contrato por escrito, vacaciones y prima vacacional, un horario fijo y respetado, pago de horas extra, entre otros, se establece un escenario de trabajo plenamente digno.

Además, se agregan otros elementos fundamentales, como el pago de días de descanso fundamentado en el artículo 74 de la Ley Federal del Trabajo (LFT); al pago de una prima de antiguedad, pero sólo en el caso de que la trabajadora tenga una antiguedad mayor a quince años prestando sus servicios para un mismo empleador. De la misma manera, tienen derecho a recibir alimentos, en el caso de las personas que trabajan de entrada por salida tienen derecho a una comida al día. Mientras que a las personas que están de planta, deberán recibir, por lo menos, tres comidas al día.

Marta y Cristina están bajo el Sol, con sus manos atraen el aire hacia ellas y en un movimiento suave, sus ojos se miran entre sí y se sonríen suavemente porque en esos gestos existe complicidad, saben que su trabajo es digno, pero no valorado ¿Cuál será su futuro? ¿De que trabajarán en su vejez? ¿Toda la vida será limpiar, barrer y atender a otros? ¿Cuánto tiempo les queda antes de que las despidan y se queden sin nada?


메타데이터
post_id
f1cbe3255f64
slug
trabajadoras-del-hogar-un-empleo-invisible-f1cbe3255f64
url
https://medium.com/@laucoart.3/trabajadoras-del-hogar-un-empleo-invisible-f1cbe3255f64
canonical_url
https://medium.com/@laucoart.3/trabajadoras-del-hogar-un-empleo-invisible-f1cbe3255f64
author_url
https://medium.com/@laucoart.3
status
ok
fetched_at
2026-06-24 04:09:36