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Un shopping para pobres

La feria de Ardigó: los precios esenciales del Conurbano Sur*

Cristina Sille · 2019-05-01 01:27 · 0 claps · 4.4 min read
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“Un shopping para pobres”

La feria de Ardigó: los precios esenciales del Conurbano Sur*

91 pesos el litro de aceite, 101 el kilo de yerba, 149 si queremos comprar carne para hacer un asado. Hoy comienzan a regir los precios esenciales a lo largo y ancho del país. No obstante, esos números siguen pareciendo altos para algunos habitantes del conurbano bonaerense, sin mencionar la cantidad de productos -también esenciales- que no encontramos en esta categoría. ¿O es que el papel higiénico o un kilo de verduras no son indispensables para concebir nuestra rutina? Afortunadamente en la feria de Ardigó el atado de acelga nos cuesta 15 pesos y con 20 más compramos un kilo de pan.

Foto: Cristina Sille

Foto: Cristina Sille

Son las 5:03 de la madrugada, el sol aún no se decide a aparecer y el Roca comienza a circular por el ramal Bosques. A pesar de la oscuridad y de que el primer tren está recién llegando, Margot ya se encuentra ubicada a metros de la estación para armar su puesto. Va temprano para reservar su lugar, nos explicará después. El primer tren se detiene pero no sucede demasiado. Con el paso de las horas, el cruce de vías se convertirá en un desfile de personas y carritos de todo patrón de tamaños y colores.

En el extremo noroeste del municipio de Florencio Varela se encuentra la localidad de Gobernador Julio A. Costa, más conocida por su estación Ingeniero Dante Ardigó. Pocas referencias hay sobre este territorio y las últimas noticias de google refieren a una invasión de ratas y a un remate de terrenos baratos. No obstante, cada lunes, jueves y domingo los alrededores de la estación se convierten en el centro comercial más grande de la región. Allí todo pareciera ser potencialmente vendible: ropa, zapatos, verduras, gallinas, colchones, conejos, cargadores, artículos de limpieza, aparatos tecnológicos, antigüedades y un sin fin de objetos que hacen de esta lista interminable, tal como lo aparenta ser la feria, ya que la espesa nube -mezcla del humo que emana de la parrilla y la niebla que anuncia que aún son las nueve- desdibuja sus límites.

La feria se acomoda al rededor de la estación del Roca Ardigó, también conocida como km26 | Foto: Cristina Sille

La feria se acomoda al rededor de la estación del Roca Ardigó, también conocida como km26 | Foto: Cristina Sille

Los precios allí son más que esenciales; son irrisorios. Carteles de 20 y 30 pesos asoman desde detrás de los objetos. Un buzo cuesta 60 pesos y 150 ya es demasiado para una campera, según considera el muchacho que resignó comprarla tras preguntar su valor. No obstante, a pesar de las ofertas, la venta no está asegurada. Violeta, que coloca su puesto de bazar los jueves y domingos, a veces retorna a su hogar sin haber logrado siquiera una moneda. Lo mismo Sandra, que comenta que “cada vez es más difícil”. Ella vende la ropa que a sus hijos ya no les entra. Con la plata que consigue Margot cortando el pelo, compra en el puesto de al lado la verdura para comer durante el fin de semana. La feria no es el único ingreso que tienen, pero les sirve para ganar un dinero extra. Durante la semana, Amalia limpia casas y Leandro es panadero. Los domingos, venden todo tipo de repuestos.

Las reposeras son el asiento por elección de los feriantes | Foto: Cristina Sille

Las reposeras son el asiento por elección de los feriantes | Foto: Cristina Sille

Ponete acá, así no tapás la entrada”, le ordena una señora a quien pareciera ser su hija mientras estira su manta entre muchas tantas. Cualquiera puede poner su puesto y vender lo que quiera. Incluso hay disponibles mesas para quien desee agarrarlas, cuenta Carlos, mientras custodia la zona más próxima a la estación desde la comodidad de su reposera. No es necesario pagarle ninguna comisión a nadie. Es el shopping de los pobres, define Margot, a quien le preocupa la situación en la que se encuentra el país: “La clase media ahora es pobre, el pobre ahora es indigente, el indigente, nada; ya no puede. A nosotros no nos alcanza la plata. Ellos se la pasan robando y no entienden que somos nosotros, los de abajo, los que movemos todo, los que reactivamos el consumo. Porque a mí me compran acá y yo compro después en un comercio y el comerciante compra después acá en la feria y todo empieza a girar”.

El anuncio del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) del pasado mes puso en evidencia la grave situación del país: en el segundo semestre del 2018 la pobreza se elevó al 32 por ciento, lo que se traduce en 14,3 millones de personas pobres, gran cantidad de ellos ubicados en los partidos del Gran Buenos Aires (GBA). A su vez, la indigencia creció al 6,7 por ciento, según se menciona en el mismo informe. La instauración de precios esenciales por parte del gobierno pretende combatir vagamente esta situación. Y la feria de Ardigó no es ajena a este contexto. “Cada vez es más difícil vender. Hay menos compradores, pero hay cada vez más puestos”, termina Margot. Son muchos los que empiezan a optar por esta salida. Algunos incluso compran las mercancías más baratas de la feria y las revenden ahí mismo agregando un plus para generar una ganancia.

La municipalidad de Florencio Varela corre fama de ser de las más precarias e inseguras del GBA Sur, razón por la cual trasciende la denuncia de que muchos de los objetos que se ofrecen en Ardigó son producto de hurtos. No obstante, nadie menciona eso entre los pasillos de los puestos. Por lo pronto, la mañana del domingo transcurre entre cumbia, risas, reposeras y mates. Los vagones del Roca desafían su capacidad máxima cada vez que abren las puertas y las calles empolvadas se convierten en verdaderas pasarelas de comerciantes. Horas más tarde, el sol llega a su punto más alto, las mantas se levantan y las bolsas se llenan con la mercadería que no fue vendida, a la espera de la próxima mañana de feria y precios esenciales en el conurbano bonaerense.

Un comerciante de la feria con la camiseta del que definió como “el campeón” | Foto: Cristina Sille

Un comerciante de la feria con la camiseta del que definió como “el campeón” | Foto: Cristina Sille

Nota publicada originalmente en 25horas | Título y bajada fueron modificados | http://25horas.com.ar/es/la-feria-de-ardigo-los-precios-esenciales-del-coburbano-sur/*


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