Race Report: Lima 2026. Una maratón que fue como la vida misma.
Por Diego Vargas, un gran amigo de la vida.
Race Report: Lima 2026. Una maratón que fue como la vida misma.
Por Diego Vargas, un gran amigo de la vida.
Mi tercera maraton. Una experiencia, que como indico en el título, fue como la vida misma: tuvo de todo.
Perseverancia, alivio, sufrimiento, gloria, satisfacción, preocupación, felicidad y más.
Una montaña rusa de emociones. Y eso lo hace inolvidable y hermoso, porque experimentando todo aquello uno se siente vivo. El cómo florecen las emociones por tu cuerpo y mente te permite tener la conciencia plena para atesorar lo que estas viviendo.
Y este viaje a Lima tuvo mucho de conexión con uno mismo y con los demás. Me sentí profundamente rico por estar ahí cumpliendo el anhelo de correr una nueva maratón en una ciudad tan significativa y especial para Pato y desafiante para uno como Lima
Aunque lo que más me llevo y agradezco es la riqueza social: Se formó un tremendo grupo, generamos bellísimas vivencias juntos, nos reímos mucho y gozamos. Sufrimos la maratón. Y luego la intentamos celebrar como Dios manda. Y son esos momentos, los que luego uno recuerda con gratitud en 10 años más y les cuenta a los hijos/nietos para inspirarlos.
Cada uno viajo a Lima con un propósito y anhelos, con inseguridades y nerviosismo. Vivimos un proceso largo de entrenamiento. Y el estar luego cada uno con su medalla celebrando juntos fue sencillamente hermoso, porque al final la felicidad es real cuando es compartida.
Fue un proceso que me hizo trabajar la paciencia y constancia. Entrenando desde noviembre luego de una extraordinaria Maraton de Viña, en la vuelta a la acción me sentí algo estancado, al menos hasta finales de febrero, en temas de ritmos y sensación de esfuerzo.
Aquello no me generaba gran preocupación, porque siempre me ha movido correr y entrenar más por mi bienestar y salud mental que por correr más rápido, pero si me empezó a llamar la atención y me enseñó a hacer más paciente y observar y analizar qué puedo hacer distinto y mejor en mi rutina para obtener mejores resultados.
En Marzo volví a entrenar en el parque, conocí al tremendo Seba Wiedmann, quien solidariamente me comenzó a orientar y asesorar en términos de salud deportiva y entrenamientos físicos, me puse más mateo en el gimnasio, me empecé a obsesionar más con el sueño y descanso y el progreso inevitablemente empezó a llegar.
No iba a la carrera con un objetivo muy claro ni sabía muy bien que esperar porque entendía que las condiciones eran bien distintas a correr en Viña y no sabía que tanto me iba a afectar la humedad.
No quería limitar mi satisfacción con un tiempo, pero quería de todas formas tener un objetivo para tener un rumbo. Hago esa pega y le mando mis expectativas a la Isa durante la semana de carrera buscando acercarme y si las cosas salen bien bajar las 3:55:00. Ante ello, la Isa con su gentileza perfecciona mi estrategia y me entrega sus recomendaciones y aprensiones con respecto a Lima. Ya estaba el trabajo hecho, había que ir a buscar la medalla no más que nos ganamos en los entrenamientos.
Comienza la aventura, llegó con Luis Devoto de madrugada y Lima nos recibe con 20 grados a las 1:30 de la mañana. Con sandalias y short mientras la zona central de Chile vive la semana más fría del año.
El tránsito en Lima caótico. Tacos y bocinazos a todas horas y la gente maneja mal en general. La expo estaba algo retirada y nos demoramos más de una hora desde donde estábamos alojando en Uber, de hecho, decidimos bajarnos como un kilómetro antes porque calculamos que íbamos a llegar más rápido caminando que si seguíamos en el auto. La expo con gran decoración, amplia y expedita, aunque solo tenía stand de los auspiciadores por lo que no había mucha variedad.
Ya con el kit en mano entramos en modo maratón.

Foto 1: En la expo con el kit retirado, ya en modo maratón listo para el desafío
Durante la previa pecamos un poco con Pato y Sandrita con la gastronomía peruana. caímos ante la tentación. No hubo sours evidentemente, pero si unos sushis espectaculares, pollos, tequeños, chicha morada, lomo saltado, tallarines y vaya saber que más. Cargamos carbos como si fuera un ultra de 100km

Foto 2: Carga de carbos
Noche previa de la carrea y empiezan a florecer los nervios propios que no habian estado en toda la semana. Mañana es el gran día. Paso mala noche, pero ya esta, ya lo he vivido antes. Alarma 3:15am, desayuno de campeones, nos arreglamos, su arenga y salimos.
No me gustó la organización en general. Con ello uno valora más la Maraton de Santiago, que haciendo un balance ha demostrado ser un excelente maratón.
El tema de las oleadas fue algo confuso, en distintas calles, y se nos hizo imposible llegar donde estaban los demás fit para la foto porque estaba restringido por el tema de las olas, así que fuimos directo a nuestra ola asignada a encajonar y mentalizarnos.

Foto 3: A minutos de largar con el equipo
Extrañé la animación previa al inicio de la carrera. En Santiago, se canta el himno nacional previo a partir, ponen buena música y hay alguien animado desde una hora antes de partir. Desde donde estaba, solo se escuchaba levemente una música, pero no era muy ad-hoc para el momento y si no fuera porque habían miles de personas nerviosas con ropa deportiva no parecía mucho ambiente de maraton. Además, no se veía el arco de partida desde donde estábamos esperando y al retrasarse la hora de partida original nadie decia nada ni se movía hasta que finalmente partimos y la masa de gente se empezó a mover.

Foto 4: Comenzó la maratón, a oscuras, bien concentrado sin saber lo que se venía más adelante
Partí con el gran Cristían Cerpa. Acordamos de partir a 5'50 y mantener tal ritmo por varios kilometros para llegar con piernas a la segunda vuelta. Partimos a oscuras y lima mostró su rudeza desde el comienzo.
Llevaba 500 metros y ya estaba duchado. 1km y ya había sido declarado un humedal.
Veía a Cristian y estaba igual. Uff lo duro que se viene esto. No quería ni pensar en esa segunda vuelta más fatigado y con más calor y humedad.
Cristian fue tremenda compañía y partner en estos kilómetros. Estuvo buena la conversa, filosofamos de varios temas para alivianar estos difíciles km. Fútbol, tenis, el pasado, lo que viene, la maratón y el hoy. Estuvo bueno el podcast, grande Cristian.
Otra cosa que no me gustó de la organización es que al partir juntos las distancias de 21 y 42 se acumulaba mucha gente en los puntos de hidratación y los voluntarios que eran pocos no daban abasto. Al estar más mojado qué los completos de Talca necesitaba hidratarme y en los primeros puntos estuve hasta 30 segundos intentando conseguir un vaso con agua. Afortunadamente luego con los desvíos y la separación de las distancias se volvió cada vez más expedito.

Foto 5: Con Cristian. Km 10 aprox surfeando las condiciones climáticas
Pasaban los kms y las condiciones climáticas seguían pesando fuerte. Sentía la necesidad de parar en cada puesto de hidratación y sacar 2 vasos. Uno para hidratarme y otro para echarme en la cabeza y el cuerpo. Llevaba conmigo algunas pastillas de sal y tiras nasales para respirar mejor que con el exceso de agua se disolvieron y/o quedaron inservibles. Detalles.
Justo antes de iniciar la segunda vuelta (era una vuelta de 25 y la segunda de 17–18) pasó al baño, llevaba varios kms aguantando, pero ya eran varias las señales que entregaba el cuerpo que ya anhelaba pasar un baño. Me liberé de un peso de encima. Baje de peso y lo bueno que volví rápido al centro y no siento que haya perdido tiempo ni ritmo, al contrario. Alcanzo rápido a Cristian, pero me doy cuenta que esta fatigado y que le cuesta sostener el tiempo que llevábamos, inevitablemente se va a quedando algo atrás y comprendemos que a partir de ahora cada uno va a correr su propia carrera.

Foto 6: Terminando la primera vuelta, aprovechamos de conversar en la medida de lo posible para alivianar esos difíciles kms.
La segunda vuelta estuvo eterna, a pesar de ir más rápido. Avenidas sin fin y calles más solitarias y sin Cristian para desahogarme. Comenzamos a correr más con la cabeza, y las piernas y el hombro izquierdo comenzaban a protestar molestias. A pesar de ello, iba bien con el ritmo y ya me acercaba al 31 donde la idea era empezar a apretar.
Iba bien incómodo, pero no quería que se me fuera la maratón de las manos. Sentía que los geles ya no me hacían efecto, de hecho, tenía la sensación de que si seguía consumiendo iba a vomitar. Me repetía el mantra de que el sufrimiento es temporal pero la gloria es eterna. Sabía que en un rato más iba a estar durmiendo siesta y luego celebrando. Era aguantar y demostrar que uno siempre puede dar un poco más.

Foto 7: Transitando por uno de los túnel pasa nivel del circuito allá por el km 28 aproximadamente
Km 33 aprox me encuentro con Mati Trincado, iba caminando. Le ofrezco mi ayuda, le regalo un gel y me consigo un plátano, unas palabras de aliento. Me dejo algo preocupado pero que alegría saber que el gel le ayudo a recomponerse y que terminó la Maraton como un gladiador. Con el confirme algo que venía notando que me había percatado hace unos kms atrás: el reloj te marcaba un km más aprox del que te marcaba el letrero del circuito, es decir, mientras el reloj indicaba que llegaba 33km, recién pasábamos por un letrero que debía que íbamos en el 32km y para la cabeza puta que fue desmotivador. Organizadores me caen mal jajajajaja

Foto 8: A pesar de las molestias, intentabamos sonreir a las cámaras y demostrar buena actitud

Foto 9: Km 36 aprox, se van intensificando las molestias
Los kms finales venía con una subida mata piernas incluida y a diferencia de la primera vuelta, ahora si que se sentía fuerte. Volvieron también los deseos de pasar por el baño, me sentía algo mareado, pero no tenía ganas de tomar agua, menos gatorade. Pasaba que quería pasar por un baño, pero pasaban los km y no habia ningún baño hasta que llegue hasta el 40 y dije ya fue aguanto hasta el final. Nada me parará.

Foto 10: Pasada nuevamente por el túnel bajo nivel una vez realizada la vuelta al circuito

Foto 11: Ya nos estamos acercando a la meta, queda menos de un km
Cada vez más cerca y llegando ya visualizo a la María Ignacia, y unos metros después a la Sandrita y a Pato, gran shot de energía y me dieron el impulso para rematar con todos los metros finales. Una vez que se ve el arco de meta es todo muy emocionante. Todo el esfuerzo previo vale la pena por este momento.
Maraton durísima. Más sufrida de lo que me gustaría, pero en retrospectiva el camino es hermoso y lo volvería a recorrer.
Medalla en el cuello. Mucho orgullo y gratitud. Ya ésta, lo conseguiste.

Foto 12:Objetivo cumplido. Mucha gratitud
El camino de la meta al departamento una verdadera pesadilla. Trágame tierra. Dolores en todo el cuerpo y unas ganas explosivas de pasar por un baño, como de acostarme y hacerme oruga.
Llegar fue un alivio. Ahora solo queda descansar, disfrutar y celebrar y pucha que estuvo bueno el post carrera.
Gracias totales Lima!
메타데이터
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- 2026-07-10 09:52:19